Hola a todos!!!
Por fin estoy de vuelta del viajecito. Voy a intentar resumiros los aspectos principales, incluyendo tanto información útil como la impresión subjetiva de lo que a mí me pareció la excursión.
Llegada:
A la llegada os recoge personal de Iberojet, por vuestro nombre localizan el hotel al que váis, os entregan un sobre con información sobre el viaje y os asignan un autobús. En cada autobús hay una persona de Iberojet que os explica (o intenta explicar) la dinámica del viaje e introduce las excursiones ofertadas y sus precios (el contenido del sobre).
Este proceso fue bastante rápido y bien (creo que fue lo único que Iberojet hizo bien en este viaje).
Las 3 noches de hotel en Atenas:
Mi hotel era el Intercontinental, al sur de la Acrópolis. El hotel era amplísimo, bastante bueno y bien atendido. La habitación no tenía menos de 25 m2, y había una carta de almohadas para dormir (creo que hasta 7). Si vais a este hotel os recomiendo utilizar el tranvía para acceder al centro. La parada más próxima está a 5 min. andando, y tiene 4 estaciones hasta Sintagma. Además, es muy barato. No he cogido autobuses ni metro. He recorrido casi todo a pie.
Como os comenté, tenía una agenda de visita a la ciudad que me facilitó un amigo que, al igual que Akrotiri, es historiador. Por ello, no contraté ninguna de las excursiones de Atenas. Básicamente, lo que hicimos fue, básicamente, visita cultural el sábado y turismo de ciudad el domingo:
Viernes: Dado que llegamos bastante tarde la habitación, nos situamos, y accedimos a la zona comercial de Plaka para dar una vuelta.
Sábado: Visita a la acrópolis. Con la entrada (12 €) se incluye la visita de la acrópolis y su museo, el Ágora Griega, el Cerámico, el Ágora Romana y el Olimpeion. Visita al barrio de Plaka, (Monumento a Lisícrates, iglesia bizantina de Kapiknakea, etc.).
Domingo: Visita a las plazas (Sintagma, Omonia, Monastiraki), cambio de guardia en Sintagma, subida en funicular al monte Licabeto (vistas espectaculares).
Mi impresión es que el tiempo es más que suficiente para conocer la ciudad. Hay tiempo para visitar también el Arqueológico, si teneis interés (nosotros no fuimos). La ciudad, excluyendo parte del conjunto histórico y núcleo comercial próximo, deja mucho que desear en cuanto a urbanización, construcción y limpieza. No obstante, es cierto que es bastante segura. Encontraréis multitud de sitios para comer. Hubo un sitio que nos gustó, de comida tradicional griega, en la calle Tripodón (cerca de Adrianou) llamado Shoralium o algo así con menús para 2, 4 o 6 personas.
Particularmente, pienso que no merce la pena excursión y que, si invertís la cuarta parte del dinero que os valdría en una buena guía, os resultará de mayor utilidad. Os recomiendo MUY ESPECIALMENTE la guía visual de Islas Griegas de El País-Aguilar. Yo llevaba también la guía de Grecia de Anaya Touring-Club.
El crucero:
Nos recogieron a las 7:00 en el hotel para llevarnos al Pireo. El procedimiento de embarque era bastante ordenado. Y, aunque tuvimos que esperar algo de cola para pasar los controles de seguridad, en seguida estuvimos dentro del barco. Una vez dentro, se convocan reuniones explicativas. Personalmente, me pareció que se perdía mucho tiempo en algunas de las reuniones, entre la espera para completar asistentes, las explicaciones mal dadas, las preguntas repetitivas,... La persona de enlace de Iberojet en el crucero me pareció especialmente poco competente. Lo más importante es saber que, cada día, os facilitarán en vuestro camarote una hoja-boletín con los datos de utilidad de la jornada (horas de embarque/desembarque, actividades, ubicaciones...). Os aconsejo llevarla siempre encima. Además, también cada día, publican una hoja con información práctica de la siguiente escala y un plano. Una por cada escala.
El barco no se puede decir que sea un derroche de lujo y elegancia, pero tampoco me pareció algo tan trágico como lo describía Alcázar. Las zonas comunes eran cómodas, los salones de comida y cena a la carta (Shaphire y Crystal) estaban correctamente decorados y bien atendidos, el personal, al menos con nosotros, fue muy atento y agradable y la estancia general en el crucero me resultó acogedora. El camarote era muy pequeño, y maniobrar en el baño se hacía complicado. El servicio de cambio de toallas fue lo que peor me funcionó del barco sin duda, y el olor de la ropa de cama me resultaba desagradable (huele a lejía). Sin embargo, todo estaba limpio, y era habitual encontrarte con el personal de limpieza trabajando.
En cuanto a la ropa, el consejo de mayor utilidad: LLEVAD MANGA LARGA. En las zonas comunes del barco hacía un frío que pelaba.
Se exige pantalón largo para la cena. Hay una noche-griega, en la que se recomienda ir vestido de blanco, o con blanco y azul, y una noche de gala, en la que se recomienda vestir algo más formal. Mucha gente desempolvó sus trajes de aquella boda de los 80. Otros, iban incluso con pajarita, pero con un buen polo o una buena camisa, bien combinada con pantalones de lino o similar es más que suficiente, y fue la opción mayoritaria. Algo elegante pero informal, como decía aquel. Creo que cargar con un traje para una noche no merece la pena.
