Hola a todos, ya estoy de vuelta del Freedom!! y vengo con la boca hecha agua, por supuesto planeando mi proximo crucero, jajajaja
Como yo senti que habia tan poca informacion a cerca del barco y de las escalas que hacia voy a tratar de resumir lo que fue nuestro viaje, tal como lo vivimos.
Llegamos a Miami el 18 de agosto a las 4 de la tarde, nos instalamos en el hotel a las 6 de la tarde, salimos a la calle y comenzamos a andar. Teníamos el hotel en la Avda. Collins, así que tomamos el paseo de la playa, cuando nos cansamos del paseo, nos salimos a la ctra. y salimos junto al hotel Delano, el hotel de Madonna, una pasada!! hay que entrar a verlo, porque merece la pena. Seguimos callejeando relajadamente, hasta llegar a Ocean Drive, y al llegar allí alucinamos del ambientazo que tenia la calle, cenamos en el Johnny Rocker, y nos tomamos una copilla por allí viendo el ambiente, después tomamos un taxi vuelta al hotel porque no estábamos para andar todo de vuelta, que era tela!!
Al día siguiente, 19 de agosto, nos levantamos a las 7.30, desayunamos, salimos a ver la playa, a las 9.30 venia a buscarnos al hotel un bus para hacer una excursión que recorría todo Miami, te iban explicando cada zona de la ciudad, la zona donde se ruedan las películas, Miami vice, la selva donde se rodó Tarzan, la del Art Deco, la zona de la Pequeña Habana, las casas de los famosos, los grandes hoteles, el centro de la ciudad, etc. Después nos dejaron el Bayside, o lo que es el puerto de Miami y nos pasearon en un barquito contándonos de quienes son las espectaculares casas que se ven, aunque yo pienso que nos engañaron como bellacos respecto a de quien es cada casa, (ya que nadie va a investigar si esa casa es de Sakira, del Puma, o de Thalía, tal como te han dicho), a excepción de 4 casas puntuales, que si que sea el verdadero propietario el que te cuentan, como la de Julio Iglesias, o Gloria Estefan, y alguna mas,...... lo supe porque, solo en alguna coincidieron en la propiedad el guía del bus y el guía del barquito, pero en otras creo que, o nos mentía uno, o el otro, o los dos, porque lo que había dicho uno no coincidía con el decía el otro, así que bueno con ver las espectaculares casas, cada una de ellas con su embarcadero, pues ya es suficiente. Cuando bajamos del barquito te dejan unas dos horas para comer y comprar por allí, sobre las 4 de la tarde estábamos de vuelta hacia el hotel, le pedimos al conductor del bus que nos dejara en Ocean Drive, que nos había gustado mucho y así veíamos el ambiente de nuevo, lo que se siente es mágico, así que solo andando por allí y viendo gente tan diferente ya estas viajando!!, nos tomamos algo allí a pie de piscina en un púb donde Stallone rodó no se que película, y allí mismo cogimos un taxi que nos llevo a un centro comercial muy conocido, Hal Harbour, donde están las mejores marcas, merece la pena solo por ver el diseño con el que esta montada cada tienda, parece que en vez de tiendas son estudios preparados para rodar videos musicales, compiten por el diseño interior, Chanel, Dior, Armani, etc.etc, una pasada, hay están las mejores firmas. De aquí nos fuimos en taxi al hotel, estábamos muertos, queríamos descansar, pero el taxista que era Argentino nos dijo que no nos fuéramos sin visitar Lincon Road de noche, que merecía la pena, así que sacamos fuerzas no sé de donde, nos duchamos y nos fuimos a cenar a Lincon Road, no nos arrepentimos, el ambiente que se mueve merece la pena verlo, es mas refinado, como mas elegante que lo que se ve en Ocean Drive. Nos sentamos a cenar en una terracita, bajo un toldo, y menos mal porque en un momento se lió una que parecía el diluvio universal, pasada la tormenta nos fuimos a dormir porque ya no nos quedaban fuerzas para mas.
Domingo, 20 de agosto, nos levantamos con animo de bañarnos en la playa antes de embarcar en el Freedom, pero justo cuando terminábamos de desayunar, y acabábamos de salir del hotel camino de la playa, se monto una tormenta tropical que hizo doblar las palmeras del viento tan fuerte y de un día precioso se hizo la noche en dos minutos y solo eran las 9 de la mañana, nos refugiamos en el Riu de la avda. collins, y con la tormenta no pudimos bañarnos, pero nos sirvió para entrar a los hoteles que aun no habíamos visitado de la avenida y así llevarnos más aun del Art Deco, en el hotel Royal Palm, o algo así, se celebraba un boda en el jardín al aire libre típica americana, y se veía todo tan bonito recién llovido, después vimos a los novios por el paseo de la playa, los pobres se mojaron, pero la imagen era preciosa. Por lo tanto no nos pudimos bañar, y a las 13.00 nos recogieron en el hotel para llevarnos al puerto.
El check-on line, fue pesado por lo menos estuvimos una hora en la cola si no fue mas, aunque lo llevábamos hecho la mayoría de los pasajeros, las colas eran muy muy largas. Nadie nos hacia la cola mas amena sirviendo limonada ni galletas, así que mi recuerdo del Splendor allí no estaba!!.
Cuándo por fin subimos al barco estabamos como en otro mundo, el barco es inmenso, tanto que antes de dar un paso tenia que pensar donde estaba y donde quería ir, porque sino me perdía!!
Tengo que decir algo que no solo sentí yo, sino todos los pasajeros, el barco se mueve, pero que se mueve bien!! ósea que la sensación de balanceo que sentí en el Freedom no la había sentido en el Splendor, y no solo yo, todo el mundo comentaba lo mismo, incluso una noche tuve que ir a pedir una pastilla para el mareo, había cola para pedirlas y a todo el mundo le contaban lo mismo, que ellos no podían hacer nada, que eran causas metereologias y que contra estas no podían luchar, etc,etc, pero vamos que yo en ningún momento sentí mala mar, porque el barco se movía hasta parado!!, no me explico como un barco tan grande se movía de aquella forma, de todas maneras se podía llevar, con incomodidad pero se llevaba, decir que el día de la pastilla fue miércoles, y que había mucha gente pidiendo explicaciones, y no me preguntéis que paso pero la segunda parte del crucero el balanceo mejoro muchísimo apenas ya se noto nada... no se que paso, ni porque mejoro de repente.
No sé que contar del barco porque me gusto todo, aunque note un poco la falta de peloteo continuo que si que sentí en el Splendor, las comparaciones son odiosas, pero no se si es que el nivel que marco el Splendor fue demasiado elevado, el acoso de los camareros ofreciendo cócteles tampoco lo vi en el Freemdon, si ofrecían pero no tan asiduamente. Las cenas del Leonardo eran exquisitas, me atrevería a decir en este caso a favor del Freedom, que más aun que en el Splendor, aunque tengo que decir que en las comidas del Winjamer no vi tanta variedad como ofrecían en el Splendor... así que una cosa compensaba otra. Tengo que decir que las pizzas del Sorrento eran de lo mas, creo que nunca he probado unas pizzas tan ricas, y las hamburguesas del Jhonny Rockets también están de escándalo.
De los espectáculos diré que me parecieron asombrosos varios como el patinaje sobre hielo, uno de magia, otro musical que era como un resumen de varios musicales hello dolly, cabaret, el fantasma de la opera, etc., y otro, el penúltimo día de crucero que trataba sobre la fantasía de los cuentos, precioso y muy original, porque contaban los cuentos cantando pero llevado a la actualidad, y con un toque de comedia, ósea que en realidad cambiaban bastante, caperucita roja, pinocho, la cenicienta, muy muy muy bonito.
De los desfiles de a bordo por la calle del Promenade, vi dos, uno dedicado a todos los países, culturas, y servicios que ofrecía el barco, y otro dedicado al circo, los dos me gustaron mucho, quizás el del circo es mas divertido porque repartían narices rojas para los niños y hacían participar mas al personal, otra noche montaron la fiesta del surf y otra la fiesta sobre los años 70, la animación era bastante aceptable.
Buffet de medianoche, también vi dos uno en la cubierta 11 a ambos lados de las piscinas, y otro en el Leonardo mucho más elegante, pero ningún día vi los buffet matutinos que se montaban en el splendor junto a las piscinas con las barbacoas, así que o me los perdí, o en el Freedom no los hacían.
