Neekko, me parece muy buena idea. Ya estaba yo pensando en proponeros una nueva quedada (que ya estábamos tardando) y te has adelantado. A ver si los demás también estáis por la labor.
Es verdad que la pista de patinaje del Rockefeller Center es pequeñita, pero el escenario es de auténtico lujo.
Seguimos por Manhattan. Hoy volvemos a levantarnos temprano porque nos espera otra buena caminata, esta vez vamos hacia el sur de la ciudad. Lo primero que encontramos bajando por la 5ª avenida es el edificio Flatiron (la plancha, le llaman así porque su planta tiene forma de plancha). Se considera el primer rascacielos que hubo en la ciudad. A pesar de que sólo tiene 87 m. causó una gran sensación. A mí me parece curiosísima la forma que tiene, da la sensación de que una ráfaga de viento lo puede echar abajo:
Entramos en el barrio de Greenwich Village, todo casitas bajas con escaleras en las fachadas, nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora. De pronto vemos un camión como los de las películas:
En algunas casas parecía que decoraban las escaleras con nieve artificial. Qué bonito queda, pensamos. Más tarde caímos en la cuenta de que se estaban preparando para la nevada que iba a caer, y esa "nieve artificial" era en realidad sal:
Al poco rato comenzó tímidamente a nevar:
Aún no habían caído cuatro copos cuando empezamos a ver camiones de la basura con cadenas en las ruedas y ¡palas quitanieves!. Nosotros, que nos creíamos "expertos" (

) en nieve nos reíamos de tanta medida exagerada. Además, en los partes meteorológicos tan sólo habían dado un 40 % de probabilidad de nevadas.
Los camiones de bomberos, que todos los días veíamos unos cuantos, llevaban siempre una bandera del país ondeando en la parte trasera:
No son los Beatles en la portada de Abbey Road, pero casi

:
Aquí se ven las típicas casas de este barrio. Mientras tanto la nieve sigue cayendo, no son copos grandes, pero caen muy deprisa y acompañados por aire:
Enseguida llegamos al Soho, un barrio lleno de tiendas chic. En esta tienda había varios cientos de máquinas de coser Singer, por todas las paredes de sus plantas:
Afuera en la calle la nieve comenzaba, muy lentamente, a cuajar:
Y Pilar ya podía hacer algún graffitti callejero:
Por la calle ya aparecía gente con unas curiosas carretillas dispensadoras de sal. Nos seguía pareciendo exagerada tanta precaución por tan poca nieve: