Hola de nuevo:
DIA 3:
Despertamos llegando a Katakalon, el barco no daba muestras de movimiento alguno y se nos pegaban las sabanas.... jejeje. De nuevo antes de desayunar una horita de gimnasio, y a picar en el bufe de desayuno (el cual lo van cerrando paulatinamente y cambiando por el del almuerzo) y después a esperar la hora de salida de la excursion.
En este caso la hicimos con Costa, ya que creímos oportuno la explicación histórica de este singular emplazamiento.
Un ratito de bus y llegamos al sitio en concreto, calor, calor mucha calor, entramos en la zona, nos explican la historia, nos enteramos que el ganador recibía como premio una rama de olivo, fotos donde se enciende la antorcha olímpica, visita al antiguo estadio, un paraje idílico, con muchas ruinas, olivos y un sol de justicia, creo que todos los presentes, merecimos una medalla, al menos por la resistencia al Dios Sol que nos caía de lleno.
Después cogimos el autocar y hasta el puerto de Katakolon, donde nos esperaba una carpa para degustar productos típicos de la zona, (ensalada griega, tomate con mozarella, pulpo, embutido de la zona, etc.) vino griego, (por cierto caliente) lo cual nos cambiaron gentilmente por cervezas ( allí son de medio litro) super frías y un anisete que no veas como quemaba........ jajajaja
Después un baile típico de Sirtaki donde todo el mundo estaba invitado a a participar y cuando acabo la actuación, teníamos la opción coger el bus o ir andando al barco ( estaba a 500 metros) optamos por la ultima, ya que la zona esta llena de tiendas, de productos típicos, joyerías, productos de piel, etc. etc.
El barco partía a las 18 horas, así que media hora antes hacíamos la entrada triunfal, con el espíritu olímpico en nuestras venas de una jornada Maratoniana por el calor y el haber pisado esta tierra tan noble, integradora y pacifica como son los JJOO.
Al llegas a la habitación, la siesta tipica Española hizo mella en nuestro cuerpo....jejejeje.
Despues de un ratito de descanso, nos vestimos para la primera cena de gala, ademas de tener la actuación de un ex cantante del famoso grupo americano The Platters, donde el hombre era un crack, nos deleito con un gran repertorio ademas de meterse al publico en el bolsillo, con sus constantes subidas y bajadas del escenario haciendo participe al respetable de su actuación... acabo ovacionado.
Después la cena, en el restaurante y posteriormente al bufe de medianoche en cubierta, allí los cocineros nos deleitaron con un sin fin de "monumentos" en sandias, melones" quesos, panes, etc. maravillosas obras de arte, sobre las 2 de la madruga el cuerpo pedia cama.
Dejo aquí el relato y prometo continuar cuando me sea posible, espero no cansaros con "el rollo" y gracias a los que me animan a continuar.