Sigo con el relato.
Pasamos la mañana en las piscinas, de una a otra, de un jacuzzi a otro y de un tobogán a otro, la tumbona ni olerla, del libro que me llevé no llegué ni a leer la primera página. Pero cómo nos lo pasamos. Cuando por fin se cansaron de jugar y les entró hambre fuimos al bufé a comer y luego al camarote a ponernos ropa seca. Para entonces ya tenían agarrado el programa diario y tenían claro que a esta hora tal actividad, a esta otra foto con fulanito y así todo.
Aquí están con Goofy en la piscina principal.
Y aquí nos tenían esperando a saludar a Mickey
Por suerte después de comer quisieron ir al club, momento que nosotros aprovechamos para tomar un café en una zona exclusiva de adultos, el Cove Café, en la cubierta 9. El barco dispone de varias zonas exclusivas para adultos, hay un restaurante de pago vetado a los niños,Palo, de estilo italiano, y luego varios pubs y bares que según la hora del día pueden usarse para familias o sólo adultos.
El Cove Café es pequeñito pero muy agradable, tiene una parte interior con una barra y taburetes y luego mesas con sofás y sillones, muy acogedor, y una televisión, sin voz (luego me di cuenta que había unos auriculares para quien quisiera escuchar la tele, así nadie se molestaba entre sí). Y en la parte de fuera de la cubierta cuenta con butacones acolchados y reposapiés para disfrutar del café mientras ves el mar, un lujo. Pues allí que estábamos tomando nuestro café en uno de los sofás, cuando llegó un compatriota, llamémosle Manolo (porque físicamente me recordaba a ese personaje del fútbol español, Manolo el del Bombo) y ahí es donde se puso de manifiesto que cuando hay buena voluntad no hay barreras idiomáticas:
-Manolo : "póngame un café,por favor"
-Camarero: "excuse me?"
-Manolo: "ca - fé"
-Camarero :"ok, coffee"
-Manolo:"con leche"
-Camarero:"excuse me?"
-Manolo: " CON- LE-CHE"
-Camarero:"I don`t understand"
-Manolo: "MIIILJ"
-Camarero:"ok, milKKKK", single or double?"
-Manolo: "¿lo qué?"
Aquí normalmente es cuando me ofrezco a traducir, pero es que era delicioso ver cómo interactuaban los dos, con cuanta paciencia se miraban el uno al otro, y al final con una mezcla de mímica consiguieron entenderse y nuestro amigo Manolo se tomó su café tan a gusto en el sofá, en frente de la tele, que hasta se permitió el gustazo de echarse la siesta allí mismo.
Pasado un rato fuimos a recoger a las niñas porque querían hacer diversas actividades de las programadas. Luego a merendar y después al teatro. Hoy tocaba una función tipo musical basada en la historia de cenicienta, pero una especie de historia paralela en la que no se casa con el príncipe por la maligna intervención de un hado padrino malvado. La puesta en escena es un derroche de imaginación, el vestuario, la decoración, los detalles. Todo hace que te metas dentro de la obra y que la vivas con intensidad. Se acompañan de pequeños efectos visuales y pirotécnicos que hacen las delicias de los niños. Como ya mencioné, todos los diálogos son en inglés, pero habían entregado en los camarotes un guión en español, explicando lo que acontece en cada acto.