Que el pasado 19 del actual y en virtud del viaje contratado con la empresa Crucemar, según el precio concertado, nos presentamos a la hora recomendada por la mencionada agencia a las 13 horas para el embarque.
En la sala Estación Naviera de Malaga una vez dejadas las maletas a la entrada de la misma a los empleados de la empresa que tienen esa concesión, encontramos un cartel luminoso que indica que el embarque se producirá a las 15 horas.
Ante este anuncio del embarque y teniendo en cuenta la ubicación y las mínimas instalaciones que disponen en la Estación Naviera de Málaga, es decir, unos W.C. en cada piso y dos maquinas con refrescos en la planta baja, se imaginan…..??? esta logística para 1.300 personas convocadas más o menos a la misma hora.
Si mas explicaciones o comunicados previos, se empezó a realizar el check-in sobre las 15,30 horas, que al final, se desarrolla en tres pasos para más “INRI “.
Primero: Entregando la hoja con la confirmación de la reserva a cambio del sobre con las tarjetas de las cabinas.
Segundo: Sobre la pasarela de acceso al buque desde la estación, en grupos de unas 25 a 30 personas, esperábamos el turno para que nos registraran con la foto de rigor que se incluye en la banda magnética de las citadas tarjetas.
Tercero: Nos hacen pasar al Teatro para en diferentes filas esperar otra vez el turno para el avance monetario o bien otro registro de la tarjeta de crédito personal.
En fin…., de la teórica hora del embarque (15 Horas) se convirtieron en más de dos horas de espera para un trámite básico y que deberían de tener mejor planificado.
Realicé una reclamación sobre estos hechos propios de una mala gestión organizativa, con una falta de previsión que roza la desconsideración con el cliente nada mas entrar en el buque después de los mencionados trámites. (Si la necesitan se la envío escaneada además les puedo enviar un video del abucheo que los cientos de pasajeros realizaron sobre las 16 horas +-).
El día 20 en Casablanca, sobre las 10 de la mañana en unos de los bares de la planta 5ª, solicité dos botellas de agua fría pequeñas, me indican que solamente me pueden facilitar agua de 1,5 litros ya que para las excursiones solamente dan ese tipo de agua, le comenté a la Srta. Que yo no me marchaba de excursión, que las quería para tomarlas en la cubierta mientras esperábamos, en fin….., después de que cada parte mantuviera su postura, es decir, me quedé sin las botellas de agua, también realicé la oportuna reclamación por escrito en la recepción.
Sobre el servicio de Buffet, en la merienda en Agadir, sufrimos un autentico “Caos “, esperamos tanto comida y bebida muchísimo tiempo (del orden de 20 minutos para conseguir una taza) y ya ni les menciono la falta de comida en los Stands.
En el restaurante: Los menús ofrecidos son llamativos y sugerentes sobre el papel, siendo en la mayoría de los casos meros “Pinchos “en los primeros platos.
Ejemplos:
Fritura de pescado (Cena del jueves o viernes), constaba de dos boquerones, dos rodajas de calamar, una rodaja de pimiento verde con tempura o similar y una croqueta.
Ensalada Cesar (Cena del martes o miércoles), la que me pusieron consistía en hojas de lechuga con cuadraditos de pan frito encima (Sin nada de Pollo, anchoas, queso o cualquier producto que hiciera merecer el titulo de la ensalada). Ante mis comentarios el camarero de turno avisó al Jefe de Cocina Sr. Víctor Hugo, el cual, hizo acto de presencia en nuestra mesa y le indiqué mi disconformidad con ese plato y además le recordé la falta de planificación sobre el buffet en la merienda (ya comentado) reconociéndonos que se vieron desbordados.
Con relación a los servicios de bebidas, era una aventura la solicitud de las mismas, es decir, cuando estábamos en el Buffet, se acercaba un camarero con una bandeja y lógicamente le pedíamos las consumiciones, las respuestas eran:
Pídanlas al otro camarero ¡!
El zumo de tomate solo en los bares ¡!
Las Coca Colas vienen sin hielo porque están frías ¡!
Al final…, lo que hacíamos es ir nosotros mismos a buscar las bebidas al Bar Mojito y terminábamos antes.
Huelga comentar, que los responsables son conscientes de que el servicio no funciona, ya que en el mismo buffet los supervisores están presentes en la operación y observan como algunos clientes se tienen que levantar a solicitar hielo o bien desplazarse a buscar las bebidas.
En otros bares de la 5 y 6ª planta según a que hora (Media tarde o después de cenar) solicitar un Nestea o un Descafeinado de sobre estaba complicado, bien porque no tenían una cosa u otra, bueno….., siempre teníamos la solución de la bebida de moda el “Virgin Colada”.
El servicio de camareros del teatro antes del espectáculo nocturno, al pedir un cortado era recibir un sin fin de excusas por parte del camarero, “que si es peligroso”, “que puede quemar a alguien” “llegara frío “
En relación con las zonas de fumadores, están advertidas en el Diario de a Bordo, pero lo que no puntualizan es que no están separadas físicamente, es decir, que los que fuman libremente en Estribor contaminan a los que estábamos a Babor, ya que se comporten los espacios llanamente en los Bares Navona y Borsalino, Discoteca, Café Gijón y Sala Formentera.
Las toallas que nos tocaron en la cabina, estaban muy deterioradas y el secado no era agradable, ya que estaban muy gastado el algodón y era evidente que la urdimbre lo había perdido hace tiempo.
Lamentablemente, el tener que realizar una crónica tan amplia de estos “Fallos “, le puede dar una idea de que esta empresa Ibero cruceros debe de mejorar mucho y realizar los reciclajes adecuados a sus colaboradores para que estos problemas se corrijan.
En los últimos años hemos viajado con diferentes Cruceros (7) y en el Grand Mistral hemos sufrido una gran decepción.
Les agradecería, que en virtud de los expuesto anteriormente, les soliciten a la empresa Ibero cruceros, que nos efectúen la devolución de los 130 € que en concepto de servicio pagamos mi esposa María del Rosario y yo, ya que ha sido muy decepcionante y no se han cumplido las expectativas de atención que teníamos para nuestra vacaciones en este buque.