Continuación... (seguimos en Curaçao)
A la hora acordada nos recogió otra vez el taxi, y nos llevó de ruta por la isla. Durante el viaje nos iba contando cosas acerca de la isla, sus gentes, etc.
Paramos en una especie de fortaleza que ahora es restaurante, pero que al ser domingo estaba cerrado, desde donde había unas vistas alucinantes para hacer fotos (creo que es el Fort Nassau).
Estuvimos allí como 20 minutos, y continuamos hasta la fábrica de licor ‘Curaçao’, donde el mismo taxista nos explicó cómo hacen el licor, nos enseñó la cáscara que utilizan, que huele a naranja, vimos un poco los instrumentos que usan y nos empezó a sacar chupitos de todos los sabores y colores, algunos incluso eran mezclas de dos… (el de café mezclado con el de chocolate está buenísimo, para mi gusto, claro).
También nos hizo una demostración de cómo despeja la nariz el bálsamo que fabrican allí para resfriados (nos lo untó en las manos)… y al final quien quiso compró algo, y quien no quiso no.
A continuación nos llevó a una playita bastante chula, aunque tenía unas pocas piedras en el fondo… En la playa nos intentaron cobrar 6$ por persona, porque era la playa de un resort, y como nos negamos a pagar eso por 45 minutos de baño, y al final conseguimos entrar por 3$, aunque el taxista ya estaba preparado para llevarnos a otra playa…
Después del bañito nos llevó de vuelta a la ciudad, donde le dijimos que nos dejase en las tiendas para poder ir a ver el mercado flotante del puerto. Le pagamos lo acordado y como se había portado bastante bien con nosotros le dimos algo de propina, y nos dimos otra vueltecilla por las tiendas…
Continuará....