COPENHAGUE

Su nombre significa "La Bahía de los Mercaderes", está situada en la isla de Selandia y la separa de Suecia una franja estrecha de mar, aunque desde hace unos diez años, existe un puente que une esta ciudad, con la sueca Malmö.
El primer rey coronado fue Christian I, y en 1596 llegó al tono Christian IV, que emprendió muchas de las obras que hoy se admiran en la capital danesa.
Fue dos veces destruída por grandes incendios y bombardeada por Inglaterra, pero ahora es una ciudad preciosa, moderna y atractiva.
La moneda es la corona danesa y 1 euro equivale a 7,45 coronas. En algunos establecimientos aceptan euros, pero si quieres beber algo por la calle, los puestecillos sólo aceptan monedas.
El tren tiene el logo S-Tog, y la parada que coge cerca del barco es Nordhavn, siguiendo en orden Osterport, Norreport y Vesterort, que son las más céntricas.
Es fácil llegar a la estación: siguiendo la linea azul pintada en el suelo saldremos del puerto sin ninguna dificultad. Puede que nos encontremos aqui alguna persona que nos dará publicidad sobre las excursiones en barco de Pablo el argentino.
Al salir a la carretera, giramos a la izquierda y ya veremos por enfrente y a otra altura, pasar el tren. Cruzamos por debajo de donde pasa el tren y giramos otra vez a la izquierda, desde donde ya veremos el logo del metro. Se sacan los billetes en una máquina, pero se pierde muchísimo tiempo, por lo cual es preferible ir un poco más adelante hasta una tiendecilla que hay, donde los venden también. Cuesta un abono de diez viajes, o al menos a nosotros nos costó, 18 euros.
Hay que validar el billete en el andén, en unas máquinas amarillas. Funcionan hasta media noche.
En Copenhague existen también los autobuses turísticos que te van pasando por toda la ciudad, subiendo y bajando donde apetezca.
También hay muchísimas bicicletas que se cogen y luego se devuelven. Funcionan con monedas, y son muchos los puntos donde es posible cogerlas.
Frente a la ciudad antigua, al otro lado del cana, se encuentra Christianhavn, que tiene su origen en una isla artificial, en la que se excavaron canales y le da un aspecto parecido a Amsterdam. Hay muchos barcos, y los paseos por sus orillas son una de las principales atracciones de Copenhague
Aquí se encuentra la ciudad libre de Christiania, un terreno abandonado de los militares, en el que un grupo de personas fundaron una ciudad libre, independiente del gobierno danés, con sus colegios, sus guarderías, supermercados, etc. No pagan impuestos, venden marihuana y hachís de forma legal, y visten y viven como quieren. No les gusta ser fotografiados ni filmados. Al salir hay un cartel en el que pone "Entra usted en la Unión Europea" , ya que ellos no se consideran parte de ella..
Nosotros quisimos hacer esta escala de forma tranquila, porque ya nos cogió algo cansados, y decidimos pasear y disfrutar de las calles, aprovechando el buen tiempo.
A nuestra llegada el paisaje era insólito, porque era la primera vez que veíamos los molinos de energía eólica en el mar. Había muchísimos.