Un poquito de por favor, si es que eres mas picajoso que los mosquitos.
El viernes despues de currar, recogimos los bartulos y nos cojimos el coche, comimos unos bocadillos y no paramos nada más que ha hacer pipi, cuando llegamos eran sobre las 7, se nos do genial el viaje y nos turnamos el jefe y yo. Dejamos todo el equipaje nos duchamos y nos pusimos requeteguapos y nos fuimos para la feria. La feria es muy grande, muy muy que no se pero hablaban de 8 km2, osea os podeis imaginar, bueno y lo del rebujito, muy fuerte, al menos nos tomamos 11 jarras por tirar por lo bajo, de caseta en caseta, con tacones y bailando, cuando de madrugada nos fuimos, no pudimos resistirnos a los buñuelos con chocolate y así con todo echo llegamos a la casa. A las 10 de la mañana ya teniamos camarero en la puerta para desayunar, que se enfrian las tostadas nos decia y como no todo buenisimo, zumo, cafe, colacao, de todo, nos pusimos a recoger y a vestirnos pues ya habiamos visto la feria de noche y ahora tocaba de día. Fuimos a medio dia a la feria, que quedaba lejos de su casa, todo con conche, los parquin de la feria a 2 y 3 km, en fin que los pies, cansaetes.
De día, impresionante, todas las chicas, mujeres, señoras, vestidas de gitana, con esas flores tan carazteristicas en el pelo, los mantones, flipante, y que decir de los hombres, tan arregladitos, con corbata, con ropa de montar a caballo, todos guapisimos. Comimos, bailamos, y por la tarde a los cacharritos, montaron en todo lo que daba miedo, pues ese día coincidimos con los hijos y con la hermana de nuestro amigo Enrique, que vaya marcha. Luego jugando a todas las tombolas, pero nosotros eramos muy malos, ellos al ser más, si no era en una, en otra, alguno ganaba y octaron por hacernos un regalo para que nos acordaramos de ellos aqui.