En principio lo que nos interesa es conseguir un autobús para que nos lleve a los sitios interesantes.
Prpuesta para Roma.Con la premura de tiempo, es interesante que el autobús (o el tren) nos acerque a ver los Museos Vaticanos, ya que los grupos entran directamente, mientras que si vas por libre tienes que guardar cola y la cola es extraordinariamente larga. Después todo lo demás se puede patear. Saliendo del Vaticano nos vamos al Castello de Sant’Angelo, cruzamos el Tiber y a partir de ahí cogemos la via del Corso(zona de tiendas de marca-cuidado a los caballeros con las tarjetas de crédito). A mano izquierda tenemos la escalinata de la plaza de España y la fontana de Trevi. A la derecha el Partenón y la Piazza Navona, donde podemos degustar el famoso helado de tartufo.
Al final de la via del Corso tenemos la piazza Venecia, con el Capitolio y siguiendo la misma línea recta los dos foros el de Trajano y el de Cesar, la puerta de Tito y el Coliseo. Os aseguro que la panorámica del Autobús nos muestra de más ( y sin bajar del mismo, pues está prohibido) las termas de Caracalla, la parte exterior del Trastvere (la zona bohemia de Roma y por tanto más noctámbula), la isla Tiberina y el ponto Sixto.
Para ver bien Roma necesitas 15 días, asi que nos tenemos que adaptar a las circunstancias.
En último extremo tenemos la posibilidad de hacer el mismo recorrido en tren, que a la ida bajaríamos en San Pietrini y a la vuelta lo cogeríamos en Termini (muy próximo al Coliseo). Eso en el supuesto de que no llegáramos a formar un autobús. Si hacemos la panorámica, veríamos lo mencionado anteriormente y, como en el Trastébere si que se puede dejar 15 minutos el bus, tendríamos el tiempo justo para ver la iglesia de Santa María de Trastébere (podríamos hasta pactar con el conductor que volviera más tarde y comer en la zona, que es el sitio más aconsejable por calidad y precio).
Las propuestas de las otras ciudades os la comentaré en siguientes notas.