Este famoso virus de los barcos es el mismo de las "gripes intestinales" de tierra. Las infecciones en los barcos las suben los pasajeros de tierra, por lo que se extreman las medidas de lavarse al subir al barco. Pero si uno ya está infectado al subir y va al lavabo y no se lava las manos luego, se pone a infectar todo lo que toca, por mucho que los demás se laven y la naviera desinfecte el barco.
Si todos los cruceristas se lavasen escrupolosamente las manos antes y después de ir a lavabo y de tocar sus calzoncillos o bragas, las incidencias en los barcos se reducirían muchísimo, pero para ello hay que luchar contra la "gripe intestinal" en tierra cambiando los comportamientos de las personas en tierra, antes de embarcarse.