Sigo con el tema de Cuba, me llama la atención que no se opine en relación con este tema
El Pais - 4/8/06
Ni carnavales ni periodistas
Hoy en el malecón de La Habana no habrá carrozas ni comparsas, y tampoco podrán bailar el son los corresponsales extranjeros que, en avalancha y con visado de turista, intentan entrar a la isla desde el martes para informar de los últimos sucesos cubanos. Las fiestas del popular carnaval habanero, convocado entre el 4 y el 12 de agosto, debían comenzar esta noche en el paseo marítimo de la ciudad, pero fueron "pospuestas" el miércoles por la comisión organizadora sin explicar los motivos ni anunciar nueva fecha.
Las tarimas y palcos instalados en plena avenida para el evento siguen todavía en el malecón, igual que el cartel que un vecino entusiasta ha colocado hace días en la terraza de su casa, cerca del hotel Deauville, como regalo de cumpleaños para el comandante en su 80 aniversario, y que dice: "Viva Fidel. 80 más".
Quienes también se quedarán sin bailar, informativamente hablando, son los casi dos centenares de periodistas extranjeros, muchos de ellos españoles, que en las últimas 48 horas han solicitado oficialmente visado para trabajar en la isla, o los que directamente se han arriesgado a viajar a Cuba con visado de turista.
Más de 150 corresponsales han solicitado los correspondientes visados de prensa desde la noche del lunes, según fuentes del Centro de Prensa Internacional (CPI), organismo dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Pero estos han de tramitarse en las embajadas cubanas de cada país, y en ellas la respuesta hasta ahora ha sido tajante: la situación en el país es estable y no hay previsto conceder permisos hasta la cumbre del Movimiento de Países No Alineados, que se celebrará en La Habana entre el 11 y el 16 de septiembre.
Aproximadamente dos decenas de periodistas llegados a La Habana en las últimas horas "por libre" han sido reembarcados a su país en el mismo avión, y más de uno ha tenido que pasar la noche en los bancos del aeropuerto a golpe de mojitos, sándwich y jugo de mango.
Funcionarios del CPI se interesan por los periodistas en las taquillas de inmigración y supervisan si cuentan con las visas correspondientes. Quien no lo tiene, de vuelta a casa. "No hay ninguna cerrazón informativa", aseguran fuentes del CPI, "lo que pasa es que hay que respetar las leyes y se acabó".
Ya veis que la sucesión de noticias es cuanto menos "inquietante"