<blockquote id="quote"><font size="1" face="Verdana, Arial, Helvetica" id="quote">quote:<hr height="1" noshade id="quote">Originalmente enviado por grumetini
<br />Pues, que te digo, con esa manera de pensar te pierdes algo tan maravilloso como es compartir con personas de todas las capas sociales que tambien poseen gustos tan respetables como los tuyos y la clase humana que no dá un buen traje de etiqueta.<hr height="1" noshade id="quote"></font id="quote"></blockquote id="quote">
Me paso todo el año compartiendo mi vida y gustos con gente de todas las clases sociales, aficiones, tipos, etc. Soy una persona que se mueve mucho y que hace un montón de actividades (entre ellas no están el golf, el tenis, la equitación, ni el esquí, para darte una pista). Lo único que no hago durante todo el año es ir a cenas que todo el mundo va de etiqueta; las únicas que voy son en los cruceros. Si me gustan los cruceros con glamour y sofisticación, simplemente es por que no tengo muchas oportunidades de esta experiencia fuera de ellos.
Para divertirme, pasármelo bien, concer gente de todas las capas sociales, tengo el resto del año. El problema es que no puedo estar todo el año de cruceros, por lo que mis opciones cruceriles son, desgraciadamente limitadas, y he de escoger lo complementa mi vida del resto del año.
Indudablemente, si pudiese hacer bastantes cruceros cada año, y supiese como hacer para no ganar peso en ellos, escogería los cruceros con el mismo criterio que escojo el resto de las actividades, es decir, por que me apetecen, me divierten, me sientan bien, me llenan, dan sentido a mi vida, se complementan, me abren nuevos aires, etc. (procuro alternar unas con otras). Dada la limitación de cruceros, procuro escoger aquellos que me ofrencen algo que no encuentro en tierra: lo que me ofrece RCCI, por decir una que he repetido varias veces, dentro del barco ya lo tengo en tierra.
Respecto de las rutas, sean cuales sean, si quiero conocer algún sitio, aprovecho mis vacacioens para ir en avión o en coche y quedarme unos días; no el crucero. Por eso, la ruta me preocupa poco. Además, sea cual sea la escala siempre encuentro algo que hacer que me agrada.
Respeto que cada uno tenga unos criterios diferentes a la hora de escoger un crucero, pero yo, como los clientes habituales de Cunard y otras navieras similares, tenemos otros. Y todos son respetables. Yo, simplemente, explico los míos.
Y no te creas que en la Cunard, por decir una naviera, todo el mundo es millonario o de clases sociales elevadísimas. Las personas que yo he conocido son gente como yo, trabajadores: azafatas de American Airlines, profesionales liberales, maestros de escuela, ejecutivos, pequeños empresarios, etc.; más o menos lo mismo que en Royal Caribbean, pero con otros gustos.