Algún forero (¿Alfredlanda?) escribió hablando que el barco está inclinado a uno de los lados debido a un problema técnico transitorio que no voy a describir porque desconozco cómo funcionan estos cacharros (y eso que hice la mili en Infantería de Marina) y puedo crear falsas informaciones. El caso es que esa inclinación él la veía claramente en el nivel de líquido de una copa o vaso. El problema no está solucionado y si sueltas una bolinga en una mesa verás que rueda de estribor a babor o viceversa, no me acuerdo hacia qué lado “cargaba”. Eso sí, si no se la lleva antes el viento... No es un problema preocupante sólo que al andar por la cubierta te da sensación de tener una pierna más grande que la otra… [

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Vale, voy al tema excursiones y ahí respondo a la pregunta de NGR sobre Kusadasi. Además se me olvidó el tema electricidad y móviles. Hay dos enchufes de los nuestros (clavija doble redonda a 220V) en cada camarote, uno debajo de la mesa y otro en el aseo. No es necesario, pues, llevarse ningún adaptador aunque no está de más hacerse con un ladrón (no un ladrón-chorizo sino un ladrón-multiplicador) dependiendo de los cacharros que llevéis. Los móviles van bien si has contratado el roaming, enganchan hasta en Albania cuando se pasa por al lado. Eso sí cada vez que se conectan a una red te mandan el mensajito de bienvenida y te despiertan a la hora que sea. Os recomiendo llevar móviles de Amena, mayormente porque yo trabajo ahí… je,je. Bueno en serio, van bien en general aunque a veces pierden cobertura en alta mar. Recordar que según la compañía donde acampéis será necesario marcar el +34 antes del número. En algunas sin embargo no es necesario y bastar marcar el número como en España, eso te lo dicen en el mensaje de bienvenida.
EXCURSIONES.- Primero comentar que Pullmantur no da ninguna facilidad a la gente que hace las excursiones por libre, ninguna información, ni plano ni nada de nada. Recuerdo en otros viajes que en el propio diario de a bordo venía información práctica de la ciudad a visitar, ponían los puntos de interés, la moneda con su cambio, un pequeño plano, etc. y cada día había una charla en la que se explicaba todo esto y en la que se podían hacer preguntas, contratando o no excursión. Aquí no sólo no ocurre eso sino que incluso cuando contratas una excursión te dan menos detalles que con un SEAT Panda. Por ejemplo en la Acrópolis ateniense no se puede entrar con bolsas de mano grandes ni se pueden llevar carritos de niño y de eso nasti de plasti cuando contratas la excursión (incluso nos recomendaron esta excursión para niños pequeños [

!]). A todo el mundo, pero en particular a aquellos con gente menuda, aconsejo las excursiones por libre. No se corre, vas a tu ritmo, paras cuando quieres y no tienes que aguantar la jeta del guía porque no consigues ir al paso marcial que te impone. Muchos guías tampoco están a la altura y francamente sólo hay que saber un poquitín de inglés para ir por libre e informarte con algún folleto o librito de lo que vas a ver, libritos que valen 5-8 euros, que te los ahorras más que de sobra yendo a tu aire.
RODAS.- El barco atraca bastante cerca de la salida del puerto. Según se sale de éste a mano derecha (50 metros como mucho) tienes un Rent a Car. Un Panda nuevo con aire, claro (todo el viaje fue horrible de calor y humedad), 60 euros sin regateo, para los 4, seguro a todo riesgo incluido. Hubo una gente que alquiló una furgonetilla con 8 plazas por 100 machacantes y luego vimos que iban lo menos 11 ó 12 tíos encima, y es que la picaresca patria la exportamos allí donde vamos... Le puse 10 euros de gasola sin plomo y con eso hicimos unos 150 kms. Vimos el pueblo de Lindos (56 kms de la capital) y su acrópolis. También la capital y dos playas fantásticas que nos recomendó el del alquiler de coches, que también nos dio un plano muy detallado de la isla y nos recomendó qué visitar. Es fácil en coche, no tiene dificultad. Mientras nos preparaban el Panda vimos las tiendas de dentro de la muralla… demasiada tienda, no dejan ver la ciudad. Las playas preciosas, agua transparente y… piedras, eso sí. Me traje una buena colección de ellas para poner en recipientes de cristal y decorar los baños… te ríes de las de Ikea [

]. De vuelta terminamos de ver la ciudad, la fortaleza, los ciervos que hay donde estaba el Coloso, etc. Cerca del puerto hay tiendas donde venden estrellas de mar, caracolas, etc. Por supuesto regatear. Lindos es un pueblo precioso, también muy comercial, con burro-taxis como en Mijas y con un calor que derrite. La acrópolis para campeones, habiendo visto la de Atenas y a 40 grados yo la di por vista. A la vuelta dejé a la familia en la escalera del barco y me fui a devolver el coche. Hay tiempo bastante para todo.
