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Y para que no os aburrais más relato, con una dedicatoria especial para el convaleciente.
Ahora contaré cosas del barco. Desde luego lo primero que me fijé fue en las moquetas, prácticamente todo el barco está lleno de moqueta. A nosotros nos resultaba un poco lioso encontrar los distintos puntos del barco y el regreso al camarote. Estabamos en la cubierta 7, y siempre apostábamos haber si acertábamos con el recorrido de regreso. Las instalaciones son magníficas. Imagino que habrán barcos maravillosos, pero a nosotros nos gustan todos, cada uno tiene su encanto y el Gran Mistral pienso que es ideal para las familias con menores. Teníamos referencias que existían en los camarotes Playstantions para los chavales, mi gozo en un pozo, solo la ví en el camarote de mi amiga Rouse que tenía una suite, por cierto canela en rama, para quien desee disfrutar del camarote. Te ofrecen la play 2 a cambio de un alquiler la máquina y otro de los juegos por horas. Creo que no vale la pena, quien quiera llevarse la play, que se la lleve de casa. Mi cabina correcta para el uso que le dimos.. dormir, ducharnos, usar el baño. Siempre limpia. En realidad no hace falta más porque la vida se hace fuera, y aquí te ahorras unos eurillos. Todos los días no agasajaban con unos bonitos animalillos realizados con las toallas de baños. Me gustó respecto a otros barcos que no hicieran bingos cada dos por tres y los distintos bares con diferentes ambientes.
Casi desde el principio, como buenos homónimos de costumbres, teníamos nuestras preferencias. Bar Gijón para el café y el Borsalino para escuchar música mientras charlábamos y tomábamos nuestros cócteles y nos dábamos algún baile. Los espectáculos apenas los vimos, alguno fue muy bueno según me contaron, pero los 2 que vi yo, fueron pobres. Desde luego son variados.
El personal como siempre entregado, y atentos que no te agobian para consumir. Hecho de menos el todo incluido porque entre otras cosas, además de ser cómodo para el consumo facilitaba la total autonomía de los chavales. Por el contrario, el todo incluido alienta la masificación. En el Gran Mistral casi siempre puedes encontrar un lugar donde sentarte y disfrutar de una copa.
La cubierta 11 es la joya de la corona con sus 2 piscinas, yacuzis, barecillos y buffete.El reino de los chavales. Hay puntos en popa donde se la salida de puertos mar a dentro es espectacular. El barco no se movía nada, nosotros cargados de biodramina y afortunadamente no la utilizamos.
Dubrovnik.
La llegada a Dubrovnik nos la delata un puente que cruza una gran lengua de mar. Están mejorando el puerto y desde ese punto no se distingue la ciudad medieval. Desde donde atraca el Barco vimos al Gémini que nos precedía desde Venecia y tiene buena pinta. Hay que andar un poquito para salir del puerto. En la Terminal del puerto se pueden cambiar leuros. Hay un kiosco para comprar los billetes del bus. No aceptan euros. En el bus vale más caro, un poco más que en el kiosco. Es imprescindible realizar el recorrido en bus o en Taxi. Una locura ir andando hasta el casco antiguo. Una vez llegas a Old town en bus, conviene recordar que el bus se coge en el mismo lugar para el regreso. Las muralla invita a la visita. Vale 7 leuros subir por la muralla, es un paseo panorámico encantador pero no imprescindible, aunque desde mi punto de vista necesario para hacerte una visión real de la ciudad. Se produce un fenómeno térmico curioso, el sol nos daba intensamente, a pesar de caminar con vistas al mar, no se movía ni una brizna de brisa, pero… si sacas un poco la cabeza hacia el acantilado una corriente de aire ascendente te alivia del intenso calor. En realidad es la brisa que circula a menos altura y se desliza por la muralla como un chorro a presión.
Desde la muralla pudimos ver los 2 buzas. Llevábamos un año soñando con ellos, y no me defraudó el lugar una vez lo visitamos. El baño totalmente recomendable, es una sensación deliciosa. Ahora me pesa no haber ido también al buza 1. Otra vez será… Aquí si que aceptan euros sin ningún problema. Cuando llegamos al puerto antiguo con su agua clara invita a la observación, la colina de fondo alberga una serie de edificaciones que hacen que estemos ante una de las postales de Dubrovnik. Nos comimos un helado riquísimos. Aprovechamos para refrescarnos cara y la nuca en una fuente fresca. Luego nos dedicamos a la compra de souvenirs y regreso al barco.
La salida del puerto con el sol labrando la senda del ocaso en las aguas del Adriático es sencillamente inolvidable.
Corfú
El Gran Mistral atracó lejos de la ciudad. Pusieron un transporte gratuito desde el muelle hasta la Terminal. Hay un paseo de 20 minutos andando hasta la ciudad. El transporte publico es deplorable. La información que nos dieron los lugareños es que el billete lo vendían en el bus y que sólo circulaba 1 cada 2 horas. No puedes subir al bus si no llevas billete comprado previamente. En resumidas cuentas. En taxi o a patita. En cuanto a transporte publico deben de mejorar notablemente.
Una vez llegamos a la ciudad las casas destilaban el ambiente mediterráneo, los bazares rebosaban de mercancías, haciendo las delicias de las mujeres, por cierto, es el sitio donde se debe de comprar, todo más económico que en Rodas, aunque en Rodas hay más variedad. Paseando por la costa vimos un lugar con un aspecto magnífico para tomar una cervecita y darnos un baño. Dimos otra vuelta callejeando por el centro, comprando algo y luego regresamos hasta el chiringuito de playa, pero durante el regreso nos salimos del zona oficial para acortar el camino y vimos otra cara de corfú, casas viejas que tenían un sabor a otra época, portales sus contadores de luz compitiendo con los buzones, entradas con emparrados y macetas, todo ello en una plaza empedrada con losetas presidida con una palmera que daba sombra a varias bicicletas y una moto. Esa es la imagen que se me quedó en la retina y la cámara. Por supuesto también el chiringuito, donde el baño se me hizo irresistible y la cervecita local nos alegró el día. Las vistas del mar desde las butacas que teníamos con la cerveza en la mano eran de ensueño, el colorido es realmente impresionante y el tiempo pasó volando. Además fue de las cervezas más económicas que pagamos, teniendo en cuenta el marco.
continuaré si mi chica no me corta antes las manos, no sé como me voy a poner el anillo... Franleo ¿ya has hecho la compra?.