Anoche regresamos a casa del crucero por Escocia y Fiordos realizado con Iberocruceros.
Del crucero poco o casi nada malo pueo decir, todo fue de maravilla tuvimos un tiempo excelente. El perdonal de a bordo amabilísimo especialmente los camareros del restaurante Formentor que atendieron nuestra mesa, Ruben Pulido y Marco Ricci, Isis y Marcela que casi cada dia nos sorprndían con unas figuras hechas con las toalllas y nos tenían las habitaciones perfectas y el resto de personal.
Estuvimos en las cabinas 1132 y 1135, éramos dos matrimonios. Desde la cabina no se escucha el ruido de los motores, como había leído en algún foro, o por lo menos a nosotros no nos lo pareció- Tuvimo un pequeño balcón desde donde podíamos fotografia todo el paisaje sin que nadie molestase. El problema de estos camarotes es que más arriba está el comedor y algunos señores, para llamarles de alguna manera, se dedican a tirar trozos de pan a las gaviotas sin pensar que abajo hay alguien mirando tranquilamente el paisaje. Por cierto un día me ducharon desde arriba.
El viernes último día del crucero encontramos en el camarote una nota en la que se nos explicaba la forma de realiozar el desembarque al día siguiente y cuando y donde debiamos dejar las maletas. Como el barco llegaba a las 7 de la mañana a Bergen, contratamos una excursión para realizarla antes de ir al aeropuerto.
En el diario de a bordo se nos convocaba a una reunión para hablar del desembarco. Pensamos que nos hablarían de la hora de encuentro para realizar la excursión y de algún otro detalle diferente a lo que había en la nota, pero no fue asi, simplemente se basaron en repetir lo que nos habían dado escrito y no admitieron preguntas, o simplemente te remitían a recepción y de ahí al mostrador de excursiones.
El gran problema vino en el aeropuerto, a una mujer le perdieron la maleta en el trayecto del barco al aeropuerto sin querer responsabilizaqrese de nada. Las tarjetas de embarque ta las daban con los asientos separados si se trataba de matrimonios, hasta se dio un caso que yo supe que un matrimonio con un hijo de dos años, el matrimonio estaba delante del avión y su hijo en la parte posterior.
Quizás alguien piense que el problema del avión no le corresponde a Ibierocruceros, pero el contrato que hicimos era que el vuelo estab incluido por lo que sí debe ser responsable de estas cosas.
Por todo lo demás todo fue de maravilla y animo a que se realice este crucero.