Abril 26, 2026

HISTORIAS DE CUCRECO

09 Feb 2012 18:07 #1543735 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

10 Feb 2012 17:28 - 17 Mar 2012 09:47 #1544177 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
¡Hola, Compañero...! ¡Qué ilusión me hace que estéis leyendo el relato de mi cucreo con tanto interés...! Es fantástico cuando alguien te dice que, algo que cuesta mucho esfuerzo redactar, les gusta. Porque, ten en cuenta que en Villacucreco no todo el mundo pudimos ir al cole por culpa de esas temperaturas tan gélidas. Fíjate que no se puede tener ni perro, porque se congelaría. Así que nos conformamos con otras mascotas a las que queremos como si fueran un perrito. Aquí te dejo una foto de este verano con mi perrito "cucri":



Dile a la compañera que no se preocupe, que ya me ha hecho el molde correctamente el dentista, y le he dicho que quiero la dentadura igual que la última. Le llevé las siguientes fotos, de cuando estaba con los dientes picados, y sobre todo le enseñé la última de todas donde estoy fenomenal con los piños postizos. Sí, esos que no has podido encontrarme en el Brilliance. Por cierto, te agradezco el interés y todos los esfuerzos. Gracias sinceramente. Te dejo las fotos de todas formas, por si vuelves a viajar con Royal. Fíjate bien en la última, para que puedas distinguir bien los piños si los ves por ahí:



Bueno, en cuanto a lo del jacuzzi, ya ves... no me vuelvo a meter en un sitio de esos ni loco. La verdad es que me sentí como un garbanzo esperando que lo echen en el cocido. La verdad es que ahora no puedo ver a la parienta poniéndolos en remojo. porque luego no me los como, y lo mismo me está pasando con la alubias (aunque luego estas si que me las manduco, porque van fenomenal para hacer pedorretas en la ducha..., aunque lo malo es que duran hasta por la noche y entonces la parienta me echa de la cama porque no puede soportar el aroma. Y digo yo... si no puede luego aguantar el olor de las alubias, ¿para qué las hace?).

¡Joder, qué pasada! Un cucreco por los Emiratos debe ser el no va más... ¡Me encantaría! Aunque no sé si podré convencer a la parienta... Del último no salió muy contenta. Ya verás lo que pasó, ya...

Bueno, hasta otra compañeros (a los tres), que seguro que estaréis muy bien en vuestro pueblo, que no hace tanto frío como dices. Que lo vemos desde Villacucreco cuando nos funciona la tele, y siempre estáis en esas playas tan bonitas lleneticas de extranjeros. ¡Hasta pronto!
Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

12 Feb 2012 19:51 - 17 Mar 2012 09:46 #1544689 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
¡Hola Compañero! Me alegra un montón que te gusten las fotos del Brilliance. Tuve la oportunidad de hacer un montón. De los elefantes tengo varias, aunque como comprenderás el Solarium no me trae buenos recuerdos. Lo pasé muy mal en pelotas sin saber que hacer para volver a mi camarote... Con el Hall, supongo que te refieres al Centrum; la verdad es que tanto el Centrum, como el Colony Club estaban siempre plagados de americanos (en el Centrum bailaban Country, y en el Colony hacían sus concursos). A los Spanish nos dejaban la disco de la planta 13. Así que a mí me gustaba mucho más el Schooner. ¿Te tomaste una foster's australiana mientras jugabas al billar? Si no lo has hecho, prueba en el siguiente cucreco, es fantástico...

Los Emiratos deben ser una pasada, habrá que ir a verlos antes de que Irán nos cierre el estrecho de Ormuz. A ver si nos cuentas algo más de allí, aunque la verdad ya le he consultado a la parienta y dice que con esto de la crisis, este año tenemos que aprovechar la "oferta baratera". ¿Tú sabes a qué se refiere con eso? Me parece que este año me toca mini-cucreco. Ya veremos...

Bueno, Cucri ni es tímido ni vergonzoso, lo que pasa es que también perdió la dentadura, y mi dentista también está trabajando en la suya. Así que mientras la recupera se suele tapar la cara, porque el pobrecillo se siente como si estuviera desnudo. Aquí te dejo una foto de cuando iba a soplar las velas de la tarta... aunque el aire se le escapaba por todas partes. En fín, me paso el día masticándole la comida porque el solito no puede. También te dejo otra foto de cuando tenía su dentadura en su sitio. Verás que hay diferencia, en la segunda tiene hasta sex-appeal, ¿no te parece? Por cierto, no es chihuahua, como verás ahora que se le ve la cara, es un labrador morsero.

Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

14 Feb 2012 18:44 #1545542 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

15 Feb 2012 15:49 #1545879 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
DECIMOSEGUNDO DÍA: DE POR QUÉ FUE EL DÍA MÁS LARGO.

CUARTA PARTE: DE POR QUÉ NO DEBES ENTRAR NUNCA EN CAMAROTE AJENO.

Sin pensarlo dos veces me sumergí en la piscina y luego me escondí detrás de un elefante,
esperando paciente hasta que la pareja terminó de atravesar el solárium a ritmo de tortuga,
tras lo cual, conseguí una carta de cócteles arrastrándome hasta una mesa como una oruga,
con la que tapé parte de mi miembro, por cierto, más arrugado que la cola de un bogavante.
A tales horas, casi toda la gente debía estar bastante entretenida cenando en el restaurante,
y la que no comía, seguramente estaba disfrutando en el teatro de un colosal espectáculo,
por lo que me dirigí por el lado derecho hacia la zona del spa y, al entrar en el habitáculo,
para coger el ascensor y llegar a mi planta lo antes posible, escuché un sonido tintineante.

Parecía que alguien subía en el ascensor, y las puertas se iban a abrir en sólo un momento,
miré a todos lados sin saber qué hacer, más sólo me quedaba una solución, salir al exterior,
aunque, en pelotas, con frío, viento y de noche, podría resistir poco sin regresar al interior,
pero no lo dudé, y traspasé la puerta dispuesto a aguantar lo menos posible aquel tormento.
La piel se me puso de gallina, el pelo se me erizó, los dientes me castañeteaban sin tregua,
el culo se me agarrotó, la nariz se enrojeció y “Agapito” se quedó como una barra de hielo,
así me pasé un buen rato a la intemperie, mientras clamaba pidiendo algo de ayuda al cielo,
pero las cinco parejas con ropa formal salidas del ascensor no paraban de darle a la lengua.

Cuando todo mi cuerpo llegó a punto de congelación, tuve que buscar una solución rápida,
así que, enfrentándome de nuevo al viento, me marché en busca de la escalera de cubierta,
luego descendí dos plantas y me metí por una puerta de servicio que encontré entreabierta,
crucé dos cortos pasillos, abrí otra puerta y, por fin, puse mis pies sobre la moqueta tupida.
Estaba en un recodo del pasaje que daba acceso desde la zona de servicios a los camarotes,
por lo que, si le daba la vuelta a la esquina, seguramente me encontraría con alguna gente,
así que opté por descansar, coger fuerzas, calentarme y pensar de una manera inteligente,
luego asomé la cabeza a un largo pasillo y me quedé mirando al fondo como un pasmarote.


Parecía solitario, pero era demasiado largo para atreverme a atravesarlo sin correr riesgo,
así que tendría que buscar la forma de conseguir algo de ropa aunque no fuera de mi talla,
y entonces se me ocurrió que si localizaba un carrito de servicio, allí habría alguna toalla,
pero, tras volver a mirar, no vi ninguno en aquel corredor, y me entró un gran desasosiego.
Y cuando ya estaba desesperado y sin esperanza, escuché muy cercano un conocido ruido,
el inconfundible sonido que produce el pestillo de la puerta de un camarote cuando se abre,
así que me asomé y descubrí en la tercera cabina de la izquierda una ocasión inmejorable,
cuando una americana regordeta, al salir del compartimento, tuvo un lamentable descuido.

La señora no se volvió a atrancar la puerta, sino que la soltó esperando que se cerrara sola,
y se alejó hacia el fondo con mucha prisa, sin volver la cabeza y como me daba la espalda,
no vio la carrerilla que me pegué para llegar justo a tiempo de meter mi mano y detenerla,
luego entré en una cabina en penumbras, con el suelo repleto de latas vacías de Coca-cola.
Mi intención no era otra que conseguir una toalla con que taparme y salir lo antes posible,
así que, para no cortarme con aquellos envases, rebusqué el interruptor de la luz a oscuras,
pero, menos mal que no lo pulsé, porque cuando iba a darle al botón, distinguí una figura,
que reposaba bajo las sábanas de la cama y, en ese momento, sonó un ronquido increíble.

