Plaza y basílica de San Pedro
Información para el turista
(1) Posición Mapa: B4 - Teléfono: 0669881662 - Teléfono Información: 0669883462 - Parada Metro: Ottaviano-San Pietro - Líneas de Autobús: 19, 23, 32, 34, 46, 49, 62, 64, 81, 492, 913, 990, 991, 999
Horarios de apertura: lun-dom - Basilica: nov-mar 7:00-18:00; abr-oct 7:00-19:00
Cupula: Oct-Mar de 8:00 a 17:00 (16:45 taquilla), Resto de 8:00 a18:00 (Taquilla 17:45). Precio 7 € con Ascensor (Sólo sube hasta la cúpula interior), andando 4 €.
Museo del Tesoro: Oct-Mar 9:00-17:30; Abril-Sep9:00-18:30 - Sacre Grotte Vaticane: nov-mar 7:00-18:00; abr-oct 7:00-19:00.
Consejos al Turista
Se aconseja madrugar para para poder visitar la cúpula y la tumba de Juan Pablo II. El mejor día es el último Domingo de cada mes ya que podemos aprovechar para visitar los museos vaticanos totalmente grátis. También se puede aprovechar los días lluviosos, ya que la gente no suele acudir tan masivamente y además la mayor parte de la visita se realizará en el en el interior de la basílica, aunque la cola seguramente salga fuera de esta y se extienda por la plaza, donde si que necesitaremos el paraguas.
Dentro de la básilica se pueden encontrar muchas tiendas de suvenirs, una en la planta baja y otra en la parte superior. No obstante los precios de estos son más elevados que en las tiendas de suvenirs que hay en los alrededores, pudiendose ver los mismos productos. De igual manera sucede con los sellos, donde podremos adquirirlos en las dos oficinas postales que hay a los lados de la basílica, una más grande a la derecha según se sale y la otra más pequeña y un poco más escondida a la izquierda.
Si ascendemos a la cúpula debemos recordar que tenemos ascensor hasta la parte interior de la cúpula, posteriormente si queremos subir hasta lo alto de esta, deberemos hacerlo a pie. Hay muchos turistas que una vez que llegan al interior no saben que se puede ascender hasta la parte superior de esta y dan la vuelta sin visitarla completamente y perdiéndose unas estupendas vista de la ciudad de Roma.
Historia de la basílica de San Pedro del Vaticano
La Basílica es la obra de varios siglos. Comenzó por ser un monumento conmemorativo, en el lugar donde San Pedro fue martirizado, no lejos del circo de Nerón. A partir de 324 el emperador Constantino hizo construir una basílica. En el siglo XV la basílica paleocristiana amenazaba con derrumbarse por lo que los Papas deciden demolerla.
Plaza y Basílica de San Pedro
La construcción del edifico actual se inicia el 18 de abril de 1506, durante el papado de Julio II, siendo terminada en 1626, durante el papado de Pablo V. Numerosos arquitectos y artistas participaron de esta obra: Bramante, Rafael, Sangallo, Miguel Ángel y Maderno. Gian Lorenzo Bernini.
Interior de la cúpula de San Pedro
El proyecto inicial fue encargado a Bramante, que diseñó un edificio con planta de cruz griega inscrita en un cuadrado y cubierta por cinco cúpulas (un claro ejemplo de planta centralizada, típica del renacimiento y su interés por la geometría); la central en el crucero y las restantes en los ángulos. Pero a su muerte solo se había edificado poco más que los cuatro grandes pilares que debían sostener a la gran cúpula central. El encargado de proseguir la construcción fue Rafael, quien modificó la idea inicial de Bramante proyectando una planta de cruz latina en lugar de griega, pero su intervención real fue aún más reducida que la de su predecesor. Le sucedió Sangallo, con una también escueta intervención.
Exterior de la cúpula de San Pedro
Posteriormente la responsabilidad del diseño recayó sobre Miguel Ángel, que retomó la idea de Bramante de planta en cruz griega. La cúpula se encuentra justo sobre el altar mayor y la tumba del Apóstol Pedro. Concebida por Miguel Ángel, fue terminada 24 años después de su muerte según el diseño definitivo de Fontana y Della Porta. Los mosaicos son de Giuseppe Cesari. Tiene un diámetro de 42,5 metros y una altura de 119 metros y se inspira en la cúpula de la catedral de Florencia, del cuatroccento.
La inscripción que se ve como un cinto en la base de la cúpula dice: "Tu eres Pedro, y sobre esta Roca edificaré mi Iglesia, y te daré las llaves del cielo". Las letras miden 2 metros de altura.
La configuración actual de la basílica en cruz latina fue obra de Carlo Maderno, que durante el pontificado de Pablo V añadió tres crujías nuevas y proyectó la fachada.
El último arquitecto en intervenir en su construcción fue Gian Lorenzo Bernini, que acometió la tarea de añadir dos torres laterales a la fachada. Iniciados los trabajos de construcción, la inestabilidad del subsuelo obligó a dejarlas inacabadas, quedando como meras extensiones de la fachada. También proyectó la plaza ovalada y las columnatas perimetrales, así como el espectacular baldaquino.
Historia de la plaza de San Pedro del Vaticano
Tras el pontificado de Inocencio X, el papa Alejandro VII abordó la configuración de la plaza frontera a la basílica, eligiendo en 1656 a Bernini como arquitecto encargado del diseño de la Plaza de San Pedro, construida entre 1656 y 1667, proyecto, que se convertiría en obra capital del urbanismo barroco.
Plaza de San Pedro del Vaticano
Bernini planteó en un primer momento, tras consultar y discutir su traza con el español Juan Caramuel de Lobkowitz, obispo de Vigevano, una plaza trapezoidal, rodeada de una fachada de dos plantas. Criticada esta traza, el artista se inclinó por otra circular porticada para decidirse finalmente por la solución definitiva: una plaza ovalada de 340 x 240 metros, delimitada por un pórtico arquitrabado con cuádruple alineamiento de columnas toscanas, cuyo eje transversal se señala por el obelisco central y las fuentes laterales; la plaza queda conectada a la basílica por dos alas oblicuas divergentes. Bernini incluso llegó a proyectar un tercer brazo porticado de la Columnata que debía cerrar el óvalo.
Las columnas se encuentran organizadas radialmente en torno al punto de generación de la elipse, creando un espacio desbaratado ópticamente. El estilo cultivado por Bernini es bastante clásico, casi arqueológico, con un sentido muy sobrio en el uso del orden toscano, aunque dinámica y escenografía es barroco. El uso de columnas con balaustradas y estatuas nos recuerda a Palladio en el Teatro Olímpico. Un eje tetrástilo de columnas pareadas rompe la monotonía de los tramos medios.
Espacio teatral por excelencia de Roma, mayor que el Coliseo, la plaza de San Pedro evoca los cuadripórticos antiguos y alegoriza el abrazo que la iglesia da a la Urbs y al Orbe (creyentes, herejes e infieles), simbolizando con su figura, incluso, cierta mediación cosmológica.