<u>Miércoles, 17-05-06...Jamaica (Montego Bay):</u>
A medida que nos acercabamos al puerto nos dimos cuenta de lo pequeño que era nuestro barco al lado de otro de una compañía americana que estaba atracado en él. La verdad a mi no me importó lo más mínimo lo importante es el trato recibido y la calidad-precio. Nada más bajar todos los choferes de autocar que nos recibíeron ofrecieron sus servicios. Esperamos a estar todos juntos y negociar una excursión a YS Falls y Black River por 20 $ americanos por persona. Eramos un grupo de 12 personas. Si hubieramos sido más personas seguramente lo hubieramos sacado más barato. En seguida salimos hacia las cascadas ya que cerraban a las 15,30 horas. Por el camino sufrimos una saturación de Bob Marley Greatest Hits, la verdad, el chofer era su fan más incondicional y además cantaba sobre la marcha, que bien nos lo pasamos: "NO WOMAN, NO CRY ... ". Jesús de Valencia no paraba de preguntarnos a los que sabiamos algo de inglés que decía el guía. El día se puso negro y empezó a llover con mucha intensidad pero como dicen ellos: "NO PROBLEM !!!" ya parará, la verdad es que no paró pero eso sí nos dío una tregua al llegar a las cascadas. El últomo trozo del recorrido se hace en un trenecito que es arrastrado por un tractor. La entrada vale 13 $ si mal no recuerdo y merece mucho la pena. Todos ya llevabamos los trajes de baño debajo de la ropa así que nos preparamos para darse un chapuzón, las cascadas están rodeadas de mucha vegetación tropical y la verdad es que nuestras pieles blanquitas contrastaban mucho con los chicos que te ayudan a meterte en el agua y evitar las rocas que hay en el agua. Aún llovía un poquito pero la verdad es que nosotros nos lo estabamos pasando de fábula debajo de las cascadas sintiendo el agua como cae sobre ti y rodeados de aquel entorno tan privilegiado. Estuvimos un buen rato y luego bajamos hacía el autocar para dirigirnos a Black River, nos esperaban los cocodrilos. El río no queda lejos de allí, por cierto no se si lo he dicho pero yo soy de Barcelona y en aquel momento mi equipo estaba jugando la Copa de Europa contra el Arsenal, creía que allí no estarian pendientes del futbol pero en realidad estaba muy equivocado, Ronaldinho es conocido en todo el mundo y crea afición. Los jamaicanos nos explicarón como iba el partido y la victoria del Barça. Bueno a lo que iba, al llegar a Black River la entrada valía 16 $ por persona y consistía en un recorrido por el río con lancha a motor y con gúía en inglés. Era divertidísimo acercarse a las orillas del río escuchando al conductor de la lancha diciendo: " Cooc, cooc, cooc" incitando así a los cocodrilos para que se dejarán ver. Jamás había estado tan cerca de un animal tan grande y con esas poderosas mandíbulas. El guía nos tenía que recordar a menudo que no podíamos irnos todos a la vez hacía un mismo lado de la embarcación. A ver si volcabamos. Después de la experiencia con los cocodrilos y de vuelta al punto de partida el guía nos ofreció un ponche a base de "COCONUT". Estaba bueno aunque lo tomamos con alguna reticiencia por aquello del agua no embotellada. Una anécdota, uno de los jamaicanos que vendían souvenirs estaba esperandome para ver si me podía vender un cocodrilo de madera, no nos pusimos de acuerdo y no hubo trato. Salimos sin prisa pero sin pausa hacía el barco, queríamos intentar llegar con tiempo para a ver si podiamos ir a un mercadillo cercano al puerto antes de subir al barco, pero no fué posible así que compramos algunos souvenirs pero en las tiendas del propio puerto y luego pasamos por la oficina de aduanas para que nos sellaran el pasaporte. Había sido un día muy entretenido y aún llegamos a tiempo de asistir al Buffet Italiano de la cubierta 10. Esa noche se celebraba la fiesta Trópical justo después de cenar en el Gand Restaurant ataviados con la correspondiente camisa tropical y pareo mi mujer. Nos lo pasamos muy bien bailando junto a los camareros, todos muy amables y atentos. Continuaré ...