El corazón se me paralizó de pensar que estuviera en camarote ajeno y con alguien dentro,
pero tras templar mis nervios me dirigí hacia el cuarto de baño con una serenidad pasmosa,
hasta que le di una patada a un bote, sin querer, produciéndose una estridencia escandalosa,
y despertó al “bello durmiente”, que se giró boca arriba y se incorporó muy poco contento.
Mientras el dueño del camarote buscaba el botón de la luz, bostezando con la boca abierta,
yo aproveché y entré al aseo, tras la caza de una toalla que ponerme alrededor de la cintura,
pero sólo vi una, pisoteada en el suelo, húmeda y llena de pelos, que me puse con premura,
y fue entonces cuando se encendió la luz y alguien que entraba al camarote, abrió la puerta.

Continuará…

Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

21 Feb 2012 19:41 - 17 Mar 2012 09:45 #1547742 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
¡Hola Compañero! ¡Qué alegría saludarte de nuevo...! No me he metido en ningún lío porque estoy en Villacucreco y aquí me conoce todo el mundo. Normalmente me suelen pasar cosas raras en los cucrecos, porque eso de estar de vacaciones te cambia mucho el carácter y la forma de ser. Por regla general, cuando viajas, pareces una persona diferentes y te sueles comportar de otra manera, ¿o no?

La quinta parte del decimosegundo día la colgaré mañana, porque hoy he estado muy ocupado, así que sólo he entrado para contestarte estas cuatro letras y responderte a las preguntas que me has hecho. Ya verás cuando lo leas... ¿tú crees que es posible que la cosa se complicara más todavía? Pues ya verás...

No le puedo dar golosinas a Cucri, porque luego se acostumbra y no se come lo que debe. Así que le voy a dar unas sardinas de lata para que luego no tenga diarreas, que lo pone todo perdido. Le diré que son de tu parte.

Por último comentarte que el Aberroncho no es de Villacucreco, pero coincidí con él una vez en un cucreco y nos hicimos unas fotos. Aquí te las dejo para que las veas. Saludos,


Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

22 Feb 2012 17:38 #1548036 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
DECIMOSEGUNDO DÍA: DE POR QUÉ FUE EL DÍA MÁS LARGO.

QUINTA PARTE: DE LA NECESIDAD DE QUE EXISTA BIDÉ EN LOS ASEOS.

En seguidas entró en la cabina la mujer, que resbaló con un bote y cayó al suelo redonda,
tras lo cual, le metió una bronca terrorífica, por tener tantas latas en un suelo tan abrupto,
sin embargo y para mi sorpresa, este tío, con dos cojones, le contestó con un gran eructo,
a lo que ella le respondió, quedándose en pelotas, que sus ordinarieces la ponían cachonda.
De esta manera aprendí el remedio para contrarrestar las broncas que me pega la parienta,
y, aunque me cuesta mucho expeler gases por la boca cuando quiero dar una contestación,
reconocí que, como me es muy fácil tirarme un buen cuesco, esa sería una buena solución
como respuesta, para cuando lleno el suelo de calzoncillos con la entrepierna amarillenta.

Me encontraba metido en camarote ajeno, con los dueños rodeándome y sin posible salida,
y aunque, de momento, podía considerarme a salvo entre las cuatro paredes de aquel aseo,
sabía que, con lo que habían bebido, tardarían poco tiempo en precisar un biológico deseo,
por lo que debía localizar algún rincón donde mi persona estuviera un poco más escondida.
Instintivamente me metí en la ducha y, con rápidos reflejos, cerré en un plis-plas la cortina,
permaneciendo en silencio, con los dedos cruzados y, aunque no sabía si existía ese Santo,
le rezaba oraciones sin parar al Patrón de los invisibles, para que posara sobre mí su manto,
y al Santo Patrón de los riñones para que les retuviera a ambos la gana de evacuar la orina.

Esperaba que se liaran sobre la mullida cama para escaparme sin recibir ni una sola colleja,
pero la cachonda, como hace la parienta, se empeñó también en anteponer el aseo al placer,
y aunque él trató de excitarla más con sus soeces guarrerías, ella le dijo que si quería yacer,
tendría que cepillarse los piños y afeitarse, después de que ella se lavase primero la almeja.
Cuando la escuché caminar dándole patadas a las latas, pensé que venía directa a la ducha,
porque, aunque tenía la mente verdaderamente entretenida rezándole a los Santos, recordé,
que, a menos que ese fuera una excepción, en los aseos de los barcos nunca vi ningún bidé,
por eso me resigné a darme por descubierto, porque esperanza… ya no me quedaba mucha.

