Es una pena que no se haga la escala en la Habana a nosotros nos ha encantado su gente es maravillosa,sus calles son especiales a pesar de su situacion no pierden esa amabilidad, esa alegria, y a ellos tambien se le hace una faena ,porque los turistas del barco les dejaban unos ingresos que les vienen muy bien ya que dicen que era ya el unico barco que paraba alli.
Nuestro camarero de camarote era Hector,y nuestro camarero de mesa era Jorge y su auxiliar era Francisco,todos geniales,no se puede ser mas serviciales y amables.Nuestro valance del crucero es muy bueno,todo pero
todo el barco,las excursiones,el personal del barco,etc...yo repetiria con los ojos cerrados pero ya veo que no va a ser posible.