Hola
Ya veo que tienes mucha información, pero como de esto puedo opinar te paso lo que hicimos nosotros:
Nuestro horario de escala fue (para que te hagas una idea) 8.00-18.00
Salimos los primeros del barco porque necesitábamos la Oslo Pass antes de empezar a coger ningún transporte. Quedamos a las 8.00 para ir al otro lado del puerto donde pensaba que podríamos comprar la Oslo Pass pero resulta que estaba cerrado, el MSC Orchestra, que era el barco que estaría anclado ese día allí aún no había llegado. Así que nos vamos rápidamente para la Oficina de Turismo que hay detrás del ayuntamiento; llegamos a las 8.55 y abría a las 9.00: aún no teníamos la tarjeta y ya estábamos hartos de recorrernos los puertos de Oslo.
Abre la Oficina, despachan a los 4 o 5 que teníamos delante y a las 9.11 estamos todos con nuestras Oslo Pass. Tenemos 4 minutos para llegar al muelle Aker Brygge desde donde salía un barquito para la isla de los museos (Bygdøy) y donde habíamos quedado con el resto del grupo (ese día éramos 31). Por el camino escuchamos la campanada del ayuntamiento... que no llegamos... nos ven llegar a lo lejos y ya sabemos que el barco nos esperaría.
Nos bajamos en la segunda parada, que está al lado del Museo Fram.
Media horita de visita y corriendo para visitar el Museo Kon-Tiki, que está al lado del Fram.
De allí nos fuimos andando hasta el Museo de los Barcos Vikingos, aunque podríamos haber cogido el bus número 30 .
Y tras otra corta visita nos fuimos a ver el Museo del Pueblo Noruego, Folkemuseum: museo al aire libre.
De aquí nos fuimos al Parque Vigeland con el bus 30 y después el 20 (con la Oslo Pass no tuvimos que pagar ningún transporte público ni entrada a museos).
Salimos corriendo del Parque porque a las 14.00 hacen un itinerario guiado en inglés por el Ayuntamiento de Oslo. Tranvía 12. En este punto te digo que a lo mejor esta visita nos la podríamos haber ahorrado, tan poco nos entusiasmó demasiado aunque sí fuera interesante.
Después de la visita nos prometimos no correr más y tomarnos el resto del día con más calma. Nos fuimos a comer y justamente se puso a llover y ya no pararía hasta que llegamos al barco.
Por la tarde nos acercamos a la fortaleza de Akerhus y luego al Parlamento y el Palacio Real; de allí de regreso al barco.