Pero la muy guarra, tras encender la luz del baño, se sentó desnuda sobre el mojado lavabo,
mirando la ducha, de espaldas al espejo y, tras abrir los grifos, el agua le chorreó el vergel,
así, con el clásico “chop-chop”, con pachorras se lavó el conejo sin usar ni una gota de gel,
y cuando hubo terminado, llamó a su “Darling” para que también viniera a asearse el rabo.
El yanqui era alto y tan gordo que parte del trasero se metía en la ducha rozando la cortina,
así que, me pegué lo más que pude a la pared, para que no notara ni rastro de mi presencia,
pero, me clavé el expendedor de jabón en la espalda y el grifo donde se pierde la decencia,
y, aunque el daño era intenso, me mordí la lengua y resistí el dolor con valentía numantina.

Cuando el rechoncho yanqui intentó consumar el acto con la chorba en semejante postura,
la cachonda lo frenó alegando que él aún no se había afeitado, ni aseado las partes íntimas,
pero éste le contestó con unas sonoras tracas de pedorros cuyos aires movieron las cortinas,
y dijo que no desaprovecharía la única ocasión en todo el viaje que se le había puesto dura.
Hasta tal punto era ya el gringo mi héroe, que ganas tuve de salir y darle algunos abrazos,
ya que nunca había visto a nadie que no le concediera a la parienta un mínimo de vasallaje,
y, aunque la forma era ordinaria y grosera, no se podía negar que este hombre tenía coraje,
no como yo, que siempre, para todas estas cosas, sin duda he sido un auténtico calzonazos.

Tras los soeces cuescos de mi orondo ídolo, la tía se puso más calentorra que un orangután,
y aquí te pillo, aquí te mato, sentada sobre el lavabo y, sin que por parte de él hubiera aseo,
el gringo, asestando unos culetazos tremendos, la hizo gozar pegando tales gritos de deseo,
que yo estaba seguro que los podía escuchar, con total claridad, desde el puente el capitán.
Aquel movimiento constante desequilibró tanto a la gritona que parecía que hacía patinaje,
así que, para no caerse, se agarró con una mano a la cortina con más fuerza que el cemento,
más, transcurrido un cuarto de hora, aquellos culetazos experimentaron un rápido aumento,
de tal forma que, con el frenesí de la jarana, la libidinosa arrancó de cuajo todo el cortinaje.

Continuará…


Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

29 Feb 2012 15:39 - 17 Mar 2012 09:44 #1550250 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
¡Hola Compañero...! Como comprenderás, la situación no estaba para unirse a la fiesta. Yo al menos, ni lo intenté. Pero no fue debido a mi "master blaster" como dices, ya que no sé si te acordarás que desde el séptimo día en que sufrí un percance con la viagra turca, sigo teniendo una sutil figura botijera. Aquí te dejo las fotos que colgué en su día sobre el evento, para recordártelo:



De la parienta, no me hables, ya lo explicaré cuando llegue el momento, pero es de lógica, que si no aparecí en todo el día, debió de enterarse. Ya lo leerás, todo a su tiempo. Y por último, de como siguió el día, espera un ratito que hoy mismo lo cuelgo. Saludos desde Villacucreco. Oye, ¿ahí tampoco llueve ultimamente?
Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

29 Feb 2012 17:36 - 10 Abr 2012 14:27 #1550296 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
Antes que nada, desde aquí quiero dar mi apoyo a todos los tripulantes y pasajeros del COSTA ALLEGRA que estarán pasándolo jodido. ¡Ánimo, que ya os queda poco para llegar a puerto!

DECIMOSEGUNDO DÍA: DE POR QUÉ FUE EL DÍA MÁS LARGO.

SEXTA PARTE: DE POR QUÉ EL PLATO DE DUCHA DEBE TENER ANTIDESLIZANTE.

Me quedé al descubierto, con la puerta del baño bloqueada, sin posibilidad alguna de paso,
y en esto, la cachonda, para no resbalarse más, se agarró con las piernas al culo del gringo,
el cual, seguía incansable sin parar de culear y más contento que si hubiera cantado bingo,
por lo que de momento estaba a salvo, pues ni se fijaban en mí ni me hacían puñetero caso.
Con la cortina caída encima de ambos, aquella función tenía pinta de durar todavía mucho,
porque aunque, con la cara entre las domingas, tenía la respiración más ronca que un viejo,
y ella, destrozada por tanto zambombazo, estaba harta de golpearse la cabeza con el espejo,
la jodía aún continuaba gritando y él parecía que no iba a darle nunca el último arrechucho.

Así se pasaron otra media hora, trajinando bajo la cortina y obstruyendo la puerta del baño,
hasta que ella puso los ojos en blanco y él comenzó a proferir unos chillidos entrecortados,
y deduje que el combate había finalizado en tablas y con los dos contendientes extenuados,
por lo que, sin demora, debía buscar una solución…, y entonces fue cuando vi el travesaño.
Con tantos nervios, no me había fijado antes que la puerta disponía de un cierre hidráulico,
así que, al instante y sin pensar mucho se me ocurrió una idea totalmente genial y brillante:
imaginé que era una especie de superhéroe con capa y pegaba un brinco tan impresionante,
que saltaba sobre los dos gringos y agarraba el travesaño del cierre con un giro parabólico.

Ni lo pensé y, sin acordarme que estaba en el plato de ducha, di un paso con gran potencia,
más no sé si es que estaba húmedo o sólo que lo fabricaron sin el preceptivo antideslizante,
pero el caso es que patiné más que Charlot en “The Rink”, cayendo con el culo por delante,
y golpeando de cuajo al caer sobre la dura espalda del yanqui, con una brutal contundencia.
Mi desafortunada caída desequilibró al gringo, que a su vez arrastró consigo a la cachonda,
haciendo que se enganchara las orejas con los aros de la cortina como si fueran pendientes,
que yo me pegara un morrazo del que salvé los piños, porque ya apenas me quedan dientes,
y que el yanqui acabara con la barra de la cortina metida por el culo, tal si fuera una sonda.

Caímos al suelo hechos un revoltijo, y más enredaos en la cortina que tres madejas de lana,
más yo pillé la peor parte al caer debajo, pero pensé que por una vez tenía algo de fortuna,
pues con la cabeza fuera del aseo, miré hacia la ventana del camarote y me sonrió la luna,
ya que el gringo estaba sin sentido, aunque nos tenía bien atrapados a mí y a la americana.
La situación no podía ser peor, asustado e inmovilizado con tan sólo la mano derecha libre,
y, aunque la cachonda también estaba boca abajo y sin posibilidad de movimiento alguno,
noté que mi toalla estaba más húmeda, por lo que había tenido un escape de pis inoportuno,
y con la probabilidad de una diarrea, ya que el despertar del yanqui era una incertidumbre.

Su masa de grasa no me permitía moverme y aunque un eructo suyo me causó un respingo,
sacar el brazo izquierdo de debajo de una cabeza tan pesada, era completamente imposible,
probé a moverlo con mi mano y sólo logré que se tirara un peo que hizo el aire irrespirable,
sin embargo, necesitaba encontrar una manera de desembarazarme cuanto antes del gringo.
Al repasar con la vista la escena, me percaté de donde estaba hincada la barra de la ducha,
y pensé que, si se la sacaba, produciría en él un movimiento muscular reflejo y espontáneo,
que me permitiría sacar el brazo izquierdo si hacía un desplazamiento rápido e instantáneo,
para después, ya con dos manos, empujar y escurrirme del gringo como si fuera una trucha.

De esta forma, cogí con la mano la barra y tiré con todas mis fuerzas hacia el lado opuesto,
pero, como a las dos orejas de la gringa estaban enganchadas sendas anillas del otro borde,
la cachonda empezó a chillar como un lechón cuando lo están castrando para que engorde,
mientras, el yanqui, que seguía inconsciente, se quedó muy quieto, sin hacer un sólo gesto.
Como esta opción no funcionó, tenía que intentar lo contrario y, aunque tenía el ojete rojo,
empujé fuerte la barra culo adentro y, mientras ella gritó más que un borracho sin cerveza,
él, como un resorte, levantó la molondra, y así pude sacar mi brazo de debajo de su cabeza,
pero, cuando ya estaba casi cantando victoria, de repente, el gordo americano abrió un ojo.

Continuará…







Adjuntos:

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

04 Mar 2012 16:42 - 17 Mar 2012 09:50 #1551767 por CUCRECO
Respuesta de CUCRECO sobre el tema Re: HISTORIAS DE CUCRECO
He decidido borrar el mensaje que estaba puesto aquí porque le contestaba a un "personaje" con toda mi buena voluntad. Pero en lugar de una persona ha resultado ser un desagradable...



Lo que más fastidia a un TROLL es que no se le haga ni puñetero caso. NO SOPORTA QUE SE LE IGNORE , así que sigo con mi lema:

"NO HAY MAYOR DESPRECIO QUE NO HACER APRECIO"

También borro su nombre de los otros mensajes.
Adjuntos:
El siguiente usuario dijo gracias: mariadebsas, villarrubia

Por favor, Identificarse o Crear cuenta para unirse a la conversación.

Tiempo de carga de la página: 0.181 segundos