Se me olvidaba, comimos en un garito entre cutre y encantador a dos kilómetros de la playa por 42 euros y nos pusimos hasta arriba de típica comida griega (musaka, ensalada griega, verduras a la parrilla, pescado fresco, pulpo… y YOGOURT, claro hombre, croña, croña). La disfrutamos muchísimo
KUSADASI.- Hay que andar un poco para salir del puerto. En Turquía ya sabéis, todo se vende y la picaresca patria queda derrotada ampliamente por la turca. Cuidadín con los turcos y sus tejemanejes, a mí me soplaron 40 euros por ponerme en la cola equivocada en concepto de visado… peeeero los que vamos en el crucero estamos exentos de él. Pardillo ya lo sé. Antes de salir del puerto te hacen pasar por un montón de tiendas y Duty free. Sólo compramos a la vuelta un par de cajas de madera, porque hacemos colección… los turcos me ponen de los nervios regateando hasta la hamaca de la playa…El resto de la ciudad es un gran bazar y como ya estuvimos en Estambul, donde disfrutamos de una bonita colitis, pues pasamos ampliamente de las tiendas y de las alfombras. Bien, hay una oficina de información a la salida del puerto, no tiene pérdida, está señalizada. Obviamente nada más salir tienes a tropecientos taxistas ofreciéndote el viaje a Éfeso por 90€, precio que parecía estándar. En la oficina de información pregunté por la forma más fácil y práctica de llegar a Éfeso y me confirmaron que por taxi. ¿Cuánto puedo aceptar como válido? 40 me respondieron, independientemente del número de pasajeros. ¿Fácil, no? Cuando salí dije a los que me asaltaron que pagaba 40 y ni un duro más, se cabrearon, se retorcieron, cuchichearon, salí a andar y a los 50 metros tenía a dos ofreciéndome su taxi. Elegí al que me pareció más honrado, apareció con un Mercedes último modelo… o sea que era el último que quedaba de su clase porque tenía que ser más viejo que el lagarto de la catedral de Sevilla. El problema es que el taxista ni fu de inglés así que fuimos mi mujer y yo despotricando de los turcos todo el camino tan a gusto… (es broma ¿eh?) Éfeso es un pasote si te gustan las piedras y la historia, alucinarás y si no tienes guía, como nosotros te compras un librito o te pegas a los guías hispanos que hay muchos. Como no cambiamos moneda pagamos la entrada con la Visa (el resto acepta euros). 10 YTL cada adulto, unos 6 euros. Los niños no pagan. La visita dura una hora - hora y media y recomiendo encarecidamente que compréis mucha agua antes de entrar… hace un calor que te mueres. 1 euro la de litro y medio y 0,5 la de medio litro. Cuidado que suelen pedir el doble. Sólo hemos pasado más calor en Egipto, y somos de Sevilla ¡ojo! Luego volvimos a la Kusadasi a bañarnos en una playa muy pequeñita y muy cercana al puerto. Allí hay tres o cuatro turcos que parecen los dueños de la playa, no te dejan a sol ni a sombra… que si una hamaca, que si te dan un balón para las niñas, que si ayudan a salir a la mujer del agua y de paso le dan un beso en la mano y lo último que si ella (la fémina) se está metiendo en el agua y vienen por detrás echándole agua… la leche. Por supuesto también dan masajes y si alguna (que las hay y la vimos) quiere comprobar si lo de la Pasión Turca de Gala es cierto, lo tiene fácil porque valiente panda de pichas bravas[

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Volvimos a comer al barco, que estaba cerca y por la tarde paseíto por las calles de la ciudad tomando helado y curioseando por tiendas y restaurantes, aunque repito no compramos nada.
