Bueno, hoy toca explicaros un poquito de Nápoles. Allá vamos. Los atractivos de Nápoles son muchos, pero yo he de destacar el museo arqueológio, qoe contiene todos los originales de las pinturas y detalles encontrados en Pompeya y Herculano y dos secciones especiales; una en el sótano, que se abrió al público en el 2002 sobre el tema monográfico de egipto (de todos es sabido la fascinación de los romanos por Egipto) con sarcófagos y momias incluídos; y otra sección monográfica sobre la Roma erótica, cuya entrada es restringida y solo se abre al público durante sesiones de media hora a las 11 de la mañana. La localización de este gran museo es al final de la via Toledo.
En el Duomo, existe una reliquia muy especial para los napolitanos, que es un frasquito con (según dicen) la sangre de San Genaro. Es especial porque cuando esta se coagula (o al revés) indica que va a haber una erupción en el Vesubio.
Evidentemente veremos muchas cosas comunes con nuestra cultura. Por ejemplo nuestra costumbre de montar nacimientos en Navidad, proviene de ésta ciudad, donde se pueden encontrar nacimientos dignos de cualquier museo de España por su calidad y buen gusto.
Otro detalle que me fascinó fue pateando por las callejuelas (para ver el auténtico sapore italiano) ví hornacinas con diferentes Madonas, pero lo más divertido es que encontré una de ellas que estaba dedicada a Maradonna y no es un chiste, estla en la Via B. Groice.
No se os olvide comprar la pasta en Nápoles, tiene formas originales y hasta escandalosas, ni la lotería napolitana (un bingo muy especial).
La cerámica de Capodimonte, es la evolución de la que encontramos en Manises y Alcora, ambas mejoradas. Podéis encontrar cosas interesantes.
A la entrada del puerto ya veremos una fortaleza-castillo, representación de la ocupación de la Corona de Aragón y de Francia en en Reino de Nápoles. Dentro hay una exposición de pinturas extraordinaria, pero que no creo que de tiempo a verla.
Otro detalle que creo que hay que visitar es lo que los napolitanos llaman mini-scala. que viene a ser como la Scala de Milán, pero en pequeño, pero no por ello más hermoso.
Para los que quieran continuando la excursión en barco, cada hora sale del puerto de Nápoles un transbordador con destino a la isla de Capri, que curiosamente no es de origen volcánico, sino calcáreo. Esta es la razón por lo que en Capri encontramos dos grutas gigantes, las llamadas gruta blanca y gruta azúl. En ambas de ha de entrar con barcas de remos y en tiempo no revuelto, ya que cuando se entra hay que tumbarse en la barca para no romperese la cabeza con la roca del techo de la entrada. Ahora bien, una vez dentro la luz sale del fondo del mar y es un espectáculo maravilloso. En una el tono es azul y en la otra más blanquecino, de ahí su nombre.
Capri tiene una mansión casi en la cima que mer han comentado que es espectacular pero que no me dió tiempo a visitarla, por lo demás está llena de comercios de lujo (a precios de lujo, claro).
Una bebida típica de Nápoles es el limonchelo, producido con la fermentación de la pulpa y corteza del limón. Es una bebida fuerte pero refrescante. El único sitio en España que he conseguido ver que tenían es en una oferta del Lidl y el preci máximo a pagar por una botellita de estas es de 7€ (que no os la vean a la subida del barco que la requisarán).
Bueno, pues sigo a vuestra disposición.
Pepe