Hola Cruceristas,
Una vez terminado mi Crucero Brisas del Mediterraneo a bordo del Sovereign de Pullmantur, voy a relatar de forma lo más objetiva posible mi experiencia.
Después de varios años sin haber vuelto a relizar un crucero con pullmantur (el último en 2009 porque dejó de realizar las salidas de fin de año que eran las que más me gustaban, y también quería probar otras navieras) había depositado muchas expectativas en volver con Pullmantur, donde mis recuerdos de cenas excelentes, el trato exquisito al cliente y el todo incluido hizo que repitiera hasta 6 veces con ellos, y me llevara de cada crucero toda una experiencia inolvidable.
Pues bien, desde que Pullmantur esta bajo la tutela de Royal Caribean se nota un paso atrás en ciertos departamentos y un paso adelante en otros. Paso a comentarlos:
ATENCIÓN AL CLIENTE.
el primer día de embarque siempre hay algun problema que resolver en recepción, y así fue con nuestro camarote. A mi pareja le explotó el secador en la mano, y la tv no se sintonizaba. Di la queja en recepción y en 10 min lo solucionaron, además de enviar a mi chica al médico para que la pusieran una pomada sin ningun coste. A la mañana siguiente nos llamaron de recepción para preguntarnos cómo tenia la quemadura y si todo estaba solucionado.
Solicitamos el cambio de turno en el restaurante, del primero al segundo. Lo intentamos a pesar de que figuraba un cartel en el mostrador que informaba que el segundo turno de cena estaba completo. Estando un poco vivos y con la experiencia que te da repetir cruceros, acudimos pronto a solicitar dicho cambio, y al ser solamente dos personas confiabamos que podrían realizarlo. Y así fue. La tarde siguiente recibimos en nuestra habitación una nota que confirmaba el cambio de turno.
COMIDAS Y CENAS.
Sigue en la línea. El buffet del primer día siempre es caotico, todo el mundo va como borrego a comer al buffet y es un caos. Pero sólo el primer día, hasta que descubren que el restaurante tambien existe. La comida del buffet esta bantante correcta, buena variedad y calidad, además de varios platos para público vegetariano. Postres muy muy ricos.
Las cenas se caracterizan por su espiritu humano de los camareros y asistentes de camareros, que se dejan la piel cada noche para que pasemos una velada estupenda. Hay una carta de unos 30-40 platos entre entrantes, primeros, segundos y postres que es para todas las noches, excepto la del capitan, que consta de un menú degustación diferente y también muy bueno. Muchos de los platos son para repetir de lo ricos que estaban.
La empatia y amabilidad que tuvimos por parte de nuestros camareros fue increible, la misma que tuve en todos los cruceros anteriores con Pull, tanto es así, que siempre eramos la última mesa en salir del restaurante por lo agusto que estabamos, llegando incluso en la últimas noches a realizar acertijos entre los camareros y la mesa, nos reimos, les contabamos chistes, ellos tambien a nosotros...Afirmo que era el mejor momento del día. No se me olvida la última cena cuando dos niños de la mesa de al lado de 7-8 años se funden en un fuerte abrazo con sus camareros y se les cayó alguna lagrima. ESTO SOLO LO CONSIGUE LOS CAMAREROS DE PULLMANTUR.
LIMPIEZA DE CABINAS.
Muy efectivo, dos veces al día. La habitación siempre de punta en blanco tanto a la mañana como a la noche. Quizas eché de menos cuando el primer día del embarque acudía el asistente de habitación a presentarse y te decia: "para cualquier cosa, problema o algo que quieras en la habitación me avisas". A nuestro asistente le veiamos en los posillos pero no vino a presentarse. No había ese detalle que tambien sobresalia en los asistentes de habitación.
EL BARCO.
Elegante y bien insonorizado. Reconozco que no se escuchaban apenas ningún ruido en la habitación, ni de una estancia a otra, ni de una habitación a otra o al pasillo. Y eso que era habitación exterior. Muy silencioso en ese aspecto (y eso que habia niños por doquier).
