A ver, nosotros lo hemos pasado muy bien, pero no he entrado en ningún tipo de detalles. Para nosotros era nuestro quinto crucero, el primero en el Gemini de Quail Cruises (el mejor de todos; lástima que se haya "ido a pique") y otros tres en Pullmantur, el primero con Costa.
Si vamos a entrar en detalles, pues a ello:
El barco es bonito, sobre todo es nuevo, algo hortera como todos los barcos de crucero. En Pullmantur los barcos son mucho más antiguos y, por muy limpios que estén, que lo están, la apariencia no es de pulcritud como en éste.
Supongo que todo depende de qué espera cada uno del crucero. Yo había leído muchos comentarios en varios foros y, aunque los había positivos, otros era para echar a correr y no parar. Pero claro, yo, aunque pague como un italiano, sé que me estoy metiendo en un crucero de una compañía italiana y dedicado al público de ese país, por lo que considero normal que el idioma principal sea el suyo. En el barco no éramos muchos más de 300 españoles. El asistente de cabina era filipino y de español más bien poco, pero no tuvimos absolutamente ningún problema de comunicación. Él tenía muchas ganas de hacerse entender y nosotros también. Los pocos problemillas que tuvimos nos los solucionó al momento. En los bares y restaurantes, había gente que hablaba español y otra que sólo chapurreaba, pero, repito, no tuvimos ningún problema; vi voluntad en todo el mundo de hacerse entender. En los cruceros de Pullmantur (dirigidos a público español) viajan bastantes portugueses y algunos de otras nacionalidades. Quisiera que entrases en algún foro de cruceros portugués para leer con qué opinión se bajan nuestros vecinos, tanto del crucero como del comportamiento de los españoles.
Nosotros no nos sentimos en ningún momento pasajeros de segunda.
Palermo, sí, es cierto, fue la escala que menos nos gustó. La ciudad sucia, como todas las que conozco de Italia, y mucho menos rica en arte que otras que hayamos visitado. Siento tu experiencia con la ciudad y con los sicilianos. Nosotros hicimos una visita rápida por nuestra cuenta, valiéndonos del autobús turístico y, repito, nada que destacar.
La comida del bufett era repetitiva y de poca calidad, pero es bastante habitual. En Pullmantur, de la que nunca me he quejado, no la he encontrado mucho mejor, pero es cuestión de gustos. Para mí lo peor, como en todos los cruceros, las colas para comer y el estrés que pillas.
Las cenas, salvo el tercer día, que no contentó a nadie en nuestra mesa, fueron de mucha más calidad. Platos variados, sabrosos y bien presentados. Pero ya ves, aquí sí encontré yo muchos fallos. Falta de personal, el primero; el primer día estuvimos casi dos horas para cenar por la lentitud del servicio. En Pullmantur el servicio en las cenas en el comedor siempre fue impecable. Incluso en la cena de gala ocurrieron cosas un poco extrañas, o a mí me lo parece. Sabéis que el menú ese día lo suelen poner en una especie de pergamino enrollado y atado con un lacito sobre el plato, pues sólo en algunos estaban así, en otros estaba la hoja abierta tal cual. Daba la sensación de que no les había dado tiempo a prepararlo todo. La cena del segundo turno empezó con un poco de retraso y fue a toda velocidad, aún no habíamos acabado un plato y ya nos ponían el siguiente sobre la mesa, con lo que se formó un batiburrillo considerable. Creíamos que las prisas eran para poder hacer el espectáculo los camareros y personal de cocina... pues no, no hubo espectáculo, ni payaso o pirata para fotografiarse (me da igual, pero es extraño), ni nada de nada. Tan sólo una copita de cava al acabar la cena. Por cierto, el día de embarque en Barcelona también hubo cena de gala (así la anunciaban en el diario), pero salvo en la indumentaria de los comensales, tampoco se notó en nada. Los de mi mesa que embarcábamos todos ese día no nos fijamos en el diario y no nos enteramos.
Por cierto, mejor precio que desde Barcelona también tenía la salida desde Palma, por si a alguien le interesa.
Muy mal el comportamiento de todo el mundo, italianos, españoles, etc., el día de navegación reservando las tumbonas desde primera hora de la mañana, cosa que está prohibida, pero da igual. Pasa en todos los cruceros, pero me parece de muy mala educación.
En resumen, que yo ya sabía que no iba a un crucero de lujo, que si quiero lujo tengo que pagar otro precio. Que los cruceros de este tipo son así. En resumen, pues cosas comunes y otras no con otras navieras de la misma gama.