Tallin.
Tallin tiene un casco antiguo de ensueño que ni siquiera los ejecutivos de Disney podrían imaginar. Su centro histórico tiene magníficos ejemplos de arquitectura barroca y medieval en forma hermosísimas calles adoquinadas, castillos y chapiteles de iglesias. La capital de Estonia, situada en el extremo noreste de Europa, a orillas del mar Báltico, está considerada con razón como la "Nueva Praga". Hasta 1991, Tallin estaba sujeta al dominio soviético, pero desde su independencia en el mismo año, la capital se ha recuperado rápidamente las cinco décadas de comunismo y ha abierto sus brazos al sistema capitalista occidental. Los teléfonos móviles se han puesto de moda en una nación tan enganchada a las nuevas tecnologías que sus habitantes han puesto de moda el término E-stonia para referirse a su país. En la periferia del casco antiguo, están surgiendo nuevos barrios con relucientes hoteles y edificios de oficinas que celebran la adhesión del país a la Unión Europea en 2004. El visitante que llegue a Tallin con una idea preconcebida de cómo debería ser una ciudad con un pasado de pertenencia al bloque soviético se verá tan sorprendido por los nuevos barrios y por el bello casco antiguo. Uno de las experiencias más placenteras al visitar Tallin es deambular por las calles de la ciudad antigua, entre iglesias ortodoxas rusas y monasterios dominicos, testigos del pasado histórico de la ciudad. Los amantes de la cultura también encontrarán muchas cosas de interés en Tallin, una ciudad que se toma muy en serio el arte y la cultura pero que también sabe divertirse, como pone de manifiesto su animada y divertida vida nocturna.
COPENHAGUE.
Los canales, los lagos y el mar forman el telón de fondo de la moderna Copenhague y son testigo del pasado portuario de la ciudad como importante enclave del Báltico. Este hecho también ha quedado reflejado en el nombre de la ciudad, København, una deformación de købmanne hafen o puerto de mercantes.
La fundación de la ciudad data de 1167, cuando el obispo Absalon construyó un bastión en la isla de Slotsholmen, hoy en día enclave del Palacio de Christiansborg y el parlamento danés. En 1417 la ciudad se convirtió en la capital real de gran parte de Escandinavia, que no sólo incluía a Dinamarca, sino también partes de Suecia y Noruega. Muchos de los edificios más impresionantes de Copenhague se construyeron bajo el célebre reinado de Christian IV (1588-1648). Algunos monumentos fruto de los planes de construcción de los monarcas incluyen la Børsen (la Bolsa), el Rundetårn (la torre redonda) y el Palacio de Rosenborg. Christian IV fue el responsable de la construcción de la red de canales de Copenhague y del desarrollo de Christianshan (una isla al otro lado del puerto) como el centro de comercio y transporte de la ciudad. A lo largo de los siglos siguientes, la ciudad sufrió grandes daños a causa del brote de una plaga, dos terribles incendios y los ataques militares de los suecos (en el siglo XVII) y británicos (en el siglo XIX). El centro de Copenhague está integrado por edificios de arquitectura del siglo XVII, XVIII y XIX que se alzaron sobre los cimientos de las calles medievales de la ciudad.
Aunque posea un encantador aire de pueblo, Copenhague es en la actualidad la mayor ciudad de Escandinavia. Las casas de techo a dos aguas, las estrechas calles y un horizonte dominado por delicados chapiteles en lugar de descomunales rascacielos, forman la vista panorámica de la ciudad. Posiblemente Copenhague sea la capital más verde de Europa, parte del centro es peatonal y se aplican estrictas leyes para reducir la contaminación y no es difícil ver por las calles más bicicletas que coches. Abundan las zonas verdes (como el mundialmente famoso Tívoli) y durante los meses estivales las aceras se llenan de mesas de cafeterías y restaurantes. Los ciudadanos de Copenhague presumen con razón de su bella y bien conservada ciudad y disfrutan de una calidad de vida que comparten generosamente con los visitantes provenientes de otros países.