Los salones sencillos y cómodos, a mi juicio algo pequeños para la capacidad de pasajeros del barco. Sobre todo el Spinaker Bar que tiene el piano y el casino al lado, era el más demandado y casi nunca encontrabas sitio despues de comer o cenar.
Muy chulo el Bar 360 en la cubierta 14, todo acristalado y que hacía un círculo completo, además su disfrute era para mayores de 18 años. Lástima que la norma se la pasaran por el arco del triunfo.
La Discoteca muy bien con su acceso a +18años, que allí si hicieron cumplir con una persona de seguridad en la puerta. Una buena herencia de la Royal.
AMBIENTE.
Verano nunca más! Pues me equivoqué, confiaba que la primera semana de septiembre habría menos pasajeros y menos niños, y la ostia fue de campeonato. No entraba un alma, pasaje completo y niños como en una cabalgata de reyes. Solo faltaba el payaso y los leones.
Afirmar que en España somos muy pícaros y que las normas las cojemos con pinzas es una obviedad. Pero cuando sueltas 800-1000€ y compartes espacios con 2000 personas, dos jacuzzis y un todo incluido, no dejas pasar ni una. Y así fue como me negué a contagiarme del espiritu del "no he visto tanta comida junta", "alcohol gratis" o "voy a plantar raices en el jacuzzi". Si, eso fue lo peor, ir un poco en contra de la masificación, no permitir que se te cuele un listillo o que pida antes que tu, llamar constantemente la atención a los niños y jovenes que, o bien no saben leer (y tenemos un problema), o conociendo las normas se creen que estaban en el patio del colegio.
Se tiraban en bomba a la piscina cuando estaba casi a reventar de gente (prohibido), se pasaban en el jacuzzi dos lustros (15 min máximo estaba permitido, ellos debieron entender que eran 15 min mínimo), entraban en el jacuzzi con bebidas (prohibido).
He discutido con madres por no enseñarles a repetar el uso del jacuzzi, ¿Qué es eso de bañarse con 10 niños haciendo el indio? Lo nunca visto.
¿Y los padres? Pues haciendo lo que mejor saben hacer, abstraerse.
Aún con toda esa labor correctora, que no me corresponde, ni tampoco al personal del barco que ya de ante mano da la batalla por perdida, puede disfrutar de todas las instalaciones y servicios.
(DES)ANIMACIÓN.
Sí, como lo ven, más que animación fue el grupo de DESANIMACIÓN. Sólo en un crucero que hice con Costa pude ser testigo de una animación tan deficiente. Todas las veces anteriores, en Pull, Royal e Ibero, hubo buena o muy buena animación pero lo de esta semana ha sido muy decepcionante.
Partimos de que va el pasaje completo, más de 2000 personas ¿Cómo se os oscurre hacer actividades para 4 o 6 voluntarios? 1er desproposito.
Los que no vamos a las excursiones, y nos quedamos en el barco ¿No tenemos derecho a animación? Pues debe ser que no, puesto que de 10.30h hasta las 17.30h no habia actividad de animación. 2º desproposito.
Un 50% de actividades del Diario de a Bordo programadas costaban dinero (rocodromo, bingo, cine para los más pequeños...) 3er desproposito.
Los horarios del Gruppy Club (niños 6-11años aprox) y el Teen Club (12-16 aprox) muy muy reducidos a un par de horas a la mañana y tarde, a eso le añadimos una animación floja = todos los niños en el jacuzzi.
En el pasaje hay grupos, parejas, gente que viaja sola. Valerte de los grupos para sacar una actividad y parecer que esta todo el mundo participando es como copiar en un examen. En la mayoria de las actividades, en los bailes, siempre eran los mismos. TU OBLIGACIÓN ES ANIMAR A TODO EL PASAJE, si vienen casado, tu labor es intentar arrancarles un baile, participar en una actividad, y si para ello tienes que ir mesa por mesa en la piscina intentando levantar a la gente, pues lo haces. Pero este grupo de animación se identificaba por la ley del mínimo esfuerzo. Mínimo, mínimo. 4º desproposito
¿Cómo es posible que organices la fiesta más rompedora en la piscina por la noche (Fiesta Blanca) y resulte que la mayor parte del pasaje estaba en un salón escuchando música en directo y en la fiesta haya 100 personas a lo sumo? Fracaso. 5º desproposito
El día de escala en Roma, estaba previsto la actividad de siempre a las 18.30h, que era Baile en la piscina. Pues bien, haciendo un día nublado de lo más agradable y con la gente volviendo de las excursiones sobre esa hora, llegaron los de animación y dijeron lo siguiente: "Por motivos de climatologia, y falta de personal no podemos llevar a cabo el baile" ¡Y se quedaron tan agusto! Ni habia mal tiempo ni tampoco falta de personal de animación, solamente no les apetecia porque creian que la gente vendria cansada y no participaria.
Las dos chicas de animación, una cordobesa y otra argentina, eran bastante incompetentes, pesadas animando, desagradables cuando les preguntabas algo poque contestaban con indiferencia, no implicaban a la gente en la actividad, con unos pocos era suficiente. El otro latino de la animación nunca supe cual era su labor, porque apenas aparecia.
Y con todo este panorama, pasaba lo que pasaba: Que salian los de animación a saludar y por respuesta obtenian SILENCIO Y NI UN SOLO APLAUSO. Todas las tardes y noches igual, salían y nadie aplaudia o gritaba. Tuvieron que rogar los aplausos, entrar de nuevo para que la gente les aplaudiera (más que por ganas, por respeto)
En conclusión, que con un pasaje hasta la bandera, y con un 80% de gente joven, pasaron desapercibidos.
ESPECTÁCULOS.
No era el Ballet de Moscú, pero a dedicación no les gana nadie. 6 noches, 6 expectaculos de danza. Los exprimieron hasta el límite. Eso sí, los espectaculos bien currados y dos de ellos, sobresalientes: Historia de Amor y Rock Never Died (ambos terminaron con el público en pie).
A la variedad le pegaron una patada. Ni una noche de magia, ni de humor...Bueno, corrijo, si tuvimos humor gracias a un pasajero que se debía dedicar a los mónologos y debió de solicitar hacer un pequeño monólogo antes del espectáculo, y así fue como durante 15 minutos arrancó muchas risas al respetable, se llevo una gran ovación y las felicitaciones mias y de demás pasaje cuando nos lo encontrabamos por el barco. La gente esperaba un poco de humor, y este pasajero anónimo supo sacarnos una sonrisa, cosa que no consiguió el grupo de animación ni el exceso de danza todas las noches.
CONCLUSIÓN
Expectativas cumplidas respecto a atención al cliente, disfrute de las instalaciones del barco, comidas-cenas-todo incluido, A pesar de notar el recorte "made in Royal" por ejemplo: en la falta de unos mariachis en alguna cena y la atención casi personalizada el camarero de habitación.
Expectativas no superadas en animación y expectaculos, los primeros no creo que sea por los recortes de la Royal, más bien se conformaron con que unos pocos les siguieran, y respecto a la nula variedad de espectaculos, ahí si creo que es por mandato de la Royal Caribean.
Cómo bien nos comentó un tripulante en conversación petit-comité, la directiva de Pullmantur está haciendo lo imposible por mantener la seña de identidad latino-española de la compañia (la empatía con el cliente, la sonrisa, la comida mediterranea, el todo incluido...) y peleando con frecuencia con la Royal Caribean para que no inponga su sistema americano, el cuál saben que no tendrá aceptación en el marcado español y la empresa se irá a pique. Han conseguido introducir algunas cosas, buenas y malas, pero a pesar de eso Pullmantur sigue llenando los barcos y dejando muy buen sabor de boca al finalizar el crucero.
YO MIENTRAS, SIGO FIEL A PULLMANTUR