Hola amig@s, espero que los Reyes se hayan portado muy bien con vosotr@s. Yo he debido de ser muy bueno, pues conmigo se han portado estupendamente, son muy enrrollados. Me han traído un reloj, un smartphone y un gorro ("porque el que llevabas en Nueva York te quedaba fatal"

).
Bueno, yo voy a traeros el regalo de Reyes por entregas, son las fotos del viaje a Nueva York, que ya se hacían esperar, y aquí comienza la primera.
Cuando llegamos al aeropuerto JFK les teníamos preparada una gran sorpresa a nuestras hijas, el traslado al hotel iba a ser en una limusina que ya nos estaba esperando a la salida de la terminal, con un chófer trajeado luciendo un cartel con sus nombres, literalmente alucinaron. Esta primera foto que pongo nos la hizo el chófer cuando llegamos al hotel:
Dentro de la limusina brindamos locos de contentos, nos parecía increíble que estuviésemos viviendo una situación así:
En cuanto pudimos salimos del hotel, ya era de noche, y nos fuimos directos, cómo no, a Times Square, que lo teníamos a menos de diez minutos:
Es muy difícil explicar lo que se siente cuando llegas por primera vez a este fantástico lugar, sobretodo para alguien que, como nosotros, estamos acostumbrados a ver edificios de no más 30 metros y de paredes apagadas.
Levantas la vista y ves esto:
Podéis imaginar la cara de embobados que teníamos ante semejante despliegue de vida, luz, gasto y grandilocuencia, no salíamos de nuestro asombro.
Aunque en las fotos no se aprecia, había tanta luz que parecía de día, y al salir de esa zona daba la sensación de que las demás calles estaban a oscuras. Además, las imágenes de los letreros cambiaban constantemente como si de videos se tratara, con lo cual podías repetir una foto tres veces seguidas y el resultado eran tres fotos distintas.