DESILUSION COSTA MAGICA. ME GUSTO MUCHO MAS PULMANTUR
camarote fantastico, servicio desayuno y comida en habitacion bueno y gratis
masificación, falta de atención,te sientes un número a no ser que generes mas dinero
Realicé el Costa Mágica Capitales Bálticas en julio de 2007. Había leído algunas opiniones negativas de Costa, pero no acababa de creerlas. Según mi agencia de viajes "el que realiza un crucero con Costa no vuelve a hacerlo con otra empresa, es maravilloso". Fue para nosotros justo al revés. Volveremos con otra y nunca más con Costa. Como alguien lo resumió, es "la decepción de una gran naviera del pasado". Esperaba otra cosa de Costa, tiene mucha mejor fama de la que merece, supongo que porque cuando la empresa era italiana y no americana las cosas se hacían de otro modo.
En abril 2004 realicé el Rondó Veneciano con Pulmantur y fue una experiencia fantástica, a pesar de que el barco y el camarote era mucho mas pequeño me sentí mas atendida y mimada. El barco de Costa, con 3500 pasajeros y creo 1000 tripulantes era un caos y una masificación absoluta. Nos costó con propinas obligatorias y tasas y gaitas unos 2400 euros por persona en camarote con balcón (bebidas y excursiones aparte). Para mí, muchísimo dinero a cambio de lo que recibí.
Colas, colas y colas. Colas en recepción, de pie media hora para cualquier cosa que necesitaras consultar. Allí solo había dos o tres personas para atender a 3500. Para cualquier problema que tuviera la gente: una tarjeta de crucero estropeada, una camisa defectuosa que compró la señora de delante, dar de alta tu tarjeta de crédito, un plano (fotocopia)de la ciudad, una información de cualquier cosa, un cambio de moneda, una reserva en el restaurante de pago Vicenza...Para cambiar moneda, después de esperar 20 min. nos dijeron que sólo de 16 a 17h. Sin embargo, en los 7 bares del barco había en cada uno como 5 o 6 personas sin trabajar esperando que entrara alguien a pagar 6 euros por un mojito. Por supuesto, en cada bar había una orquesta de dos o mas personas. Pero nadie entraba porque los precios de las bebidas eran abusivos y ya bastante te cuesta el crucero.
También muchas personas atendiendo en las tiendas o haciéndote fotos para que pagaras. Una planta sólo con fotos. La idea es que pagues y pagues aún mas de lo que ya te ha costado el crucero. El personal en las comidas en general no era amable y se le veía agobiado y a disgusto. Mucho camarero filipino que sólo era amable en los bares de pago o si pedías té o café aparte en el buffet. En Pulmantur nuestro camarero era también filipino y, además de saber español, cosa que en Costa era rara, era simpatiquísimo y amabilísimo. Pasamos unas noches relajadas y divertidas que en Costa no encontré. Me costó divertirme y relajarme en un crucero tan masificado. Tenías que ir en plan sálvese quien pueda, espabilar y cavilar para ponerte primero en las colas, pensar a qué horas no habría gente en tales sitios, etc.
Colas en el buffet para comer, zonas comunes sucias y atestadas de gente. Piscinas y tubonas hasta arriba. No ví nada de eso en Pulmantur, no me sentí une especie de borrego como en Costa. Prefiero un barco mas sencillo pero donde pueda tener el trato que merezco por el precio que pago y algo de intimidad. En Pulmantur siempre tenías alguien para informarte, todo el personal era muy amable y podías ver las ciudades con suficiente tiempo.
La comida mucho mejor en Pulmantur, no vi ninguna calidad en la comida de Costa. Además, en el Costa Mágica había 950 españoles, absoluta mayoría, y la comida acababa a las 14 h. Muy restringido el horario para nosotros. Leías en la carta "ensalada de pimientos a la brasa con jamón y nosequé" y luego era un trozo de jamón york y 3 cachitos de pimiento asado. Leías "parrillada de carne" y era un filete de ternera finito con salsa tipo hospital.