Respecto a las excursiones, nos salió todo sobre ruedas, no contratamos ni una sola con la royal y las hicimos todas por nuestra cuenta, pero con una ayuda muy importante y sin la cual no hubiéramos podido hacerlo, una pareja de Portugal, que hablaban ingles a la perfección, los conocimos en la excursión que hicimos en Miami, y imaginar la sorpresa cuando el segundo día de crucero coincidimos en una barra de la cubierta 11 tomándonos un mojito, que casualidad!!!, paradojas!!! que pequeño es el mundo!!! Nos saludamos, pero no quedo ahí, porque era una pareja tan simpática y tuvimos tanto feeling desde el principio, que empezamos a conversar o a intentar entendernos, que no siempre lo conseguíamos pero lo intentábamos con uñas y dientes, así que nos preguntaron si habíamos contratado alguna excursión para el día siguiente que era parada en Cozumel y le dijimos que no... (la verdad es que no nos había dado tiempo ni a pensar siquiera que íbamos a hacer porque todavía estamos adaptándonos al barco), así que nos dijeron que si no nos importaba la hacíamos juntos,.... y bueno, claro que si!! porque no!! Así estaríamos acompañados y ante cualquier inconveniente siempre es un respaldo, y allí mismo hablando con ellos decidimos que en vez de quedarnos en Cozumel, nos iríamos a Playa del Carmen.
El Martes 22 de agosto, quedamos muy temprano para ser de los primeros en bajar del Freedom y así aprovechar el día, nada mas bajar te encuentras casetitas que venden el billete hasta Playa del Carmen, pero solo te dejan comprar la ida y una vez allí tienes que comprar la vuelta, hay que hacerlo nada mas llegar para asegurarse la plaza porque sino el barco se va sin ti, y tener en cuenta que en tierra no llevan el mismo horario del barco, no recuerdo exactamente pero creo que había una hora de diferencia, así que tienes que explicarle al de los billetes que vas con el crucero y que el billete de vuelta te coindica con el horario del Freedom pero no con el horario local, esto es muy importante, y nadie nos lo dijo, lo descubrimos de carambola, así que cuidado, también pasa en otras escalas, pero en las demás no nos afecto. La playa es bonita, y la calle comercial que tiene es muy típica, nos dijeron que justo el año pasado había pasado el Katrina y que estaba todo muy echo polvo, yo la verdad es que como no se como estaba antes, no puedo decir que este mal ahora, pienso que son zonas tan turísticas que intentan reconstruirlas enseguida, porque si no me lo cuentan ni me lo imagino, ...aunque la gente comentaba que no estaba en su mejor momento, a mi me gusto, sobre todo por el ambiente mejicano que se respiraba por las calles, a la vuelta a Cozumel también nos dimos unas vueltas por sus calles, pero no nos adentramos porque el Freedom se iba!!. Nos salió todo muy bien así que ni decir tiene que quedamos al día siguiente a la misma hora.
Miércoles 23 de Agosto, Gran Cayman, aquí nos comentaron que si no hacíamos la excursión de las rayas, la mejor opción era ir a la playa de las 7 millas, así que nada mas salir del barco hay gente con cartelitos y varias rutas y excursiones por si quieres tomarlas, nosotros cogimos el de las seven millas, por 4 dólares persona ida y vuelta, y en unos autobuses que se caían a pedazos no llevaron a la playa, al llegar casi nos derretimos allí, como pegaba el sol!! Y aparte de andar la playa, bañarte, y tomarte algún refresco no había mas que hacer, .. pero nuestros compañeros vieron o entendieron los carteles de un kiosquito que alquilaba los equipos de snorkel, por 15 dólares y tiempo ilimitado así que estuvimos en tres partes de la playa viendo el fondo submarino, que fue muy bonito, me costo hacerme con el tubo en la boca, pero al final le cogí el tranquillo, cuando nos cansamos nos cogimos el autobús de nuevo y volvimos donde te deja el barco en George Town, y por allí paseamos por las perfumerías y por las joyerías y las firmas comerciales que las hay a mogollón!! Yo encontré alguna ganga en perfume y la compre, pero había otras ofertas que a mi no me parecieron tanto, no tenía yo tan claro que fuera aquello un paraíso fiscal.