En cuanto a la comida, optamos por comer a la carta todos los día. El buffet se sirve en un tercer restaurante (Perla). Además de desayuno (5:30-9:00) , comida (12:00-14:00) y cena (turnos 19:00 y 21:00), hay horas de café a media mañana y media tarde. No pasaréis hambre. Todas las comidas incluyen agua, y sólo hay que pagar refrescos o bebidas aparte (2'5 € / refresco, 3'5 € / Fraccino, 1'5 € / botella agua). En la comida te van sentando según llegas, y no tuvimos que esperar ninguna cola. En la cena Iberojet tiene asignado el segundo turno (21:00 h), y reserva plazas en las mesas, poniendo juntas a las personas que se conocen, si se les solicita.
En cuanto a las escalas y excursiones:
Mykonos: No hay excursión ofertada. Sólo un autobús que por 5 € (ida y vuelta) te acerca desde el puerto a la ciudad (unos 3 km). Debería estar incluido directamente en el precio del crucero, porque merece la pena cogerlo. En esta ciudad, la visita es un paseito, acercarse a los molinos, buscar los pelícanos y detenerse en la contemplación de los colores.
Kusidasi: La excursión incluye la visita a la casa de la virgen maría y a Éfeso, y creo que es la excursión que, sin duda, merece la pena contratar. Éfeso es algo espectacular. Es lo que más me ha impresionado de todo el viaje. La casa de la virgen María, por otro lado, me pareció una absoluta pérdida de tiempo. casi 30 minutos en una cola para entrar en una pequeña construcción (tipo ermita) en la que tienen un pequeño busto de la virgen, sin ningún interés artístico ni arquitectónico. Sería preferible, al menos para mí, poder sumar este tiempo a la visita a Éfeso, que se queda algo corta.
Patmos: Sin duda, no merece la pena contratar la excursión. Por dos razones: 1) Porque no hay nada que ver, 2) Porque la oferta de visita se puede hacer por libre sin problemas. Este puerto es pequeño y desembarcamos con lanchas. El procedimiento fue muy rápido. Nada más llegar a puerto te encuentras los taxis numerados con tarifas estipuladas para llevarte a la gruta del apocalipsis y al monasterio de San Juan (25 € y te van llevando y recogiendo en horas establecidas). A no ser que tengáis un especial fervor por esperar otros 20-25 minutos de cola para ver un pequeño recinto con tres rocas por las que San Juan escuchó las voces que le inspiraron a escribir el Apocalipsis, yo os recomiendo subir directamente a Chora, al monasterio de San Juan y, desde allí, apreciar la vista de Skala. Es preciosa. Unas de las vistas más bonitas del viaje.
Rodas: Se desembarca directamente en el puerto, junto al recinto amurallado de la ciudad medieval. Nosotros visitamos la ciudad medieval por la mañana y parte de la moderna por la tarde. Por nuestra cuenta. Lo más importante es el Palacio de los Grandes Maestres (6 €) y la calle de los Caballeros. Hay una torre de reloj con muy buenas vistas (5 € con refresco). No merece la pena excursión.
Creta: Iraklion es muy feo. Aquí merece la pena irse directamente a Cnossos. Hay una estación de autobuses a unos 600 m, saliendo del puerto hacia la derecha, y cruzando la avenida. El número 2 lleva a Cnossos directamente y cuesta 1'10 €/pesona (2'20 ida/vuelta). Tarda unos 20-30 minutos en llegar. La entrada al palacio cuesta 6 €, y se puede ver bien en 60-90 minutos. En la guía visual que recomendé antes viene todo fenomenal. Recomendaría hacerlo por vuestra cuenta.
Santorini: El puerto es muy pequeño, el desembarco es en lanchas y el tiempo es muy ajustado. Incluso con excursión, fuimos justos de tiempo (se tuvo que retrasar la hora de salida del barco), porque la única carretera que une Oía con Fira se atasca con facilidad a la entrada de Oía. Contraté esta excursión, y acabé con sabor agridulce, sobre todo por el comportamiento de muchas personas sobre las que el instinto animal está por encima del civismo, y a la vista de una cola necesitan correr, empujar, pisar, y mantener permanente contacto con el inmediato anterior para ver si, a fuerza de molestarlo, lo pueden pasar atrás. Esto me lo he encontrado en muchos buffets de todos-incluídos, y lo achacaba al instinto de supervivencia a la vista de comida, pero no creo que haya ningún tipo instinto para subir a una lancha. En fin, el pueblo es precioso. Muy bonito, pero no tengo claro que merezca la pena la contratación de la excursión. Se paga un autobús. Si se puede alquilar un coche, y sale más barato, seguramente será más rápido. Se tardan unos 25 minutos entre Fira y Oía.
En resumen, de las excursiones os recomiendo, básicamente la de Éfeso.
Por último, el tema de las propinas. El barco tiene una tarifa de propia pre-estipulada de 8 € persona/día, que carga sobre la tarjeta a no ser que se especifique lo contrario. No hay que preocuparse, tienen un formulario para ajustar las propinas, y, en la hoja-boletín, publican el día a partir del cual se puede ajustar esta cantidad a lo deseado. A mí me resultó muy cómodo.
La vuelta, con Iberojet, fue un auténtico desastre. De hecho, en el avión de vuelta a Madrid se firmó una hoja conjunta de reclamación con casi toda la tripulación que estaba despierta. Los de Barcelona tuvieron todavía más problemas, por la huelga del Prat.
Espero que todo este rollo os pueda servir de utilidad. Un abrazo para todos y espero que disfrutéis de unas felices vacaciones.
Saludos.