Que tiempos aquellos papidumbo. En la década de los 60, viajando a América y medio mundo, con 20 años y cuando en España no había de casi nada, y lo que era peor un país cerrado "oficialmente" a las nuevas ideas y pensamientos. Recuerdo que alrededor de 1.966 apareció una canción de Gainsbourg con una música preciosa, cuyo titulo no recuerdo exactamente ("Je t'aime mais non plus" me parece era su título) cantado por Jane Birkin, que estaba prohibido, porque la cantante suspiraba "demasiado profundamente" de forma "harto insinuante" simulando un orgasmo. El disco estaba prohibido en España y además se decía que escucharlo era causa de excomunión. En Willemstad (Curaçao) lo vendían a un dólar y los tripulantes los compraban a docenas para España, donde te los quitaban de las manos. Yo llevé uno a un "guateque" de los que se montaban en aquella época y no veas la que se armó, mejor no contarlo.
El tema de la persecución de los Alumnos, en los barcos de pasaje, en especial Ibarra, Transmediterranea y Transatlántica, por determinados Capitanes, algún que otro obseso Primer Oficial y por supuesto los Capellanes, era algo enfermizo. Para el que no lo sepa, el tema no era otro que evitar por todos los medios, incluso la utilización de "chivatos", que dichos "jovencitos", como a veces nos denominaban, no ligasen, como hoy se dice, con las pasajeras, ya que no solo era mal visto, sino que se consideraba falta grave con sanción de despido y desembarque fulminante. Como tantas veces he dicho ya en este foro: eran otros tiempos y tan distintos a los actuales. El intento por evitarlo era lo mismo que ponerle puertas al campo, pues aquellos "jovencitos" adquirían una habilidad especial para burlar a esos personajes y formaba parte de "la formación que debías adquirir durante tus practicas" que se transmitía del Alumno que desembarcaba al que ocupaba su puesto. El empeño que ponían esos personajes (censores de la moral) era en ocasiones enfermizo, como he dicho, en especial por aquellos que no hacían guardias de mar y era directamente proporcional a su incompetencia e incapacidad para acercarse a una mujer con naturalidad y utilizando las "buenas artes" del "ligue".
Bueno, me paro, porque sino me vais a llamar abuelo "Cebolleta".
Un cordial saludo para todos.
Alfredo