Y nunca mejor dicho ... me refiero al título del crucero, ya que del itinerario inicialmente previsto, pasamos a realizar prácticamente la circunvalación de la isla
Al ser Windstar una compañía no demasiado conocida y ante la posibilidad casi nula de conseguir compañeros de viaje, esta vez ya ni me molesté en intentarlo.
Pero vayamos por partes, lo del itinerario.
En el inicialmente previsto se partía y se regresaba a Civitavecchia, haciendo escala en Catania (Sicilia), La Valeta (Malta), Gozo (Malta), Porto Empedoche (Sicilia), Trapani (Sicilia), Lipari (islas Eolias), Sorrento (península italiana) y la isla de Capri.
Pues bien, tras dejar Civtavecchia y antes de llegar a Catania, nuestro primer destino, teníamos por delante un día en alta mar.
Ese día que pensábamos dedicar al descanso ya empezó mal, pues la noche anterior los movimientos del barco ya comenzaron a "notarse".
Hay que decir que es un barco pequeño y su tamaño, que lo hace ser muy agradable con un mar en calma, no contribuye a que lo sea con un mar embravecido.
Ese día para la gente propensa a marearse ya fue desagradable y creo que todos, incluso yo que tengo la fortuna de no marearme, estábamos deseando tocar tierra.
Esa noche la cosa empeoró y al día siguiente, a la hora en que ya teníamos que llegar a puerto nos avisaron por megafonía que era imposible hacerlo, por lo que continuábamos viaje hasta nuestro siguiente destino: La Valeta.
Esa información nos fue confirmada al cabo de un rato con una nota firmada por el capitán en la que decía que confiaba llegar a ese puerto sobre las 15,00 h. de ese día.
Las olas eran cada vez más altas, el barquito cada vez se zarandeaba más y cada vez habían más pasajeros mareados (mi marido, uno de ellos), así como miembros de la tripulación.
Pues bien, esta vez ya sin aviso previo, pero viendo que lo de la llegada a La Valeta no se cumplía, el capitán improvisó una reunión a las 18,00 h. para comunicar al pasaje que vistas las condiciones meteorológicas se suprimían los dos puertos de Malta, se volvía hacia Sicilia y que permaneceríamos dos días en Palermo.
Ahí hubo bastantes protestas. Mucha gente, al igual que me había pasado a mí, habían elegido ese crucero por la oportunidad de visitar Malta

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Bueno, a todo esto y con el barquito enfilando otra vez hacía arriba, el tiempo empezó a mejorar algo y la nave a moverse algo menos.
Resumiendo, de un plumazo, nos perdimos Catania, La Valeta y Gozo.
Así que el tercer día de crucero, por fin tocamos tierra y fue en Porto Empedocle (dos días antes de lo previsto).
Al día siguiente, Trapani (también dos días antes de lo previsto).
Al otro día, Palermo (que no estaba en el itinerario) y nuevo cambio de planes por parte de la Compañía, ya que ante nuestras protestas pues no deseábamos pasar dos días allí, decidió volver a modificar sus previsiones.
El segundo día en Palermo fue sustituido por Messina.
Y por fin, con la escala de Lipari nos acoplamos al programa inicial. Este y los siguientes puertos de Sorrento y Capri no tuvieron problemas.
Por mi parte, decepción total, conocía prácticamente todos los destinos, menos Lipari. De nada me había servido todo el trabajo de documentación y preparación de las escalas
Vale, ya sé que la seguridad es primordial, pero menudo mal trago. Eso sí, nos compensaron por "las molestias" con 150$ por pasajero, importe que se restaba de los gastos que hiciésemos a bordo: propinas, compras, etc.