CORFÚ.- Para nosotros era imprescindible que el crucero que contratáramos parara en Corfú. Sin haber estado en ella la conocíamos de los relatos autobiográficos del Gerald Durrell (un naturalista que vivió en la isla). No nos decepcionó. Es un vergel en medio del paisaje seco del mediterráneo. Las calas de esta isla son excepcionales y los paisajes y montañas espectaculares. Si el año que viene podemos, volveremos allí a pasar unos días. Aquí la salida del puerto está un poco lejos y luego estás en medio de la nada. Tienes un Rent a car a la derecha a unos 200-300 metros de la verja de salida del puerto y otros varios a la izquierda pero más lejos, 500 metros o más. Yo alquilé en el de la derecha un Hyundai ACENT con aire, las dos sillitas de las niñas y seguro a todo riesgo por 60 euros después de regatear un rato. A éste le eché 7 euros de gasola porque anduvimos menos, también nos dieron plano y nos recomendaron sitios. Ésta isla tiene el tráfico más complicado y una maraña de carreterillas mal señalizadas y nos perdimos varias veces, a pesar del mapa que llevábamos. No obstante nada preocupante. Fuimos primero a Kanoni, cerca de la capital, al lado del aeropuerto, donde hay unas vistas preciosas. Luego al Palacio de Sissí (Achilion), totalmente prescindible (te enseñan cuatro habitaciones) a excepción de los jardines y las vistas. No recuerdo cuánto costó la entrada pero en fin… vosotros mismos. Luego nos curramos la costa oeste de la isla, parando en un motón de sitios panorámicos para acabar en las playas de Glifada, playas grandes y con vistas espectaculares a ambos lados… eso sí con chinos. Por último fuimos a Lakones donde tienes una magnífica vista de la zona de calas de Paleokastritsa. Bajamos a estas supersaturadas calas a bañarnos un rato junto con los 100.000 hijos de San Luis que habían llegado antes con las excursiones del barco y comimos unas empanadas y bocadillos en una “Bakery” que había por allí, ya que no tuvimos más tiempo. Vuelta a CORFÚ Town y breve visita sin salir del coche a la Vieja Fortaleza y al Puerto Viejo. Dejo a la familia a la entrada del puerto y vuelvo a dejar el coche. La vuelta andando un infierno, el ordenador del coche marcaba 37, con una humedad de narices. En Corfú nos faltó tiempo.
DUBROVNIK.- Paramos en puerto, no hubo que usar tenders. Acordaros que hay que llevar pasaporte porque Croacia no es de la CE. Aquí no aceptan los euros en todos sitios (v.g. el autobús) así que hay que cambiar a kunas (1 kuna=7,17 euros tras las comisiones). La primera oficina de cambio está a la derecha según se sale del puerto, tras pasar una iglesia chiquitina, a 1 km. o algo menos. En el kiosco de prensa de enfrente compras los tickets del bus (no penséis en ir andando, está lejos y el camino no aporta nada), valen 8 kunas los adultos. Los nenes no pagan. Hay que coger la línea 1A, 1B ó 3 y bajarse en Pile. No tiene pérdida porque es el final del trayecto. La cadencia de los autobuses no es buena, 20-30 minutos, tenedlo en cuenta. También está la opción del taxi pero no la usamos… a estas alturas había que ir ahorrando… [

] En esta ocasión tocó lluvia persistente, aunque no por ello disminuyó mucho el calor. Hay que ver la ciudad en general y es muy aconsejable recorrer la muralla, que tiene 1950 metros y muchos, muchos escalones. La vista de los tejados de la ciudad antigua y del Adriático es bárbara desde la muralla. Es una ciudad muy especial, muy bien conservada y muy turística, claro, llena, llenita de gente. La muralla vale 50 kunas los adultos, los niños no pagan. Son caras las bebidas (10 kunas una botella pequeña de agua y 18 una de Coca-cola), baratísimos y riquísimos los helados. Por 7 kunas te dan un helado bastante decente… nos pusimos hasta arriba en la plaza donde está la fuente redonda, justo al entrar en la ciudad antigua. Tampoco compramos nada, nos volvimos una hora antes porque la lluvia ya estaba bien pesada y amenazaba con calar la bolsa de la cámara de fotos. Por cierto la muralla tiene, que yo sepa dos entradas/salidas no hay por tanto que recorrerla entera.
