¡HOla
Montse! Hemos recibido tu correo, todo OK por nuestra parte. Muchísimas gracias por todo tu trabajo [:I][

] ¡eres estupenda!
Bueno, quería hacer una reflexión sobre algo un poco delicado. Leyendo vuestra opinión sobre el
buffet del desayuno y la anécdota de Montse pienso que efectivamente resulta muy poco decoroso ir al asalto y
coger por coger los alimentos que pongan.[:0][

]
No obstante sigo encontrando oportuno el guardar algo para los niños. Es una jornada entera fuera del barco (nuestro hotel a pensión completa) abundarán los momentos en que los más peques sentirán hambre y sed. Mi beba toma mi leche pero también come otras cosas, y un bocadillito y una fruta (como dice Montse) puede venirle maravillosamente bien para la jornada, sobre todo en aquellos momentos en que ella demande y yo no encuentre el lugar o el momento oportuno para darle pecho (me gusta ser discreta), independientemente de que luego le compre algo más para comer. Los otros dos mayores con un bocadillito matarían el hambre entre comidas...
En fín, encuentro razonable llevarles algo. Lo aclaro porque si no, me voy a sentir muy mal [V] cogiendo algunas cosas antes de la excursión. Si viera que el hecho de coger bocadillitos iba a dejar el buffet sin existencias y a otros pasajeros sin desayuno, no los cogería, está claro. Pero no creo que la cantidad de comida sea el mayor problema, sino la actitud:
el hecho de abusar de la situación y proveerse de forma compulsiva, sin pizca de educación ni de consideración hacia los demás. ¡Aunque claro!, a lo mejor con la mejor de las intenciones y aún cogiendo poquito el buffet se vacía en un santiamén... En ese caso, seguro que lo podrían reponer y tomarían medidas para hacer saber que no se puede coger nada de nada.
En cualquier caso, ya se verá si procede o no procede coger algo. Es cuestión de sentido común.
Un besito a tod@s y perdonad por esta larga explicación[8)].
Ana
Oceanic, <font color="blue">30 de Junio de 2008</font id="blue">