Hola: Acabo de registrarme en este foro y me dirijo principalmente a Alfredo, sin dejar de ser este mensaje para todos los participantes.
En al año 1962 viajé desde La Habana hasta España en el vapor Covadonga, camino del exilio junto a mis padres.
Pisé por primera vez tierra española al desembarcar en el puerto de La Coruña, donde el barco atracó unas horas para continuar al día siguiente travesía hasta el puerto de Santander, donde definitivamente desembarcamos para continuar viaje por carretera hasta nuestro destino, nuestra tierra por genética y herencia cultural, Asturias. Esta ya es otra historia.
Mi entrada en este foro se produce tras encontraos navegando por la red en busca de datos sobre ese navío.
Me gustaría tener una fotografía del mismo y saber si sería posible conseguir la lista de pasajeros, tripulación, todos los datos para intentar ponerme en contacto con quienes compartimos aquel viaje lleno de tristeza, pues todos dejábamos atrás la tierra amada.
Si el recuerdo no me falla la travesía duró diez días, llenos de los lamentos de los adultos, más fuertes, cuánto más se alejaban de la isla. Desde mi infancia desconocía el alcance de aquel viaje, pensaba que eran unas simples vacaciones.
Siento entrar en un foro de expertos en temas navales desde la emoción, solo con esta de herramienta, con mi añoranza nacida de los recuerdos, pues desconozco todo acerca de la náutica.
Sólo una fotografía de ese barco y me haríais un bello regalo. Ya se que puedo parecer una descarada, pero cuando impulsan los sentimientos….. Imaginaos que soy un velero surcando los mares impelido por el viento de la añoranza.
Muchas gracias a todos y espero no haber causado molestia u ofensa alguna.
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Que la vida os colme de toda clase de bondades.
Leonor
<blockquote id="quote"><font size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica" id="quote">quote:<hr height="1" noshade id="quote">Originalmente enviado por Alfredo
<br />Saragk, gracias por tus enlaces. El que hace referencia a la Trasatlántica muy interesante, en especial en cuanto a la descripción de tráficos, aunque nada relata de su real significado en la historia de la navegación española. Se nota la procedencia anglosajona del reportaje. En cuanto a la lista de buques faltan algunos, en especial los que tuvo la compañía a partir de la segunda Guerra Mundial: Begoña (ex Castel Bianco), Montserrat (ex Castel Verde), Virginia de Churruca, Satrustegui, etc.
Personalmente, para mi, ha tenido un especial interés el de Trasmediterránea, pues me ha permitido obtener unas fotografías que había buscado y no había podido conseguir.
La Trasatlántica, dentro de sus numerosas líneas, tuvo dos especialmente relevantes. La primera, hasta el bloqueo de Cuba por los EEUU, la que mantuvo con La Habana, isla y puerto unidos íntimamente a la historia de dicha compañía y, la segunda, por la época en que se desarrolló, las escalas en Veracruz (México) de sus buques "Virginia de Churruca" y "Satrustegui", ambos gemelos de 9.240 Tm. de desplazamiento que procedían del Mediterráneo (Genova, Barcelona, Valencia, Alicante, Cadiz, Santa Cruz de Tenerife, La Guaira, Curaçao, San Juan de P. Rico, Santo Domingo y Veracruz) y el "Covadonga" y el "Guadalupe", también gemelos de 10.250 Tm. que procedían de los puertos españoles del Cantábrico con inicio en Bilbao.
Si bien por importancia el tráfico con La Habana fue siempre el prioritario, el que se mantuvo, después de 1.950 hasta 1.972 con Veracruz, tuvo un significado e importancia muy especial. Los cuatro buques que he indicado, ambos mixtos, de carga y pasaje, fueron durante esos años los que mantuvieron abiertos con España, los nexos de unión con la gran colonia de españoles que, tristemente, se vieron obligados a exiliarse en México, al finalizar nuestra desgraciada Guerra Civil.
Téngase en cuenta, que, durante ese periodo, no existían relaciones diplomáticas con México, país que nunca reconoció al régimen del General Franco y se mantuvo siempre fiel al Gobierno español en el exilio. La llegada de esos buques al puerto de Veracruz era un autentico acontecimiento ciudadano para la gran colonia de españoles que residían en México. Durante los dos días que esos buques permanecían atracados en Veracruz se producía "una enorme peregrinación" de españoles procedentes, no solo de esa ciudad, sino también de otros lugares de la geografia mexicana, a fin de poder tener contacto directo con "la Patria", como así denominaban a esos buques, que muchos de ellos habían abandonado de forma triste para poder salvar su vida. Esos contactos les permitían en ocasiones, no solo tener noticias frescas y directas de España, sino también conocer directamente y por boca de españoles, procedentes algunos de su misma región, la situación política y económica de España, a la vez que poder degustar y saborear productos españoles, tan añorados y deseados en aquellas latitudes por aquellos españoles que nunca olvidaron a su país y esperaban, muchos de ellos con muy pocas esperanzas, poder regresar algún día cuando la situación política cambiase.
Las autoridades mexicanas permitían el acceso de los visitantes a los buques y la compañía Trasatlántica los abría de puerta en puerta para aquellos compatriotas que se agolpaban en el muelle esperando el atraque de sus buques. Incluso,se permitía que los bares permanecieran abiertos para todos los visitantes, donde podían disfrutar saboreando las tapas de jamón "pata negra", callos, las almejas gallegas tan deseadas y apreciadas, los "pinchos" más variados, etc. regado todo ello con "Tio Pepe", vino de Rioja, cava, sidra y finalmente saborear el brandy, desde Felipe II a Cardenal Mendoza y Lepanto, y el anís del "Mono". También se “permitía” la compra de productos españoles, que se agotaban rápidamente y desaparecían en un abrir y cerrar de ojos. Como podéis imaginar, en las épocas cercanas a la Navidad, el turrón, mazapán, peladillas y demás dulces típicos de la apoca eran los más deseados y solicitados.
Como punto final, algunos tripulantes "recibían encargos" para el próximo viaje, lo que permitía que aquellos compatriotas nuestros pudieran obtener algún objeto o producto español especialmente preciado para ellos.
Quizás, algunos, de los que leáis estas líneas las considerareis fuera de lugar e incluso “sentimentaloides”, pero os puedo garantizar que esto es historia viva de nuestra Patria, vivida por aquellos compatriotas nuestros que pasaron muchos años de su vida con la única esperanza de poder regresar a su “terruño” para poder acabar sus días en la tierra que les vio nacer y para los que, aquellos entrañables buques pintados de negro y con el pabellón español ondeando en su popa, que en nada se parecían a los actuales y que tardaban 30 días en realizar la travesía de Barcelona a Veracruz, era el único soplo de aire fresco que les mantenía vivas sus esperanzas.
Gracias nuevamente.
Un cordial saludo para todos.
Alfredo
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