Jueves 24 de Agosto, Jamaica, Montego Bay, si llega a ser por estos amigos allí si que no tenemos nada de nada que hacer, tenían un ingles tan cerrado que no me entere ni de cuando dijeron hello, pero gracias a estos y nosotros sin enterarnos de nada, contrataron un taxi por tres horas, que nos llevo primero a la Jamaica profunda, donde mas miseria había, donde la gente se lava del río, y come de los árboles, mientras el taxista nos hacia de guía y contaba sin parar de cada lugar, pero la pena de que nosotros no nos enteramos de nada, y nuestros compañeros no paraban de hacerle preguntas ósea que para ellos muy bien, de lo poquito que me entere es que para ellos el agua del río era muy buena y yo la veía negra, y que según el taxista la autentica Jamaica era la salvaje, la pobre, la sumida en miseria, a mi me impactaron las imágenes de los niños casi desnudos pisando charcos, allí hay mucha agua y humedad, pegados a perros llenos de caparras, y casas si se pueden llamar así de 25 metros donde la casa entera era una habitación, igual se había construido con plástico, que con cartón, hojalata, uratila, ufff... escalofriante, ya dijo que apenas de nada, pero una imagen vale mas que mil palabras, nos enseño los árboles y los frutos de los que se alimentaban, probé una fruta muy rara que estaba muy dulce y buena, después de vuelta España, pasamos unos días un poco al revés, y nos acordamos de la fruta que comimos allí en la selva, nos dimos cuenta que habíamos cometido una imprudencia, creo que no teníamos que haber comido aquello, menos mal que solo fue un susto y la resaca de unas buenas vacaciones. Después nos llevo a dar una vuelta donde están las urbanizaciones de la gente adinerada, y finalmente terminamos en Montego Bay, nos enseño lo más pintoresco del centro, también vi mucha miseria ahí, olía muy mal en algunas calles y había un mercado donde los productos estaban llenos de moscas y casi podridos, también supongo que es normal por el calor tan fuerte que hacia, daba mucha pena, nos dejo en un mercadillo artesanal que no tenia nada que ver con el otro, y por la zona de tiendas, después nos llevo de vuelta al barco.
Viernes 25 de Agosto, Labeede, Haití, aquí solo puedes relajarte y maravillarte de las vistas que son de película, recorrerte la isla mientras te envuelve la magia de la playa caribeña, claro si no te mueres del sol que pega, o bien tumbarte a la bartola bajo un cocotero, las tumbonas de la playa y las colchonetas de agua te las dan gratis, o comer y beber, resguardado de sol bajo las áreas que instalan para eso, te montan en la misma isla el buffet que tienes dentro del barco, o alquilarte una moto acuática, o piragua, o practicar lo del paracaídas, te ofrecen deportes acuáticos, para los que quieren emoción o relax para los que prefieren relajarse. De Labeedi me impresiono el mercadillo artesanal donde te cogen los pobres artesanos, que intentan vender sus trabajos y no te sueltan hasta que no les compres algo y no importa el precio porque pierden mas si no venden que si venden con precios mínimos, también me dio mucha pena, y me di cuenta de que de todas las escalas la mas barata es esta, junto con Cozumel, aunque todavía la artesanía es mucho mas barata. La isla en general, esta muy bien cuidada y tiene unas vistas de anuncio, palmeras, árboles, hamacas, el agua de la playa varia en mil tonos entre verdes y azules que sabes que solo los puedes encontrar allí, merece la pena recorrerla un poco aunque el calor sea bochornoso.
El Sábado 26 de Agosto, fue el día de la despedida, y de disfrutar al máximo cada segundo porque sabes que a partir de unas horas ya no estarás en el Freedom, esto es una pena pero todo tiene su fin.
Te queda la satisfacción de haber vivido momentos inolvidables, y haber sentido como viven las gentes de la otra parte del mundo, y haber estado en un barco donde parecía que se había parado el tiempo, y lo único que importaba era gozar de cada momento que ofrecían allí dentro, te queda recordar todo lo mas bonito, momentos maravillosos sensaciones, emociones, ilusiones, en fin un crucero.... que contar?