Vuelta a España.
El camino hasta el aeropuerto lo recuerdo como un flash-back de imágenes que pasan por delante sin tiempo a contemplar. Un flash-back de vegetación y de carteles propagandísticos de un estado socialista, que constantemente debe recordar a sus ciudadanos el estado de bienestar en el que viven y alentar a la resistencia basándose en frases revolucionarias:
Esta humanidad tiene ansias de justicia.
VIVA….
Ser culto es el único modo de ser libre.
Señores imperialistas, tengan la…………… miedo.
PATRIA ES HUMANIDAD.
46 ANIVERSARIO del triunfo de la revolución.
200.000 niños duermen cada día en la calle, ninguno de ellos es cubano.
Las puertas del aeropuerto me daban la bienvenida… era como si una fuerza irresistible me empujara hacia dentro a pesar de mi empeño en permanecer fuera.
Una larga cola de gente esperaba ante los mostradores de Pullmantur con un montón de maletas esparcidas por todos lados.
Si alguien cree que llevara mal el vuelo de vuelta… y os digo, para mí fue horrible y pesado… aún puede una vez allí acercarse al mostrador de confort class y pedir que, pagando la diferencia de 150,00 euros, le den un sitio en esta categoría.
Nueva cola, para pagar las tasas gubernamentales, que yo pensé que solo se podían pagar en euros… pero que según me ha aclarado Atenea, se pueden pagar también en euros.
Siguiente cola, para pasar el embarque… y otra más para el control de policía. El agente, miraba la foto… me miraba a mí… volvía a mirar la foto… me volvía a mirar… Cuando lo hacia por tercera vez… pense que seria la ultima… pero no… aún lo hizo un par de veces más. Yo ya no podía más, y me entro un semi-ataque de risa contenida. Muy serio me preguntó de que me reía. ¿Y como le iba a decir la verdad? ¿Cómo decirle a un trabajador que cumple fielmente con las normas… y que además se siente importante por hacer perfectamente su trabajo, que me reía de él…? (en el buen sentido) Mentí. Mentí como una bellaca… y le dije que me reía de mi foto. El agente se relajó… intercambiamos un par de frases… de lo mucho que me había gustado La Habana… de lo triste que me iba… y de las ganas que tenia de volver YA… cuando aún no había ni siquiera salido de allí. Ojeó… las páginas de mi pasaporte… y vio los sellos y visados de muchos países árabes… frunció el ceño… me volvió a mirar… dijo algo al respecto que no entendí… le sonreí afirmando con la cabeza… aun no sé a que… porque el final del viaje me habia sumergido en un estado de entre mareo e incredulidad... Y al fin me entrego el pasaporte.
Ultima cola… para pasar el detector de metales… y dentro.
Pasé a un baño que olía a desinfectante… mas que nada para ver que encontraba por allí, siendo fiel a mi espíritu curioso. Lo que encontré fué a una chica de no más de 20 años… encargada de la limpieza que olía al mismo desinfectante, y que tal vez por eso mismo, me pidió algún perfume… abrí el equipaje y le di mi desodorante y el perfume que me había comprado en las Duty Free de Barajas una semana antes. Y… esta es la primera y la única vez que alguien me pidió algo en Cuba. Lo siento, por aquellos a los que la experiencia fué que le pedían a cada rato. A mi no me paso. Nadie me pidió nada… durante el tiempo que estuve en Cuba.
Parece mentira… pero toda la energía que me había mantenido a flote durante los días del crucero se me había esfumado de pronto y me había invadido un cansancio que me hacia sentir como un insecto estrellado contra una pared.
El avión tendría un retraso de 30 minutos, después anunciaron que el retraso seria de 60 minutos… después nos llamaron a embarcar y finalmente el retraso no llegó a los 25 minutos.
Durante ese tiempo… desde las cristaleras la gente contemplaba el avión que nos traería de regreso. Allí estaba en la pista esperándonos con las "alas abiertas". Unos técnicos y mecánicos miraban por un lado y por otro... y a la gente se le ocurrió que uno de los motores estaba roto... Así, que se fue corriendo la voz… de que ya no uno… si no todos los motores del avión estaban rotos…
Para alucinar… ¿cómo es posible que la gente se crea de pronto capitán de barco o mecánico de avión? Que digan, como dijeron a Isaac Ancona, mas o menos lo que debería de hacer en aquella reunión durante el huracán… o que ahora dictaminaran una avería en el avión, con solo verlo desde la distancia?
El tiempo que duro el trayecto desde La Habana hasta Madrid, yo ya no me sentía un insecto estrellado contra una pared… me sentía como si estuviera desintegrándome… en la butaca del avión.
Y antes de caer completamente dormida… me dio por pensar… que no pude ir a Jamaica… donde esperaba ver cocodrilos… Y sentí rabia… porque una de las razones, para no haber ido a Jamaica… a pesar del huracán… era la organización de Pullmantur que tiene que embarcar y desembarcar gente en dos puertos: La Habana y Cozumel. Dados sus intereses económicos en la zona a base de llenar los hoteles de Riviera Maya, de Cancún, de Varadero… con las extensiones de una semana más. Con lo cual, complican mucho mas la organización del recorrido del barco cuando se producen eso que en los contratos de viajes combinados llaman "causas de fuerza mayor".
Pense en "mi Holiday"… que no es un crucero de lujo… pero que gracias a la enorme profesionalidad de toda su tripulación, a su carisma y gran calidad humana... hacen que un crucero a bordo de él… se convierta realmente en un Sueño por el Caribe.
<u>Mis consejos:</u>
Paciencia en la salida de La Habana. A estas alturas ya deberías haberte acostumbrado al ritmo caribeño, si no es así… aun estas a tiempo de poner a prueba tu calma.
Si te olvidaste de comprar ron… en las tiendas del aeropuerto lo podrás hacer.
Paciencia si el avión se retrasa… no merece la pena estresarse a ultima hora. Olvídate de hacer de mecánico, de técnico o de piloto para la ocasión y el momento.
Si puedes, coge confort class al menos para la vuelta. Si no, mas paciencia.
No te olvides de nosotros. Vuelve al foro… comparte después de tu viaje, con el resto de todos nosotros, como lo pasaste.