HOla a todos,
Primero de todo agraceros a todos vuestros mensajes de bienvenida y vuestro recibimiento, soys todos gente estupenda.
Por otra parte, dádme un par de días para poner las fotos, que tengo más de 200 e-mail por mirar.
En cuanto al viaje:
Comparándolo con el año pasado, ha sido peor. El barco está un poco mejor incluso ahora, con la nueva pared de escalada y con algunas mejoras en la animación y en las actividades así como la puesta en marcha de un servicio de consultas sobre los puertos de escala.
El trato recibido ha sido peor, a los camareros y otros miembros de la tripulación (no todos)se les veía cansados, quemados incluso a veces. Te insisten demasiado en el tema de si quieres tomar algo y ya no tienen esa sonrisa que antes sí mostraban (aunque fuera forzada).
Interiormente el barco necesita algún arreglo como el cambio de moquetas y de sofás y sillas de los camarotes.
en cuanto al ambiente, bastante peor que el año pasado, poca gente jóven, poca diversión en la disco y poca participación en las actividades del barco. Por ejemplo yo fui el único chico en salir a la pista de baile en la fiesta de los solteros o el único español de los 650 en participar en el concuso de panzazos en la piscina el dia de navegación.
la comida, muy correcta, comí todos los días magníficamente, aunque hecho de menos el buffet del chocolate del año pasado. Otro problema fue el comedor, donde nos pusieron a los 3 en una mesa, solos y en la esquina del final, donde no veiamos nada y estabamos apartados de todo. Pedimos el cambio y nos dieron una mesa de 8 donde estábamos solos y los 5 portugueses restantes solo aparecieron para comerse la langosta la noche de la cena de gala y nos jorobaron la cena que teníamos con unos amigos del barco. Las asignaciones de las mesas ciertamente fueron un desastre, mucha gente se quejó, yo lo atribuyo a la gran cantidad de españoles, pues todos queremos cenar en el segundo turno y es dificil hacer las combinaciones. Pero de berían haberlo hecho mejor.
Pero tambien hay cosas buenas, conocí algunas personas muy simpáticas, pude visitar nuevos lugares, comprar cosas bonitas y conocer el barco mucho mejor que el año pasado, y por supuesto disfrutamos con la visita que conseguí al puente de mando, donde el mismísimo capitán en persona nos estuvo enseñando los distintos instrumentos durante más de 40 minutos, incluida una cordial charla sobre otros aspectos de los cruceros.
Yo en mi viaje no me sentí discriminado como español, tal vez porque hablo inglés con fluidez y porque no me quiero complicar la vida en el crucero pensando cosas raras. En todo caso, siendo una compañía americana se les pude hechar en cara que cada vez son mas españoles los huespedes y que deben mimarnos un poco más, cosa que he visto ya este año, pues nunca me fue menos necesario el inglés y se hicieron tantas actividades en nuestro idioma, el Splendour es cada vez un barco más español.
Mi valoración del crucero será de un 7 para el de este año y un 9,5 para el del año pasado, el Brilliance fue un 9.
Haré más comentarios en los próximos días.
Un abrazo a todos,
Supertec
See you soon Splendour of the Seas
Un crucero, mi gran ilusión!