JdeMolay, gracias por el enlace que nos has proporcionado sobre el TITANIC, solo merece un calificativo: técnicamente muy bueno, pero creo que merecia que hubieses abierto un tema especifico para él.
Es muy dificil encontrar informes serios, al menos técnicamente, sobre la catástrofe del TITANIC, el tema ha sido explotado comercialmente de forma tan descarada que la mayoria de ellos son inadmisibles. El que nos has proporcionado solo le encuentro un pequeño "pero". Esta solamente referido al comportamiento del buque ante el choque con el iceberg y su respuesta en la maniobra ejecutada, además de cuestiones "menores" que desmitifican parte de la leyenda que se ha creado en torno al desgraciado accidente.
En todo caso, como ya he indicado, me parece muy bueno y su lectura ha valido la pena.
Me permito añadirle, para quien le interese, otras cuestiones, que no se mencionan, dado el carácter del estudio y son las siguientes:
1.- En el desgraciado viaje se omitió por parte del Capitán la toma de temperaturas del agua de mar dentro de distancias correctas, teniendo en cuenta la velocidad del buque, a fin de observar los gradientes en su temperatura y poder predecir la existencia de masas de hielo. Esta es una precaución que hoy en día puede parecer sacada del “baul de los recuerdos”, pero era una de las iniciativas de tipo precautorio existentes en la época, en la que no se debe olvidar no existía radar ni las técnicas que hoy en día tenemos.
2.- La ya nombrada de no haber suministrado prismáticos a los serviolas,. Imperdonable, más teniendo en cuenta lo que expondré en el punto siguiente.
Esta situación hoy en día todavía perdura en muchos buques, en especial en compañías ruines, ya que solo proporcionan uno o ninguno, que es utilizado por el Oficial de guardia, u obligan a este a llevar unos de su propiedad.
3.- La estación de radio de cabo Hatteras, que si no me falla la memoria era la que asumió la información del estado de los hielos en la zona, estaba advirtiendo continuamente del gran número de hielos que existían en la derrota que hacía el buque, precisamente por “lo irregular de la estación” y había hecho continuos llamamientos advirtiendo del número y de la peligrosidad de los mismos, por las circunstancias meteorológicas concurrentes.
Esta misma situación había sido advertida por los Capitanes de los buques que habían efectuado la derrota y de los que se encontraban en esos momentos en ella (Niagara y Carmania), a pesar de lo cual el Capitán Smith no ordenó doblar las guardias de serviolas, y como era normal en aquella época, en la cofa del palo de proa. La decisión del Capitán Smith no fue acertada porque además era de noche, y no se proporcionó a los serviolas la herramienta esencial: prismáticos. ¿Qué debe pensarse del hecho en un buque cuyo estandarte era el lujo y no se proporcionan las herramientas más elementales para hacer el trabajo abordo correctamente y con seguridad?. Eran otros tiempos, pero como ya he dicho, hoy en día continua manteniéndose esa situación en muchos buques.
4.- Con la información que se poseía en la mesa de derrota: avisos existentes, la densidad de hielos en la zona y el ser noche cerrada sin luna, la velocidad del barco no era la adecuada. El informe nos dice que a pesar de que la velocidad se hubiera disminuido hasta 14 nudos, la colisión era inevitable, pero ello no es óbice para que se cumplan las más elementales normas de seguridad en la mar. Hoy en día, situaciones de velocidad inadecuada de los buques, se da con mucha frecuencia en navegación cerrada en niebla, donde a pesar de la obligación de adecuar la velocidad del buque a la situación de visibilidad, los Capitanes no reducen la velocidad fiados en el radar y las nuevas tecnologías en materia de información y navegación.
5.- El comportamiento y actuación de la tripulación ante la tragedia fue ejemplar, en especial el personal de Maquinas, muchos de los cuales se sacrificaron para poder mantener el buque “vivo” hasta el último momento y de los Telegrafistas cuya última transmisión fue interrumpida con el hundimiento.
6.- El análisis de la maniobra efectuada para evitar la colisión, demuestra que el Primer Oficial no se había molestado en conocer las curvas de evolución del buque a diferentes velocidades y las características evolutivas del timón, a pesar de que el buque era nuevo y estaba en su viaje inaugural. Esta es una información que hoy en día es obligatoria que figure a bordo y además sea proporcionada a los oficiales para su consulta.
Desgraciadamente, también hoy en día hay oficiales que no se molestan en conocer esos “detalles” técnicos, que en un momento puntual puede tener una importancia decisiva, ya que el barco, ante una determinada actuación, puede perder maniobrabilidad, que finalmente pueda ser fatal ante un accidente.
Después de escribir lo expuesto me he dicho a mi mismo:”que fácil es torear los toros desde la barrera”.
Un cordial saludo para todos.
Alfredo