Isla Gran Caiman.
Cuando el barco se fue acercando a la bahía de George Town ya habían atracado unos 4 cruceros más.
En el horizonte... Gran Caimán es una línea recta de tierra. Yo esperaba una isla con algo de relieve... pero no lo es. Es un estrecho de tierra plana.
Los tenders (lanchas... salvavidas... en definitiva) habían sido ya descargados del barco para ir trasladándonos, ya que aquí el barco no tiene posibilidad de acercarse al puerto. Nada mas... entrar en el tender... ay...! JOTAEME, cuanto me acorde de ti... busque por toda la lancha al ventilador asesino... y allí estaba... mirándome desafiante... para mi dije: "ya me advirtió JOTAEME, de tus ataques... no pienso ni acercarme a ti". Pero te diré... que los ventiladores asesinos... continúan en el mismo lugar que los dejaste.
Habíamos logrado contratar la excursión de las rayas... y nada mas, todas las demás se habían llenado enseguida. En el puerto de Gran Caimán... hay carteles con excursiones y con precios ya establecidos:
Ciudad de las Rayas; 35,00 $
Granja de Tortugas: 15,00 $
Vuelta de unos 20 minutos en helicóptero: 80,00 $
Taxi hasta Seven Milles Beach: (a negociar) No paguéis mas de 3,00 $
Subimos a un autobús estilo "school-bus americano"... y nos llevaron hasta el embarcadero donde tomaríamos el barquito que nos dejaría en la Ciudad de las Rayas con capitán rastafari incluido. El viaje que dura unos 20 minutos es muy agradable... pasas por casas con su embarcadero privado... ves zonas de manglares y finalmente tomas rumbo por el mar... hasta la mítica ciudad.
Cuando llegamos ya habían allí unos cuantos barcos mas... No os preocupéis, hay tantas... tantas rayas... que os aseguro que hay para todos. A mí me encantan los animales y bichos en general... así que lo pase maravillosamente bien. La primera impresión al tocarlas es un poco escalofriante... pero según vas cogiendo confianza con ellas, -porque ellas ya la tienen, para pasarte por las piernas y acercarse sin miedo a ti- la sensación es espectacular! Las bese, no recuerdo cuantas veces... se me pusieron en la espalda... me las pusieron encima de la cabeza... me dieron masajes... (las rayas a mí... si...) les di de comer... y termine cogiendo a una pequeña... que mediría unos 40 cmts. Solo tienes que tener cuidado de no tocarles la cola... por lo demás no tienen peligro ninguno... Son mimosas y amorosas... Nilda, una simpatiquisima chica peruana que trabaja en la recepción y que aprovechando que ese día lo tenia de descanso vino a disfrutar de las rayas con nosotros y nos hizo un montón de fotos: Yo con la raya en la cabeza, la raya en la espalda, la raya abriendo la boca, la raya abrazándome, yo besando a la raya, la raya entre mis brazos, yo dando de comer a la raya, la raya huyendo de mí...
Un "beso cubano" para ti... Nilda... amiguita...
En el autobús de vuelta, le pedimos al conductor que nos dejara en Seven Milles Beach... Uyyy... que playa!!! Y que suerte tuvimos!!! porque nos dejo en una parte de la playa lejos de donde habían llevado al resto de pasajeros del crucero y donde debió de haber una aglomeración tremenda. (por lo que después me contaron, yo no lo vi) No tuvimos que pagar para entrar, pero si tuvimos que pagar las hamacas. Comimos en una especie de chiringuito a pie de playa... que no era caro, era CARISIMOOOO. Y que además por cada mini cerveza que te tomabas comiendo después de la primera, te iban subiendo el precio.
Con todo esto, os digo... que si hacéis lo mismo que yo, os saldrá casi más caro que si lo contratáis con el barco. La ventaja: poder estar en una parte de la playa donde prácticamente no había nadie.
La vuelta desde Seven Milles hasta George Town la hicimos en un taxi colectivo que va recogiendo gente por el camino. Uno de los pasajeros que recogimos, era un chico americano que viajaba en el Caribbian Princess, habían estado en Jamaica y nos contó que la isla estaba destrozada. El Caribbean Princess estaba atracado cerca del Holiday, y mi Holiday a su lado... parecía el tender del Caribbean. A mí, personalmente me pareció un mastodonte agobiante... mas bien una especie de edificio de apartamentos estilo años 60-70 español modelo colmena de abejas al que habían añadido algún detalle vanguardista. En definitiva parecía más un rascacielo flotante que un barco!
George Town... me resultó insulsa... parecía una ciudad prefabricada. Llena de bancos y tiendas libres de impuestos. También están las típicas tiendas llenas de recuerdos para turistas americanos, a cual más hortera y más caro.
Yo ya tenía ganas de volver a mi Holiday... y sentarme en la terraza del Panorama ("mi sitio") a tomarme un té... viendo caer la tarde...
<u>Mis Consejos:</u>
No os perdáis las Rayas.
Recomiendo tanto la excursión con el barco como por libre. Todo depende de lo que queráis hacer. Pero que vuestra decisión no sea por el dinero, porque al final te sale mas barato con el barco que sin el barco.... Claro eso puede no ser así, si decidís pasar todo el día a palo seco sin comer ni beber.
También podéis optar por volver al barco a comer, ahorraos la comida y perder un par de horas de playa... cosa que no aconsejo.
También podéis esperar para comer en el barco al llegar con el ultimo tender y estar todo el día desfallecidos... vosotros veréis...
No os perdáis las Rayas.
Por nada del mundo compréis algún recuerdo hortera para turistones americanos... por una camiseta pagareis el mismo precio que por unas 25 cubanitas en La Habana. Y si caéis en la tentación de hacerlo... intentar que no sea de esas cosas que cuando las descubres en la maleta a la vuelta ya en casa, sientes ganas de gritar, y después de tirarte de los pelos al ver lo que pagaste por ello.
No tendréis ningún problema de dinero. Os lo aseguro... hay cajeros por todos lados... y las tarjetas funcionan. Así que si no queréis llevar dólares americanos, podéis adquirir allí dólares de Gran Caimán en cualquier cajero.
Sobre la inmensidad de tiendas libres de impuestos, no os puedo aconsejar, porque yo pase de perder el tiempo en ellas.
No os perdáis las Rayas.
Si os sobra media hora y localizáis a los del helicóptero, y queréis compensar la falta de emociones de George Town... con un paseo de vértigo... ni lo dudéis. Yo no la hice, porque cuando me entere de esto fue ya tarde... pero me contaron... ufff... Flipante!
Y por ultimo... no os perdáis las Rayas.