Costa, todo falsedad y oropeles. Todo lleno de anuncios, blanquee sus dientes, renueve las células de su piel, pierda 8 pulgadas en 2 días, controle su metabolismo...Cosas absurdas para hacer en la única semana que pasas en el barco. La cosa es sacarte dinero. Las escalas muy cortas, no te daba tiempo de ver las ciudades en condiciones, de nuevo para retenerte en el barco el máximo tiempo posible y que gastes.
El misterio, el restaurante club Vicenza. Se supone que pagando 20 euros podías comer con algo de calidad y con intimidad. Después de tres días haciendo cola para reservarlo pues sólo podía hacerse en recepción, todas las veces estaba lleno. Abrían el restaurante de 7 a 9. Fuimos varias veces a las 7,15 y a las 8,30 y estaba vacío. Misterio. Ya la última vez le dije a la chica de recepción que estábamos muy decepcionados y tristes, que mucho mejor Pulmantur, la verdad, y que estábamos de aniversario, mentira. Se enterneció y nos gestionó una reserva para ese día a las 20,30. Llegamos y no había nadie y el hombre del piano se iba. Una filipina que no entendía español nos quería echar, pero en inglés le expliqué durante un rato lo de la reserva y nos aceptó. Fue agobiante que tuvieran que estar todos los camareros y el hombre del piano allí hasta que acabáramos de comer nosotros solos, la verdad. No lo entiendo. Sólo me explico que estuviera reservado todos los días para alguna tripulación o gente vip. De todas formas, la comida decepcionante. Pedí un pez emperador que estaba mas bueno en el buffet. El postre, un soufflé de almendras que era una tarta de esas que saben a margarina de tercera.
Eso sí, la animación fantástica y gratis, espectáculos impresionantes en el auditorio, de gran calidad, parecían un musical, y varias orquestas. Lo que pasa es que yo estaba interesada más en las ciudades (no sé cuando podré volver a Suecia, Rusia o Finlandia) que en ver musicales con musica de Disney (que puedo ver en Madrid cuando quiera), y no te dejaban bajar del barco hasta que a ellos les daba la gana y no hubieran bajado todas las excursiones.
En la oficina de excursiones, horarios pequeños, a lo mejor la abrían 2 h por la tarde, y siempre colas. Llegaron a darnos varias veces informaciones falsas allí y en recepción sobre las distancias del barco a las ciudades o sobre los puertos, para convencerte de que no puedas ir por libre y compres sus excursiones o al menos su bus lanzadera de 5 euros. Por ejemplo, tanto en recepción como la azafata para españoles Rosa nos dijeron que en Tallín necesitaríamos 25 min. andando para llegar a la ciudad. Falso. Tallín tiene un único puerto y a paso de tortuga podías tardar 10 min. hasta la entrada dela ciudad. En el resto de ciudades, como es un barco tan grande (o para que compres excursión o el bus), suelen atracar lejos del centro de las ciudades. También nos aseguraron que no había taxis en cada puerto por el que preguntamos, y al llegar por supuesto que había. Aún pagando el taxi, te sale más barato para 2 que la excursión del barco, y encima vas a tu ritmo. Hicimos todas las excursiones por libre maravilosamente, menos Copenhague, por no perder el avión y S. Petersburgo porque necesitas visado.
Al llegar el primer día al barco ya empezamos mal. Sin subir ni al camarote, agotados como estábamos, tuvimos que ponernos en una enorme cola, hora y media de pie, para confirmar las excursiones. Aunque ya las reservé por internet, había que confirmarlas y pensé cambiar la de S. Petersburgo. Al rato de hacer cola nos dimos cuenta de que hacía falta tener la tarjeta que estaba en el camarote, así que mi marido tuvo que darse unas tremendas carreras para encontrar el camarote, y se perdió. Llegó el pobre sudando justo a tiempo cuando me tocaba para que nos dijeran que YA ESTABAN AGOTADAS LAS EXCURSIONES QUE QUERÍAMOS DE S.PETERSBURGO, menos mal que habíamos reservado por internet, sino ya no la habríamos podido hacer tampoco. Nos dijeron que la que queríamos de Copenhague no la había en español, solo Copenhague real. Cancelamos canales de Estocolmo, cosa que al final nos cobraron por supuesto, y nos costó el último día otra hora de cola para que nos devolvieran el dinero.
