Hoy cuando me desperté un poco más tarde que en el barco, todo hay que decirlo, llamé a mi camarero de mesa (Ángel) para pedirle el suculento desayuno al que estaba acostumbrada, pero al parecer tenía su día libre ya que le habíamos puntuado muy alto en la encuesta, por lo que me tocó hacerme un colacao y comer una galletitas, después le llamé a Naime, para que me hiciera la habitación, pero tampoco estaba, y claro tuve que hacerla yo, llegó la hora del aperitivo y nadie apareció con ninguna suculenta bandeja de bocaditos, a la hora del almuerzo me pedí de primero, un hojaldre de calabacín relleno de ternera con coulis de tomate y albaca y para continuar suprema de lenguado de bacon y queso con salsa americana de gambas y mejillones, pero no se por que extraño motivo terminé comiendo unos macarrones viudos con chorizo y un filete de pollo. A media tarde desee ir al café Gijón a escuchar tocar al pianista tomando una cerveza y termine en el carrefour haciendo la compra de la semana. Para finalizar la velada, y después de una suculenta cena de ensalada de luchuga y tortilla francesa, me apeteció subir y tomar el freco viendo las estrellas y tomando una copa en la cubierta pero simplente termine la velada, viendo las estrellas mientras tendía la ropa de la tercera o cuarta lavadora. Esto no es vida quiero volverrrrr.........
Para 7veces, Alberto tendrá que habrir un correo nuevo, tan pronto como lo tenga te lo enviamos. un saludo a todos, insistiendo que ha sido un viaje inolvidable, no sólo por lo dicho anteriormente sino y principalmente por haberos conocido. Un beso para todos.