Bueno, pues ya reincorporado a la vida normal voy a daros una pequeña valoración de este crucero.
En lineas generales me ha gustado mucho, por supuesto que al ser un bicho tan grande y al llevar a tanta gente tiene sus inconvenientes pero, por otra parte, de no ser así y si no llevase a tanto pasajero dentro no podría mantener el alto nivel que ofrece en cuanto a cantidad y calidad de espectáculos y actividades.
El embarque bastante bueno, no tuvimos que esperar demasiado, para los miembros del Crown & Anchor casi no había cola, y el resto del pasaje sí que tenían una cola que aparentaba larga pero que en realidad iba rápida.
Embarcamos accediendo directamente a la Promenade, impresionante, ya habíamos visto fotos antes y conocía las Promenades de las Clases Voyager y Freedom pero esta es especialmente alucinante, mucho más ancha y alta que las anteriores.
No voy a entrar a explicar en detalle todas las zonas y actividades que se pueden disfrutar en este barco porque para eso ya hay muchas otras vías, lo que sí que he de recomendaros fervientemente es que cuando vayáis a disfrutarlo no dejéis pasar la oportunidad de ver todos y cada uno de los espectáculos que se presenten, son increibles, de un altisimo nivel, tanto los musicales y teatrales como el espectáculo sobre hielo y los que se hacen en el Aquatheater. Te dejan con la boca abierta
La variedad en el Buffet Windjammer sí que ha dejado un poco que desear, no es que haya estado mal, pero comparando con otros barcos sí me ha parecido un poco escasa. Bien es cierto que siempre podías encontrar algún otro sitio donde disfrutar de alguna otra cosa para picar, el Café Promenade, Sorrentos, Park Café o Wipe Out Café (especial mención a los perritos de este último y las patatas fritas, buenísimas).
El Restaurante principal para aquellos que ibamos con el My Time Dining parece ser que se ha visto un poco desbordado por los horarios de cena tardios que preferimos los españoles y casi todos los días ha presentado colas para poder entrar incluso teniendo nuestra reserva hecha, no sé si habrá sido que han asignado reservas con overbooking esperando que luego mucha gente no se presentase y se fuese a otros de los restaurantes alternativos o que, simplemente, no esperaban que toda la gente que no tenía reserva iba a acudir al mismo tiempo, y claro, es lo que les pasa a estos gringos que no terminan de enterarse de que si vas a llevar medio barco lleno de españoles todos queremos cenar tarde.
Eso sí, la calidad de la comida en este Restaurante Principal es para quitarse el sombrero, todo estaba buenísimo y una vez sentados todo discurría a un ritmo bastante bueno, nunca hemos llegado tarde a un espectáculo o pasacalles por culpa, por ejemplo, de que se retrase un postre, cosa que sí me ha ocurrido en otros barcos.
Si acaso si puedo decír que hemos hechado en falta un Buffet de Medianoche de esos en los que presentan quesos, hielo, fruta, etc... cortados magistralmente y representando auténticas obras de arte.
Otra cosa que me ha gustado mucho son las máquinas de autoservicio de refrescos que había en la Promenade y en el Windjammer, bien es verdad que debería haber más máquinas distribuidas por el barco pero bueno, con estas nos hemos apañado y ofrecen una enorme variedad de refrescos imposibles de encontrar aquí en España, más de 100.
Las actividades deportivas muy buenas, hemos podrido hacer toda la oferta que se presentaba sin necesidad de reservarlas ni hacer mucha cola en ninguna de ellas: escalada, tirolina, pista de hielo, Surf, BodySurf, y lo más arriesgado... el tiovivo
Comparado con el resto de barcos de la naviera que he cogido en el Mediteraneo había poca tripulación que hablase español, pero claro, tampoco vendrían muy preparados para ello, al fin y al cabo eran solo dos salidas puntuales desde aquí, quizá para el año que viene lo tengán un poco más en cuenta.
Voy a ir dejando el relato que ya me estoy enrollando, si tenéis alguna pregunta concreta hacedla y os contestaré con gusto.