VENECIA.- No sé qué decir de Venecia… nosotros hemos viajado bastante y jamás he visto una ciudad tan bella como ésta, pero si la forma de “encontrarla” por primera vez es desde la planta 11 de un monstruo llamado Sky Wonder la cosa se magnifica. Ver “pasar” la plaza de San Marcos desde allí arriba es una experiencia única, fascinante y magnífica, sin duda lo mejor del viaje. Entras hasta el final del Canal, después de recorrer toda la ciudad y allí atracas. Dependiendo de los vuelos hubo gente que salió directamente para el aeropuerto o que pudieron hacer alguna de las excursiones del barco. Nosotros, gracias al retraso inesperado de nuestro vuelo, cogimos una excursión cómoda y económica: Venecia a su aire. Consistía en que te metían en un vaporetto y te dejaban en la plaza de San Marcos. Por 19 euros los adultos y 12 los niños decidimos que era una buena opción al disponer sólo de unas pocas horas y evitar imprevistos a la vuelta. Aquí depende del tiempo que tengáis: El puente de los suspiros, la iglesia de San Marcos con su plaza, el Museo, Rialto, el paseito en góndola… eso sí la mitad de la Humanidad estaba metida en esa bendita ciudad… ¡qué de gente, Dios! Comimos… PIZZA, claro.[8D]
ATENAS.- Me decepcionó, tenía más esperanzas depositadas en esta ciudad, bastante impersonal. Aparte de las vistas del Pireo (es el puerto de Atenas, pero también es una ciudad en sí misma) y de los múltiples estadios de los que se sienten muy orgullosos (modernos y antiguos), todo se reduce a la Acrópolis y a la Plaka. El día que llegamos tuvimos tiempo de negociar un taxi. La primera opción fue coger un taxi de los que están en la parada de taxis del puerto… después de que hablaran mucho entre ellos cuando íbamos a entrar en uno nos avisó el tipo de que eran 25 euros llevarnos a la Plaka (sólo ida). Le dije que por ese dinero en Sevilla me enseñaban toda la ciudad y me fui indignado. Saliendo de allí, a menos de 100 metros se para otro taxi y nos pide 20 por ir a la Plaka, sigo andando y al final concertamos 12, aún así el doble de lo que valía (6,5 euros si usan el taxímetro según otros compañeros de fatigas). Ya en ruta quedamos en que el tipo estaría dos horas y media con nosotros y nos enseñaría lo que le dijéramos en ese tiempo o lo que él propusiera por 30 euros, con vuelta al barco, claro. La cosa fue muy bien, nos enseñó sitios muy bonitos y vimos el ambiente de los restaurantes de la Plaka al anochecer, encantadores… nos recordó a Roma. Vimos el Palacio Real, a los guardias de las bolingas en los zapatos, los estadios, claro, el Ágora y un montón de vacas (os dejo que desveléis este misterio por vosotros mismos). Al día siguiente habíamos contratado la visita a la Acrópolis con Pullmantur de lo cual nos arrepentimos mucho ese día y más después de la excursión. Pagamos 208 euros (65/39) la guía era una estúpida que explicó lo mínimo imprescindible y al final yo no me enteré de nada. La mitad de la visita la había hecho el día anterior con el taxista, más pausadamente, a nuestro ritmo sin que nadie nos empujara y bien. Eso sí con taxi o sin él hay que subir la puñetera montaña y cuidado con los resbalones, llevad calzado apropiado porque las leches que se pega la peña son de Videos de Primera. Los carritos de niño arriba no sirven y las bolsas que no sean muy grandes, porque no las dejan entrar.
Se me olvidaba, excursiones en Kusadasi:
Visita de Éfeso 9 a 13 horas, 39€ adultos /23€ niños
Visita de Éfeso y la Casa de la Vírgen María 9,30 a 14,30 45€/25€
Juanoski