Bueno, pues en Estambul, después de ver las dos mezquitas y dar una vuelta por la zona del hipódromo, nos fuimos a buscar las Cisternas, y no sé cómo no las encontrábamos, le preguntábamos a la gente y nadie sabía por lo que le pregúntabamos, en el mapa las veíamos situadas justo al lado de Santa Sofía pero no las veíamos, al final dimos con ellas pero ya estaban cerradas, así q nos fuimos a ver la Torre Gálata, que también está un poco escondida, y para los q ya estén cansados pues decirles q hay una buena escalinata hasta llegar a la torre. Una vez arriba las vistas son increíbles, merece la pena subir. Después justo en la plaza de abajo, como había un espectáculo en turco al aire libre aprovechamos para sentarnos en una terracita para descansar y tomarnos una cerveza. Nos pedimos unas cervezas y cual no fue nuestra sorpresa al ver q nos habían puesto un plato de patatas chips, y dijimos, vaya, aquí ponen tapa, ja, ni tapa ni nada, al final en la cuenta nos las clavaron, 3 euros, y no las habíamos pedido, qué listos que son estos turcos.
Bueno, después de pagar sin decir nada, nos volvimos al barco caminando por la parte del Bósforo (15 minutos desde la torre), merece la pena ver las terracitas al aire libre, aunque si estais muy cansados coged el metro.
Pensábamos ducharnos y quedar para salir a cenar a alguna de estas terrazas junto al Bósforo pues habíamos escuchado q se comía un pescado muy bueno o ir a la plaza Taskim pues nos dijo uno del barco que se ponía muy bien de noche, pero después de arreglarnos no fuimos capaces de salir del barco, estábamos reventados, muchas horas despiertos y sin parar, así q decidimos descansar un poco para madrugar al día siguiente.
Efecivamente q madrugamos, levantados a las siete, desayunados a las ocho y fuera del barco a las 8 y cuarto pq a las 9 abría el palacio Tokatpi, merece la pena visitarlo, aunque nosotros lo hicimos rápido pq queríamos verlo en dos horas. Salimos del palacio y caminamos hacia el gran bazar, dimos varias vueltas pero no compramos nada. Yo pensaba q nos iban a agobiar mucho los vendedores pero todo lo contrario, no es como otros bazares mucho más agobiantes, en general no nos sentimos agobiados en absoluto con los vendedores en ninguno de los puertos.
Después del gran bazar cogimos el metro dirección al barco, eran las 11:45 horas y no queríamos expirar el tiempo hasta el último momento por si nos quedábamos en tierra, ya q teníamos q estar en el barco a las 12:30 como muy tarde. Y qué pena más grande que abandonamos Estambul, junto con Rodas lo mejor del viaje, la desilusión fue Atenas.
Sky Wonder 15 de junio de 2008