Hola, en mi viaje con Pullmantur el verano pasado presenciamos cómo una familia de Madrid fue agredida por una serie de personas en Dubrovnik (Croacia) dos horas y media antes de salir el barco y en plena excursión de las llamadas organizadas (objetivo: dinero).
Llamamos al barco, mi mujer y yo nos quedamos ayudándoles pues llegó la policía y sabíamos inglés. Nadie del barco (de Pullmantur) acudió a ayudarnos aun promotiéndonos que enviaban a alguien. Perdidos, en un pais no perteneciente a la Unión Europea, sin ropa, con dos móviles pero sin cargador y el Zenith partió sin nosotros y sin que nadie acudiera a ayudarnos despues de unas 25 llamadas al barco prometiéndonos que "ya va alguien para allá".
Dos días tardamos en llegar a Atenas por nuestra cuenta y tras recibir ayuda del Consulado y de unas turistas vascas, pero nunca de Pullmantur. Y fuimos a Atenas pues lo único que hizo Pullmantur fue prometernos que desde allí nos llevaban a Santorini (mediante un correo electrónico enviado a un hotel en el que nos trazaron la ruta: Dubrovnik - Zagrev - Viena - Atenas). Al llegar a Atenas una trabajadora de Pullmantur nos dice que no, que imposible enlazar con el barco, que no hay medios de transporte disponibles (después de hacernos recorrer media Europa). Desde el barco nos dicen que nos volvamos a Madrid (y todos los gastos de nuestra parte).
Nos buscamos la vida y dos días después conseguimos un Ferry a Mikonos, llegamos al barco (sólo nos quedaba un día de crucero) y nos recibe la persona que nos arruinó las vacaciones de esta familia a la que no conocíamos de nada y nuestra luna de miel, la responsable de Pullmantur, sin preguntarnos si necesitábamos algo, si nos encontrábamos bien (había dos niñas menores en la familia agredida en Croacia). Nada. Quisimos interponer una queja "in situ" en el barco (tal y como nos pidió la agencia de viajes que hiciéramos) y se agarraron a que "esto es un barco maltés y aquí las normas españolas no sirven". Por cierto, ningún español de Pullmantur en el barco.
Ahora estamos reclamando a Pullmantur, no quieren saber nada.
Nuestro próximo paso: Consumo y los tribunales.
P.D: el primer día y medio con el aire acondicionado de los camarotes roto. La familia de Madrid pidió un tipo de camarote (en octubre de 2006) y les dieron otro. Nosotros íbamos en Luna de Miel, les mandamos un fax con nuestra invitación (pues por lo visto deben tener una serie de detalles con los recién casados) y niegan haber recibido dicho fax (tenemos el reporte) y nada se nos preparó.
Y lo mejor de todo: nos cobraron las propinas de los ocho días que duró el viaje, ¡y la excursión de Dubrovnik!