Pues sí, nos ha gustado mucho, los paisajes impresionantes, naturaleza salvaje a tope, venimos alucinados con lo que hemos visto, hemos hecho 1.500 fotos (después de borrar unas 500 muy similares, no nos cansábamos de disparar, ha sido increíble.
Sí, pudimos hacer la del púlpito por nuestra cuenta, da tiempo de sobra. El barco llegó a Stavanger a las 9 y corrimos a coger el ferry de las 9 y media y lo perdimos por los pelos, así que estuvimos tirándonos de los pelos un rato y decidimos hablar como pudimos con la de la taquilla y nos convenció que si cogíamos el siguiente, el de las 11 que sí nos daba tiempo a hacerlo. El ferry dura 35 minutos hasta Tau, nos espera un bus que nos lleva al inicio del camino de Preikestolen en otros 35 minutos, tardamos hora y media en subir (es la media porque mi marido tardó hora y cuarto y otra pareja que venía con nosotros tardó dos horas), así que a las 2 ya estábamos haciendo fotos como posesos (a pesar de la espesa niebla que nos encontramos al llegar arriba), nos hartamos a hacerlas durante el camino de subida, y también en el de bajada. Bueno, pues eso, una media hora arriba haciendo fotos, otras dos horas de media de bajada (es igual de difícil la bajada que la subida) sobre todo si llueve como fue nuestro caso (no vayáis sin chubasqueros ni calzado de monte, es camino de piedras, rocas, charcos...) y a las 4 y media ya estábamos abajo en la parada de bus que salía a las 16:45, eso sí, no lo perdáis, porque si no llegáis a cogerlo el siguiente no os devuelve a tiempo. A las 18 horas estábamos bajando del ferry ya en Stavanger y todavía nos sobró media hora para hacer alguna foto más al puerto, a la iglesia, a los barquitos, a las casitas... porque la hora de todos a bordo era las seis y media, así que... animaos y hacedlo. Merece la pena.
Respecto al itinerario, sí, es el mismo, sólo que unos embarcan y desembarcan el sábado en Kiel y otros el domingo en Copenhaghe, pero el crucero es el mismo barco.
Y respecto al trato normal, más bien tirando a mal que a bien, en recepción como respondiendo a nuestras preguntas con desgana, no sé cómo explicarlo, y las comidas genial, se come de maravilla, pero echamos de menos algo de flexibilidad en los horarios, eran muy restringidos, por ejemplo, el día del púlpito, llegamos al barco a las 6 y media, sin comer, muertos de hambre, pues perdimos la comida (que es una cosa que tenemos incluida) y no pudimos comer nada hasta la hora de la cena que son las 20:45, y así nos pasó tres días más, pierdes la comida (ellos se las ahorran). Pero bien, mucha variedad para elegir y muy buena calidad, en el restaurante, digo. Espero haberte respondido, si tienes alguna pregunta más no dudes en hacérmela. Un saludo.