Hola amigos...
Ya estoy de vuelta del crucero de RCI, en el Splendour of the Seas, 7 días por el Mediterráneo, donde lo hemos pasado genial toda la familia, y como ofrecí comentaros las impresiones en comparación con el del Seven Seas Mariner, intentaré no extenderme excesivamente y ser muy conciso.
EMBARQUE Y DESEMBARQUE
Temía que fuese mucho peor, pero me sorprendió favorablemente el ver que no tuve ningún problema de colas en ninguno de los casos. Recomiendo que los que vayan a viajar con Royal Caribbean hagan el pre-chequeo por internet... El embarque es mucho mas fácil y tienen mostradores especiales con mucha menos espera.
EL BARCO
Ambos barcos guardan cierta similitud en la disposición y distribución de los espacios, el Splendour es mas grande que el Mariner, pero no se nota, ya que el Mariner tiene en proporción mas área destinada a espacios públicos. A favor del Splendour... la piscina cubierta, la zona comercial y el casino.
En decoración... Sin duda alguna gana el Mariner por goleada. Nada de dragones de purpurina ni columnas romanas de cartón piedra.
Se nota una gran diferencia en la "densidad de pasajeros", especialmente en los días de navegación, en el Splendour las zonas de piscina estaban realmente abarrotadas, con mucha dificultad para conseguir una tumbona cerca de una de las piscinas.
EL CAMAROTE
Tremenda diferencia... Abismal...
Hemos viajado en un camarote exterior con ventana, cubierta 6, y el espacio podía ser facilmente la mitad del que tiene el camarote mas pequeño del Mariner, sin contar con el balcón. Ya se que en el Splendour también hay suites magníficas, pero estoy comparando el alojamiento básico de ambos buques.
La decoración del camarote es muy "funcional", no desagradable, pero muy por debajo de la calidad del Mariner en el tipo de mobiliario y en la comodidad. Mención aparte merece el cuarto de baño, casi tipo "rulotte" en el Splendour... Donde a duras penas podíamos entrar dos personas y totalmente revestido de plástico, frente al amplio cuarto de baño del Mariner... Con ducha de hidromasaje y paredes de marmol. El vestidor del Mariner es, o al menos así me lo pareció, mas grande que el cuarto de baño del Splendour.
RESTAURANTES
Quizás el aspecto en el que más se nota la diferencia... A ver, no es que la comida del Splendour sea mala, simplemente está a otro nivel. En el Mariner, en cualquiera de los cuatro restaurantes, se puede cenar como en los mejores restaurantes de una gran capital, en el Splendour las cenas no pasan de las que te pueden ofrecer en un hotel turista.
Un aspecto fundamental es la libertad de horario de la que se dispone en el Mariner, sin tenerte que sujetar a los turnos forzosos del Splendour. Otro detalle, no sin importancia, es la calidad de la vajilla, cristalería y cubertería, así como la decoración de las mesas.
El servicio de restaurante del Splendour no fue malo, bastante aceptable en líneas generales... Pero ni de lejos tiene la excelencia que ofrece el Mariner.
El precio de los vinos me pareció realmente abusivo, un rioja de cosecha a precio de gran reserva, y aunque los que nos pusieron en el Mariner tampoco podían calificarse como extraordinarios, el hecho de no pagarlos como extra los hacía saber mejor... Curioso.
ANIMACION Y ESPECTACULOS
Radicalmente distintos...
Aquí sí que gana el Splendour, a todas horas hay alguna actividad, especialmente por las noches.
Ví muchísima mas vida y animación en todos los bares y en la discoteca del Splendour, aunque me pareció excesivo el ruido y la música en la zona de la piscina... La solución, no obstante, era fácil... En la piscina cubierta se estaba mucho mas tranquilo si querías echarte una siestecilla o simplemente relajarte.
Los espectáculos los encontré muy parecidos, quizás mas variedad en el Splendour.
VALORACION GENERAL
Pienso que no me equivoqué en ninguno de los dos cruceros, con el Mariner iba en plan de pareja y de relax, en el Splendour con la familia (jóvenes y niño), y en ambos casos encontré lo que buscaba.
Las experiencias son totalmente diferentes, cada barco tiene su propio ambiente y hace que se viva el viaje a su manera.
Confirmo que no haría un crucero con niños en el Mariner... pero si puedo intentaré repetir con Radisson cuando pueda hacer otro viaje con mi mujer. (Sueño con la Polinesia...jejeje).
Sin embargo, me queda la sensación de que recibí mucho más por mi dinero cuando terminé el crucero del Mariner que lo que he recibido en el Splendour, así que, efectivamente, VALE LA PENA LA DIFERENCIA.