Un relato de Arnie Weissmann a bordo del Azamara Quest amarrado en el puerto de Nagasaki. Una crónica espectácular de las dos horas y media siguientes al desastre a bordo
Sábado, Marzo 12, 2011
El Editor en jefe de Travel Weekly Arnie Weissmann está navegando a bordo del Azamara Quest desde Hong Kong a Osaka, Japón. Su último informe, desde Nagasaki describe las siguientes dos horas y media desde el terremoto.
Arnie Weissmann
15:58 pm, hora local: El Azamara Quest está amarrado en Nagasaki, Japón y el Director del Crucero Russ Grieve, está en su camarote viendo CNN. En ese momento ve un informe de que un terremoto de magnitud 8,9 se ha producido en la costa noreste de Japón y que una alerta de tsunami ha sido emitida. De inmediato llamó al teléfono del Hotel Director Philip Herbert y da cuenta de los informes que vió en la TV. Herbert llama de inmediato al capitán Carl Smith, quien está en su oficina.
16:00: Smith llama a Miami y despierta a su “DPA” (Designated Person Ashore) en Royal Caribbean Cruises Ltd. (Azamara es propiedad de RCCL.) con su teléfono celular personal de cuatro bandas. La ley japonesa prohíbe los enlaces por satélite a Internet o la comunicación telefónica de los buques en sus aguas territoriales, Smith se da cuenta de que esta prohibición va a complicar mucho las comunicaciones. No puede utilizar Internet para obtener información de primera mano.
Durante el primer llamado le dice al DPA que el barco está a salvo, nadie está lesionado y el Azamara Quest no está en peligro inminente. Sin embargo le comenta que el buque se encuentra en Nagasaki, en el suroeste de Japón y ha habido un terremoto y un tsunami en la costa noreste del país. Además informó de que, aunque los sistemas de navegación a bordo (canales que se mantienen normalmente abiertos, independientemente de las regulaciones locales) estaban en funcionamiento, no tenía otro medio para obtener información y que las herramientas de la web no estaban disponibles.
16:05: Smith le pide al Oficial de Seguridad, el tercero al mando de la nave, Christos Dekatris, que no desembarque en Nagasaki para comenzar sus vacaciones, tal como estaba previsto. Él le pide que ocupe su lugar en la mesa de reuniones del capitán y vea la evolución de la catástrofe en la CNN y e informe cada vez que sea necesario. Como resultado del terremoto el aeropuerto de Tokio está cerrado y Dekatris no hubiera podido salir de Nagasaki igualmente.
16:05: El DPA despierta al equipo de emergencias de RCCL, que incluye a los gerentes en tierra en Miami, Londres y Asia, así como funcionarios, personal de relaciones públicas, operaciones marítimas y de gestión hotelera. El DPA les pide estar preparados para una conferencia telefónica con el barco a las 16:45.
16:10: El capitán pide a las autoridades japonesas permiso para encender su sistema de comunicaciones por satélite. La solicitud es negada, pero se le da permiso para encenderlas a nueve millas del puerto en lugar de esperar hasta que esté en aguas internacionales.
16:45: Smith proporciona al equipo de emergencias la información sobre la ubicación geográfica exacta de la nave. Otras escalas informan acerca de las previsiones de tsunami que se están tomando y están disponibles on line. El equipo se centra en la cuestión de si debe salir a navegar o permanecer en la costa de Nagasaki. La orden es imnmediata deben abandonar el puerto, donde las aguas son relativamente poco profundas y deben marchar en busca de aguas más profundas rápidamente.
El equipo también se discute si el buque debe hacer planes para seguir hasta su próximo puerto de escala, Osaka, al que llegaría en 38 horas. Entre las preocupaciones están el si esa ciudad se había visto afectada por el terremoto y si sería apropiado llegar al puerto de un país que puede estar de luto.
Se decide que no tienen suficiente información, y aplazan la decisión. Se examinará la cuestión en otra conferencia telefónica más tarde en la noche. El equipo de relaciones públicas elaborará comunicaciones para difundir a través de internet, Facebook y Twitter, para alertar a los agentes de viajes, y tranquilizar a los familiares y amigos de los pasajeros.
17:42: El último pasajero que desembarcó en Nagasaki regresa a la nave.
17:45: Smith habla por el sistema de megafonía. Pide la atención de todos, y explica que un fuerte terremoto ha golpeado en el noreste de Japón y que se prevee un tsunami de 10 metros. Él asegura a los pasajeros que se encuentren en una de las más seguras, bahías protegidas al otro lado del país, pero que le gustaría llegar a aguas profundas rápidamente. Él informa que entiende que los pasajeros están preocupados acerca de la preocupación que sus seres queridos tengan por ellos y explica el plan de comunicación (elaborado por el equipo de emergencia) para llevar el mensaje de que están bien.
“Our thoughts go out to our loved ones who are worried about us and those who have suffered loss of family members in the region,”, dijo textualmente antes de concluír el comunicado.
17:49: Smith habla a través del sistema de megafonía de nuevo y pide a todos los tripulantes cuyos camarotes están en la cubierta 3 que regresen a cerrar los ojos de buey y asegurar de que las tapas de los mismos están aseguradas (las tapas son de acero sólido con bisagras y cubren por completo los ojos de buey). Él explica que esto es simplemente una medida precautoria.
Se pide además que toda la tripulación de almientos y bebidas se aseguren de que sus artículos están debidamente afirmados y son seguros. Una vez más, explica que esto es simplemente una medida de precaución, pero que es mejor tener todo listo antes de que cualquier necesidad pueda surgir.
17:54: Los motores de la nave arrancan y el Azamara Quest comienza a alejarse, seis minutos antes de la navegación programada. En aras del tiempo, el capitán ha optado por no tener un piloto local en el puente para ayudar a la navegación de Nagasaki. (Los pilotos no son necesarios en este puerto.)
18:28: El buque está en aguas profundas. El capitán llama a su esposa para decirle que él y el barco están a salvo.