Día 5. Miércoles 30 de Julio. Nápoles
Hoy volvimos a coger la excursión que incluye la visita a Capri, Sorrento y Pompeya aunque la verdad es que no merece la pena porque terminas muy cansado y para visitar Pompeya que es lo único que merece la pena te dejan a penas una hora.
Una vez reunidos con el guía, que era para verlo, cogimos un barco con destino a Capri que tardaba unos 40 minutos y una vez allí subimos en un funicular que nos llevó a la parte alta de Capri. Esta isla no tiene mucho que ver la verdad, mucha tienda medio pija para hacer compras y poco más, las vistas son bonitas pero como cualquier pueblo costero de la geografía española.
Luego cogimos otro barco que nos llevó de Capri a Sorrento que aún tiene menos que ver que Capri. Te dejan un montón de tiempo para ir de compra, tiempo que se aprovecharía mil veces mejor en Pompeya, y comimos allí otra vez pasta y calamares (plural porque son 3 o 4 calamares).
Luego cogimos un autobús que iba a toda leche hacia Pompeya por una carretera con acantilados, en este momento nos dimos cuenta que es verdad lo que dicen de que los italianos conducen fatal….
Llegamos a Pompeya donde nuestro penoso guía (Enzo) nos “guió” allí. Pompeya es espectacular aunque nos hubiera gustado tener más tiempo para verlo.
Tras perder dos de nuestros compañeros de excursión, ya que al guía le importaba nada si nos perdíamos, nos dirigimos a una fábrica de camafeos que era una estafa para que compráramos esas cosas horteras y volvimos al barco.
Esta noche decidimos asistir al espectáculo de la pista de hielo, puede verlo el martes o el miércoles y a dos turnos distintos pero para ello tienes que recoger las entradas antes. El espectáculo estuvo muy bien, no os lo perdáis.
Día 6. Jueves 31 de Julio. Palermo
Este día decidimos no coger la excursión ya que todo el mundo nos había dicho que no merece la pena ya que Palermo es feucha. Lo que hicimos es bajar tardecillo del barco y coger el bus turístico ya que estábamos muy cansados para andar. El bus turístico hace el recorrido en unos 45 minutos, te puedes bajar y subir todas las veces que quieras y cuesta unos 20 euros por persona, nada más bajar del barco en el mismo puerto puedes contratar tanto el bus como los coches de caballo y los taxis.
Una vez subidos en el bus turístico la única parada que hicimos fue en la catedral, ya que era lo único que merecía la pena.
Volvimos al barco temprano, sobre las 12:30, nos fuimos a la piscina donde hacían una demostración de hacer chili y sacaron a mi novio a hacerlo, el pobre paso un mal rato y yo salí huyendo.
Comimos en el windjamer y estuvimos casi todo el día en la piscina. Por la noche después de cenar asistimos al espectáculo de hoy que era un musical de películas.
Día 7. Viernes 1 de Agosto. Navegación
Este día nos levantamos más tarde ya que estábamos cansados. Os recomendamos que lo primero que hagáis hoy es coger las toallas ya que estarán agotadas todo el día y alguna hamaca porque hoy el barco estará hasta arriba. Después de desayunar nos quedamos en la piscina prácticamente durante todo el día. A media mañana había una demostración de cómo se hacen los animales con las toallas en la planta 4, y luego como el día anterior en la piscina hicieron paella.
Nada más que destacar hoy, sólo que por la noche hay un espectáculo de despedida que no debéis perderos, muy emotivo, luego en el royal promenade hay un desfile que la verdad no es gran cosa.
Este día tendréis que dejar las maletas antes de las 23 horas en la puerta de la habitación con las etiquetas que os darán la noche anterior, según el color que tengáis saldréis antes o después del barco, no tiene demasiada complicación.
Día 8. Sábado 2 de Agosto. Llegada a Barcelona
Nosotros desembarcábamos casi de los últimos, a las 8:15. Desayunamos nuestras últimas tortitas y gofres y nos despedimos del barco hasta la próxima vez.