Hola, gente de bien. Lo bueno pasa rápido.
Ya hemos vuelto. Atenas-Estambul del 15 al 22. Pocas novedades; solo algunas impresiones desordenadas antes de desconectar de Internet de nuevo.
• Los que acudáis en coche de fuera de Madrid, reservad el parking de larga estancia u os tocará dejar el coche quién sabe dónde. Hacedlo a través de vuestra agencia de viajes porque si no, te ignoran un poco.
• Las colas en el aeropuerto son inexplicablemente ciertas, así que las horas de antelación no son exageradas. Quienes viajen en pandilleta que madruguen si quieren ir juntos.
• No os olvidéis de los cascos de tren o iberia; lo que sea porque te cascan tres euros en el avión para ponerte la misma peli a la ida y a la vuelta. quien tenga problemas de cuello, su butterfly etc… el avión trae lo mínimo.
• No escatiméis protección solar, sobre todo las mujeres que con el tema de camisetas de tirantes acaban con los hombros enrojecidos como cerezas y el sol pega fuerte. Mucha agua.
• Los consejos de jcaste del día 16 son muy adecuados.
• El barco efectivamente es antiguo, pero soportable. Los camareros/ gente de camarotes, tienen más voluntad que profesionalidad; lo que no os satisfaga decidlo porque pondrán los medios para agradaros. Se sienten excesivamente presionados por los cuestionarios de opinión de los pasajeros.
• En cuanto a la forma de vestir, encontrareis de todo, Somos tantos en el barco que hay fauna de todo tipo. Hay gente impresentable desde primera hora y gente encantadora. LA suerte es que nunca hay una emergencia. La tal cena de gala no existe; lo llaman cóctel de agasajo y es una parida prescindible. LA cena es como la de los demás días. Muy correcta y bien presentada.
• Recomiendo los capuchinos. Un vaso con hielo logrará enfriarlos.
• La menta de caipis y mojitos empieza a acusar el paso del tiempo. No quitan una mala hoja por negra que esté.
• Huid del camino de los burros en Santorini. El tufo dicen que es nauseabundo. El funicular es rápido. La opción moto-quad por la isla es perfecta.
• Nada más salir del puerto en Mikonos, a 20 metros de los acosadores buses de pullmantur a seis euros hay una local de alquiler de motos para quien vaya a recorrer la isla. Permite disfrutar de la isla con mayor libertad. NO os perdáis la playa de PANORMOS.
• Esmirna no tiene mucho. Es una escala necesaria para llegar a Estambul.
• El Bazar de las especias es mucho más auténtico y con menos turisteo que el gran bazar. 60 euros bastan. Nosotros acabamos comprando un montón de música sin necesidad para evitar cambiar de nuevo o el regateo.
• LA cena ofrecida en Estambul es de borregueo: meten a todos los cruceristas congregados en Estambul en un salón cn mesas largas en el que retiran los platos en cuanto levantan la vista de ellos.
• LA animación es más que mejorable. No asistimos casi ninguna noche. Los chistes del mudo, entre internet y años de colegueo están todos repes. Algunas faltadas innecesarias que no tienen en cuenta la posible sensibilidad del público.
• NO tuvimos problemas con el AA. Hay tiempo de todo, incluso de tomar el sol pegadito a los vecinos. LA gente suelta su toalla y se larga dejando las tumbonas ocupadas por horas sin usarlas. Está feo.
• Las camas no son de matrimonio sino dos juntas. A uno de los dos le toca hacer el rodillo o el salto de la rana. Mi consorte se dio todas las noches con la tele en la cabeza. Cuidado, que el espacio está aprovechado al máximo. En el baño puedes hacer todo a la vez.
• NO catamos ni piscinas ni jacuzzis ni gimnasio ni peluquería. Los criaturos no respetan los 20 minutos ni la prohibición de saltar. Muchos padres descansaron de sus hijos en esa semana. Creo que alguno los embarcó y se debió quedar en tierra.
• Cuidado con las maletas. Las nuestras han tenido doble ración de viaje: el crucero y el que les metieron en el aeropuerto de Estambul . Le han metido un golpe que ha hundido la estructura por una parte; del tamaño de un tazón de desayuno.
• Conclusiones: es una gozada recorrer tantos lugares sin darte cuenta en tan poco tiempo; nos sobró la mitad del equipaje y las tarjetas de crédito son un riesgo que puede acabar duplicando el coste del viaje.
• Disfrutad, olvidaos de nuestros comentarios que están entremezclados y condicionados, dejaos llevar por lo que os pida el cuerpo y hacedlo a vuestro ritmo, no al de las comisiones de las excursiones.
siento las prisas pero no tengo otro momento. tapronto!
que sí, que me lo he pasado genial y cricearé de nuevo.
felices sueños...