Copenhague está repleta de teatros y museos y, sorprendentemente, posee una vida nocturna vanguardista. El cine danés se ha ganado un lugar en el circuito internacional de cine y el diseño danés de muebles, tecnología y joyería despunta en el mundo del diseño contemporáneo. En la capital se puede disfrutar de lo mejor que ofrece el país; los estudios de diseño se codean con bares ultramodernos y la arquitectura contemporánea se mezcla con edificios del siglo XVII, instalaciones militares y el mar. La inauguración del puente que une Dinamarca y Suecia en el año 2000 ha reforzado el papel de Copenhague como uno de los centros clave de Escandinavia, el Báltico y del resto de la Europa continental.
Copenhague tiene un clima marítimo templado y en general muy variable. Los inviernos son fríos y nublados y los veranos, cálidos y soleados. Las nevadas son habituales entre enero y marzo y los meses más lluviosos son de agosto a octubre.
Helsinki.
Si la forma de Finlandia recuerda a una mujer con falda larga con su brazo derecho golpeando el aire, Helsinki sería su pierna derecha. Conocida cariñosamente como la "Hija del Báltico", la ciudad se asienta en la punta de una península rodeada por un archipiélago de 315 islas, entre Estocolmo y Moscú, los dos principales centros comerciales de la zona.
La población de la ciudad se acerca al medio millón y el edificio más alto sólo tiene 12 pisos, por lo que Helsinki conserva una estética provinciana. No obstante, las estadísticas revelan que se trata de uno de los centros urbanos que más rápido crece de toda la Unión Europea. Sólo en la última década, unas 100.000 personas se han mudado a la región de Helsinki y se calcula que en 2030 la zona tendrá más de 1,3 millones de habitantes.
Desde una perspectiva europea, Helsinki es una ciudad relativamente joven (450 años), aunque se trata de la sexta más antigua del país. Los suecos, que extendieron su imperio hasta Finlandia en 1155, fundaron "Helsingfors" (el nombre que aún se utiliza en Suecia) en 1550, cuando el rey Gustavo Vasa escogió el lugar para establecer un puerto comercial estratégico y competitivo. La ciudad permaneció ignorada hasta que la Rusia imperialista del zar Pedro el Grande la invadió en 1809.
La moderna Helsinki se creó cuando Finlandia consiguió la independencia de Rusia en 1917. La nueva república prosperó a lo largo de los años 20 y 30 del siglo XX, época en la que uno de los hijos más célebres del país, el arquitecto Alvar Aalto, creó las corrientes arquitectónicas del modernismo y el funcionalismo. Helsinki entró de lleno en la escena internacional cuando concluyeron las obras del Estadio Olímpico en 1938, aunque los Juegos Olímpicos tuvieron que aplazarse hasta 1952 debido a la guerra. La ciudad tiene todavía el récord por ser la población más pequeña del mundo en albergar unas olimpiadas.
Finlandia se incorporó a la Unión Europea en 1995, asegurando así sus lazos de unión con el continente. El carácter particular mezcla de Oriente y Occidente de la escena cultural de Helsinki tiene su máxima representación en el contraste entre las sencillas líneas del Finlandia Hall y la rica decoración de la cúpula dorada de la Catedral de Uspenski. El centro de la ciudad, diseñado por el arquitecto alemán Carl Ángel, recuerda a una versión neoclásica en miniatura de San Petersburgo y se puede explorar fácilmente a pie debido a su carácter compacto.
El ritmo de la vida varía según las estaciones. En verano, cuando las temperaturas medias ascienden hasta los 18°C (64°F) o más, la ciudad vuelve a la vida. Las terrazas de los bares se abarrotan y durante julio y agosto, los finlandeses disfrutan de luz continua durante más de 20 horas al día. Las temperaturas han alcanzado en los últimos años los 28°C (82°F), una singularidad climática que se ha atribuido al calentamiento global. En invierno, la temperatura media desciende hasta los - 5°C (23°F) y todas las actividades de sus habitantes tienen lugar bajo techo. Estas largas y frías noches de invierno han hecho de Helsinki uno de los lugares en los que la gente se conecta más a Internet (uno de cada diez habitantes de Helsinki navega por la red a diario). Quizás una de las causas de que Helsinki sea una de las capitales más creativas y avanzadas en cuestiones tecnológicas sea el carácter extremo del clima.
Consulte nuestras Guías de Aeropuertos
OCEANIC...............AGOSTO 2005
SKY WONDER.........AGOSTO 2006
HOLIDAY DREAMS...AGOSTO 2007
MOON EXPRESS......AGOSTO 2008