Creo que después de cenar nos fuimos directamente a dormir de nuevo
Sobre los espectáculos en el Nautica deciros que, pese a las reducidas dimensiones del Nautica Lounge -en vez de un teatro al uso es una pequeña sala de fiestas-, hemos visto algunos shows francamente buenos, producidos por los cantantes del barco y que eran, a mi juicio, excelentes.
Todos los días se programaba alguno, en horario único, a las 21.30 horas, por lo que, o cenábamos muy pronto o no nos daba tiempo, asi que solo asistimos cuatro o cinco noches.
Había también a lo largo del día, y en los diferentes salones, un cuarteto de cuerda que amenizaba la velada pre-cena y la hora del te, una violinista, una jazz band, etc.
Otras actividades que se organizaban casi a diario eran subastas de arte, concursos de trivial, ping pong, golf -
Der Spion quedó ganador en una ocasión y segundo en la otra

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También había conferencias sobre los puertos de escala, seminarios en el spa, demostraciones culinarias, catas de vinos y otras bebidas espirituosas, etc, etc.
Aunque no teniamos ningun canal en español en la televisión del camarote, había una amplia oferta de canales y peliculas, además de poder solicitar, como ya os conté, peliculas en DVD en la recepción.
En los puertos que el barco atracaba lejos (Valencia, Palermo, y Palma) la naviera proveyó de buses gratuitos hasta el centro de las ciudades.
Pero al ser un barco tan chiquitín, en puertos como Livorno y Marsella atracó en pleno centro, por lo que no era necesario ningún medio de transporte para acceder a los lugares de interés.
No hicimos ninguna excursión con la naviera, que aunque interesantes, tenían unos precios a mi juicio excesivos.
También eran excesivos los precios de los servicios del spa, por lo que no los utilizamos.
Lo mejor del barco

era la happy hour, de 17.00 a 18.00 donde podías beber dos por uno cualquier tipo de bebidas excepto los whiskeys de malta
Por cierto, que como supongo sabeis, en Oceania las bebidas no alcoholicas son totalmente gratuitas, por lo que en cualquier momento puedes pedir una coca-cola, un coctel sin alcohol o un cafe expresso sin cargo alguno.
El barco solo tiene dos tiendas, una boutique con productos de marca y una excepcional joyería, aunque la mayor parte de los días estaban cerradas debido a las largas estancias en puerto.
El idioma es el ingles, por lo que todo está en ese idioma, incluida las cartas de los restaurantes, aunque no tendreis excesivos problemas en encontrar a algun camarero que se esfuerce por entenderos e intentar ayudaros con el menu.
Por cierto, el menu de cada noche te lo dejaban con el diario de a bordo - también en inglés- del día anterior, por lo que podias leertelo con calma y decidir qué cenar y qué comer antes de llegar al comedor
Los gastos a bordo, como en la totalidad de las navieras americanas, se pagan en dolares. Esta vez, además del 15% de cargo por servicio, nos "soplaron" un 10 % más por IVA, ya que todos los puertos que tocamos eran pertenecientes a la UE