Los dos días de navegación no valen nada más que para hacer cola en las gestiones que necesitas y ver zonas comunes saturadas de gente. La última tarde eso sí, fue estupendo, decidimos irnos de bares, te lo puedes plantear así porque hay 7 o 9, no sé, y nos cogimos una pequeña cogorza, aunque fue un pastón, y estábamos por la tarde en muchos de ellos casi solos con una orquesta tocando para nosotros. Mucho italiano por la noche con pajarita y ellas con traje de coctel rojo hasta los pies como si fueran a la entrega de los oscars, pero luego no se gastaban un duro, jaja.
Las excursiones sí que estaban bien organizadas y no masificadas. Pero caras, claro. Nuestra guía en S. Petersburgo, Olga, todo una suerte, una mujer super amena, culta e inteligente, fantástica con sus informaciones sobre la ciudad y Rusia en general. La de Copenhague algo rollo porque nos obligaron a hacer "Copenhague real" y solo vimos la ciudad en bus y toda la mañana en el castillo de la reina. Hubiera preferido haberla hecho por libre y patear la ciudad. Las excursiones te avisan de que las contrata Costa con empresas ajenas a la compañía y no tiene responsabilidad sobre ella.
También te dicen que debes dar de alta tu tarjeta de crédito en 48 h. De nuevo como imbéciles haciendo cola. Luego resulta que puedes hacerlo incluso el último día. Mentiras por doquier. Hubo mas cosas incomprensibles. Como que te obligaran a ir a una reunión informativa sobre el desembarco de copenhague durante la maravillosa salida de Estocolmo, que no puedes perderte, es un paisaje increíble. Por supuesto no fuimos a la reunión, aunque algo agobiados por si nos perdíamos esa información esencial sobre el desembarco que consiste en etiquetas de colores y que luego repiten varias veces por la tele. Podían haberla hecho a cualquier hora del día siguiente que era de navegación completo.
No repetiré con Costa. Cualquier persona que haya probado otro crucero de otra empresa o un crucero Costa cuando no era de Carnival sabe de lo que hablo. Desde que lo ha cogido la compañía americana se lo han cargado. Espero que la gente se vaya enterando de lo que hay y no sufran un desengaño como yo. Puedes recibir mucho mas por menos precio en otra compañía. He leído que el R6 en el que yo hice el crucero Pulmantur lo ha cambiado por un barco mucho mas grande, el Zenith. Espero no sigan el camino de masificación de Costa o también matarán la gallina de los huevos de oro.
Ahora cuento lo bueno. Estocolmo absolutamente precioso, lo mejor, Helsinki, S. Petersburgo, Copenhague inolvidables. Tallín muy bonito, pero con un casco histórico relativamente pequeño, al desembarcar 3500 personas mas los de otros 2 cruceros por allí no se podía ni andar. El camarote fantástico. Y allí estabas a salvo de las gigantescas masas humanas. El desayuno, gratuito en la habitación, estupendo. Desayunar en el balcón viendo las islas y fiordos pequeños al entrar en Estocolmo inolvidable. También fantástico poder pedir en la habitación varios tipos de ensaladas y bocadillos por 2 euros (por pedido total) y así evitar los atestados comedores. (aunque claro, tanto bocadillo agota, y no es lo que pagaste). Prefiero quedarme con eso y olvidar el resto: colas, colas, colas, malos modos de camareros, recepción en la que te engañaban en las informaciones para acabar con una falsa sonrisa preguntándote: ¿No quiere vd. comprar el video del crucero?. NO, GRACIAS, EL VIDEO YA ME LO HAGO YO.