Buenos tardes, siento discrepar de la opinión favorable sobre el cambio de itinerario de maca y rosama, y también de keltic, en otro hilo, donde lo considera “sencillamente genial” y dice además que “en estos momentos, no hay naviera con una ruta tan completa e interesante”. Yo, como contestaba en el otro hilo, creo que nunca puede considerarse positivo que una compañía haga un cambio en una programación ya ofertada, es decir con reservas hechas, donde el cliente ha podido ilusionarse con dicho itinerario e ir haciendo búsquedas de información sobre las escalas existentes. Significa siempre una falta de respeto y de formalidad. Otra cosa es cambiar para mejorar un itinerario de un año al siguiente, en base a la experiencia adquirida y sin que haya reservas ya formalizadas, en este casi sí creo acertado opinar sobre si el nuevo itinerario es mejor o peor que el anterior. Lo que creo que en ningún caso es positivo es no hacer crítica del cambio e incluso alabar la actuación de una naviera que nos tiene demasiado acostumbrados a los cambios sobre la marcha ( por cierto, qué os voy a explicar a vosotros, que acabáis de “sufrir” por parte de la misma naviera la supresión del “Rosa del Desierto”, que tan interesante parecía, con la frustración consiguiente expresada en este mismo hilo). No, no es justo aplaudir un cambio en estas circunstancias, aunque fuera “objetivamente” bueno. Pero, además, esto es muy discutible en este caso: como es lógico si tiene la misma duración el crucero, si algo se gana (una escala más en Israel), también algo se pierde. Y, en mi opinión, lo que se pierde, con la conversión de dos escalas “independientes” de 9 y 16,30 horas de duración a dos escalas “ligadas” de 2 y 1,30 horas, es muy superior a lo que gana: ahora, en Egipto, no hay más que una opción: hacer una larga y pesada excursión a El Cairo y Giza (que, en general, puede que muchos cruceristas hayan visto ya (cruceros por el Nilo, etc.) o que prefieran hacer en otro viaje, yendo directamente a El Cairo, sin necesidad de prisas ni cansancio y evitando ver de forma estresante y ridícula en tiempo las maravillosas pirámides y la no menos interesante ciudad de El Cairo. La otra “opción” sería quedarse en el barco sin ver nada de Egipto. Por cierto, y para mayor ridículo de la naviera y, en particular, de quién redacta los folletos, el crucero del que estamos hablando en el itinerario antiguo se llamaba “Tierra Santa” (y recibió críticas por parte de keltic por tener ese nombre) y sólo tenía una escala en dicha“tierra”. Paradójicamente, ahora que tiene dos en Israel, le han cambiado el nombre por el de “Egipto y Tierra Santa”, cuando a Egipto, si no quieres hacer las farragosas excursiones de la naviera a El Cairo, no lo vas a pisar: imposible hacer nada por cuenta propia, no puedes ver la ciudad de Alejandría (que merece, por si interés, una escala bien larga) o la de Port Said (posibilidad de ver el canal de Suez, etc.) y tampoco es posible “jugársela” yendo a El Cairo por cuenta propia: el viaje (ida y vuelta) en tren (con posibilidad de ir en 1ª clase y duración de dos horas aprox.) de Alejandría a El Cairo sí sería posible si el barco no se moviera de dicho puerto, pero teniendo que volver al de Port Said (que está más lejos que Alejandría y sin tan buena comunicación) esto ya no es posible. Claro, tanto mejor para la naviera que ve asegurado el llenado de su facultativa y cara excursión, único recurso para ver algo en Egipto para los resignados cruceristas. En fin, no quiero alargarme, creo que he dado suficientes argumentos para que se vea que “se pierde” mas que “se gana”, independientemente de la informalidad de Pullmantur por realizar un cambio más sobre la marcha (ya veremos dónde finalmente va a ir el crucero). Me interesaría saber vuestra opinión y si hay argumentos que se me escapan y que hacen que esté equivocado parcial o totalmente. Un cordial saludo.