Y ahora que tengo algo más de tiempo (parece un contrasentido pero voy más tranquilo ahora que unos días atrás, incluyendo la Semana Santa), voy a retomar la sección del chiste del día.
Este me lo pasaron en power point pero lo he adaptado a la versión texto.
Se titula LA VASELINA:
Un joven anhelaba comprarse una Harley Davidson, así que decidió ponerse a ahorrar lo suficiente. Una vez consiguió el dinero suficiente, se fue a un concesionario de motos especializado y se compró la Harley con la que había soñado durante tanto tiempo.
El vendedor le avisó que si la dejaba al aire libre mientras llovía, podía oxidarse, por lo que le recomendó que tuviera siempre a mano un bote de vaselina para untarle a la moto.
Un tiempo después, el joven se enamora de una chica, la cual y como es preceptivo, le invita a casa de sus padres. El muchacho llega en su Harley, y antes de entrar la chica le advierte: "En mi familia hay una vieja tradición, es la siguiente: después de la cena, el primero que habla tiene que lavar los platos".
Una vez acabada la deliciosa cena, el chico observa la inmensa montaña de platos para lavar, mientras que los demás miembros de la familia se sientan en silencio, esperando a ver quien es el primero que habla, ya que ninguno tenía ganas de lavar los platos.
Al cabo de un buen rato, el chico que estaba impaciente por acelerar un poco las cosas, coge a la chica y la besa en la frente en presencia de todos. Nadie dice nada, así que decide aplicar medidas de urgencia.
Coge a la chica, la pone sobre la mesa y hacen el amor allí mismo.
Nadie dice una palabra con tal de no fregar los platos.
Como no ocurre nada, el chico coge a la suegra y hace el amor con ella de forma aún más salvaje que con su novia. Igual que la vez anterior, nadie dice ni mu.
El chico no sabe ya que hacer cuando de pronto se oyen truenos que amenazan lluvia.
En lo primero que piensa es en proteger su Harley, por lo que saca el bote de vaselina. En ese momento el suegro empieza a gritar:
"¡Está bien!, ¡está bien!, hijo de pu..a, ya friego yo los platos..."