AUTOCRITICA: Estoy de acuerdo con Calamar en que cuando salimos del holiday dream lo hacemos demasiado mimados, pero eso no justifica todas las críticas que se vierten en el foro en relación a la atención en los hotelkes en Cuba.
Yo creo que muchas veces buscamos en el servicio de los hoteles un trato de sumisión impropio de la relación hotel-huésped. El trato en un hotel debe de ser correcto, educado, no empalagoso. La máxima de cualquier establecimiento hotelero de calidad es la discreción, es decir, la ausencia de excesos en todos los sentidos.
Pero tampoco está demás que hagamos autocrítica de nuestro propio comportamiento, y en eso, los españoles tenemos mucha, pero mucha autocrítica que hacer. En primer lugar, y vaya por delante que yo soy español, así que me incluyo, los españoles somos unos de los viajeros más maleducados que se pueden encontrar. Somos de los pocos que no damos los buenos dias, las buenastardes o las buenas noches al cruzarnos con otros en el ascensor, o en los pasillos, de los que no dejamos pasar a otros delante por pura cortesía, de los que no pedimos perdón aunque le hayamos dado un codazo al vecino y de los que más nos cuesta dar las gracias por cualquier servicio que nos presten. (ya se que hay excepciones)
Ejemplo: cena en el Mliá Varadero con grupo musical actuando. Al finalizar cada canción ni un aplauso, absoluta indiferencia. Como si todos lo que allí ceneban (era restaurante a la carta y todos españoles) lo hiciesen todos los dias de su vida con una orquesta que les amenizara la velada.
Ejemplo: ¡Niña, tráeme una taza para el café que no la teneis puesta!, en lugar de "por favor, eres tan amable de traerme una taza para el café, gracias! que sería simplemente lo educado.
Debemos de reconocer que los espaoñles somos de los menos viajados de los paises desarrollados. hasta hace bien poco nuestros únicos viajes eran con maletas de cartón a Suiza o Venezuela como emigrantes y eso se nota mucho. Ahora, parecemos nuevos ricos, exigentes hasta ser repugnantes, maleducados y prepotentes, sobre todo si viajamos a paises más pobres, actuando como si nos tuvieran que besar el culo (perdón) a cada momento, como si fueramos los nuevos conquistadores.
Nos falta mucho mundo, mucho rodaje de sociabilidad, y como no me canso derepetir, mucha educación.
Tal vez por eso, como alguien comentó, atienden a los canadienses o mexicanos mejor que a los españoles. A lo mejor no es por la propina en dólares, sino en amabilidad, agradecimiento y educación.
MEA CULPA.