Hola a todos, nosotros no tenemos previsto ir a Berlin está demasiado lejos. En algun foro he leido lo de Rostock y Swering, creo que están bien. Los del 15 de agosto han organizado por su cuenta todas las excursiones y pueden tener información. De todos modos he leido que Warnemunde también es bonito, pero como la escala es larga quizás sobre tiempo. Os copio lo que ha escrito Angel22 en el foro que hizo este recorrido el año pasado:
"WARNEMUDE
Por la mañana os bajáis del barco y os vais a la estación de tren que está enfrente del puerto 4 minutos a pié, sacáis un billete sencillo o en grupo que es mas barato ida y vuelta unos 2,50 euros a Rostock, visitáis la ciudad que tiene algunas iglesias y una calle comercial con precios asequibles os tomáis unas cervezas alemanas para descansar y os volvéis en el tren al barco (los trenes salen cada 20 minutos) y tardas 30 minutos, comes en el barco y por la tarde veis Warnermunde que tiene un especial encanto un paseo marítimo encantador y un faro que tendréis vistas de todo el entorno, unas casitas de cuento de hadas y un paseo muy agradable por su paseo marítimo con multitud de puestecitos de souvenirs y pescado ahumado, frito, restaurantes,etc..., "
Esto tambien lo he sacado de uno de los foros pero no me acuerdo de cual:
En Warnemunde puedes optar por varias opciones. Ir a Lubeck y Wismar alquilando un coche, desplazarse a Berlín(para mí la menos recomendada por la distancia y dimensión de la misma) o bién tomarse la escala más relajada e ir a Rostock por la mañana y visitar Warnemunde por la tarde, que es la opción elegida por nosotros. Desembarcamos por la mañana en un día soleado pero ventoso. Pegado al jewel se encuentra el embarcadero donde se toma un barco que te desplaza a Rostock en un precioso paseo de una hora de duración dónde puedes contemplar los astilleros, pequeños puertos deportivos y un bonito paisaje.
Tengo que decir que Rostock nos decepcionó. Esperábamos más de una ciudad preservada en su mayor parte de la destrucción de la segunda guerra mundial. Posee una calle comercial con algunos edificios de valor, un bonito ayuntamiento y la casa gótica mejor conservada de la ciudad, Kerhofhaus. Y el Steintor, una de las puertas de la antigua muralla.
Creo que merece más la visita a la ciudad de Schwerin, aunque sólo sea por el castillo y la catedral y las casas adyacentes.
Después del paseo de regreso al Jewel y de reponer fuerzas con una comida en el balcón de nuestro camarote, desembarcamos nuevamente y nos metimos de lleno a explorar Warnemunde. Tengo que decir que nos pareció un pueblecito turístico encantador. Con unos mercadillos muy interesantes y multitud de bares y restaurantes. Una larga playa con las típicas casetas de madera en ella, que ya te hacen pensar en los casi onnipresentes vientos bálticos. Se puede abarcar perfectamente a pie. Y una sorpresa final, cuando el jewel iniciaba la maniobra de desatraque, comenzó a sonar por la megafonía de la estación marítima música de Andrea Bocelli y otros abrieron las verjas que separaban la estación para que el público allí congregado se acercara al muelle y despidiera al pasaje en una de las salidas más emotivas que he podido disfrutar. Bién por los alemanes."