Yo no soy marino sino pasajero pero, si fuese el capitán, el que un abogado se ponga a remitir fotocopias por debajo de la puerta solicitando el apoyo para hacer fuerza contra lo dicho por el capitán, parece algo bastante grave en un barco.
Para los que somos de tierra, las leyes del mar pueden parecernos exageradas, pero tienen siglos y son muy parecidas en todo el mundo. Por cierto, la primera recopilación de leyes del mar se hizo en Barcelona con el Libro del Consulado del Mar, del cual beben todas las leyes marítimas posteriores.
Hay que tener en cuenta que en el curriculo del capitán, este hecho es muy grave, y si no tiene la razón, le va a afectar en la carrera de forma muy negativa. Lo más probable es que el capitán, ante de tomar una decisión así, lo consultase con los primeros oficiales y es poco probable que lo hubiese hecho sin contar con su apoyo, aunque no lo necesita.
La mayor parte de los cruceristas creen que un barco es un hotel en la costa, pero no es así. Fuera de puerto es territorio del país de abanderamiento y se rige por sus leyes. Además, es un objeto que se muve en un medio hostil, cómo es el mar. El capitán no es el director del hotel; si se parece a algo es a un gobernador en el cual, el estado de la bandera del barco, pone toda la autoridad final en toda clase de disputas.
Para muchos cruceristas puede ser extraño saberlo, pero todos los barcos de crucero llevan calabozos, y ni están por estrenar ni son solo para los tripulantes.
Los capitanes, en caso de que un pasajero o tripulante no quiera dejar el barco, puede pedir la ayuda de la policía del puerto para que lo detenga y lo ponga en tierra...
Por esto, la gente habituada al mar, se vestía con las mejores galas para cenar en los barcos... era una forma de darse cuenta de que estaban en un lugar muy especial y completamente diferente de cualquier lugar en tierra. Comprendo que para un crucerista cenando con tejanos, camiseta y chancletas la conducta del capitán pueda parecerle rara, pero si estuviese cenando vestido de etiqueta, posiblemente sería más consciente de dónde se encuentra.
Supongo que los pasajeros expulsados del barco demandarán a la naviera; si ganan el pleito, el capitán tendrá que dedicarse a otra cosa; y esto el capitán lo sabía cuando tomó la dificil solución.
Yo he visto a muchos pasajeros españoles en el Millennium y en el Brillance OTS adoptar actitudes de animar a la gente al amotinamiento. En ambos casos, los oficiales no entendían nada de lo que decían, pero, si hubiesen enviado fotocopias a todos los camarotes y hubiesen tenido algún oficial que entendiese el español, más de uno se hubiese visto en tierra en el siguiente puerto.
En un barco, lo peor que se puede hacer es animar a la gente al motín... sobre todo, si, a diferencia de los pasajeros del QM2 cuando rompió su pod en el puerto de Miami, no tienes un éxito rotundo. Es decir, juegas con fuego... Supongo que la navieras no quería encontrarse en este caso con un nuevo caso como el del QM2. Tras esos incidentes, me imagino que las navieras cortarán de raíz cualquier posible amotinamiento, pacífico o no, de los pasajeros. Puede que el no echar a ningún pasajero del QM2 redujese la carrera del Comodoro Warwick a bordo del QM2 y acelerase su jubilación de hecho.
Posiblemente, en el futuro, tras el QM2, veamos más pasajeros desembarcados a la primera de cambio, incluso, vía helicóptero de la policía del país ribereño. Y sino, al tiempo...